Puntos a destacar del primer debate de presidenciables.

Terminó el primer debate entre los candidatos a la presidencia a la Presidencia de la República y quedan muchos puntos sobre la mesa:

Difícil determinar un ganador. Fácil determinar a un perdedor: Vázquez Mota.

Pésima producción de televisión, y un formato poco atractivo y muy rígido.

Andrés Manuel López Obrador gastó mucho tiempo en criticar a Peña Nieto, en decir por qué no votar por el candidato del PRI, en lugar de tratar de convencer de por qué sí deberíamos votar por él.

Enrique Peña Nieto con poca seguridad al momento de sus discursos. Se mostró con muchos titubeos, veía mucho sus notas, le faltó espontaneidad.

Andrés Manuel López Obrador se mostró más ligero al contestar, más directo, pero también poca fuerza al momento de destacar sus propuestas.

Josefina Vázquez Mota, fatal, nunca destacó, muy gris, cero personalidad. Tono de voz que no generaba impacto.

Autogol de Peña Nieto, que en uno de sus principales spots asegura que no contestaría a las críticas de sus adversarios “porqué no quería dividir al País”, y al final basó su estrategia en eso: en contestar, en lanzar bombas y descalificaciones contra López Obrador y Vázquez Mota.

Palomita de López Obrador al destacar al buen gabinete que tendría en caso de ganar, y mencionar nombres como De la Fuente, Ebrard.

Un debate de pocas propuestas. Todo estuvo enfocado en descalificar a los candidatos, a excepción de Quadri, que llegó a cansar con su discurso.

Quadri aprovechó el hecho de ser insignificante para todos, y trató de convencer que él es la opción con un argumento flojo, al decir que él no es “político, sino ciudadano”, cuando su candidatura se consiguió con eso, con pura política de Elba Esther Gordillo.

López Obrador por momentos se le vio tibio, le faltó diversificar su discurso. Mucha crítica al “poder dominante, poder en pocas manos, televisoras”, era buena estrategia pero no basar gran parte de su narrativa en esos temas. Preferible que dijera porqué él representa lo que llama “el cambio verdadero”.

Pésima Vázquez Mota al sacar a luz el tema Paulette, además no supo cómo manejarlo, se le fue de las manos.

Curioso que ni Peña Nieto, ni López Obrador atacaron a Vázquez Mota desde el frente de la violencia por la guerra de Calderón.

Peña Nieto daba la impresión no estaba plenamente seguro al momento de defenderse de sus ataques, le faltó proyectar, lo comió el nerviosismo.

López Obrador llegó a poner de rodillas a Peña Nieto, lo sacó del guión, lo trastabilló.

En el tiempo que se enfocó López Obrador a destacar sus propuestas se le vio firme, propuestas analizadas y pensadas con anterioridad.

Quitando el show televisivo, el candidato ideológico sigue siendo López Obrador. Con show incluido Peña se vio muy distinto, respecto a sus spots.

 

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