El eterno retorno de los colgados, decapitados, destazados…

Friedrich Nietzsche en sus escritos aborda la idea del eterno retorno, la constante repetición de un hecho de la misma forma, donde todo termina y vuelve a comenzar siempre en el mismo punto. Algo parecido a una locura, donde se vive una y otra vez los mismos sucesos.

Bajo esta lógica todo pierde preponderancia, los muertos, las masacres, la vida...

Todo será lo mismo, sin variaciones, vivido igual por la incapacidad del hombre de perder el miedo, de evolucionar, de ser un Übermensch (superhombre, un ser por encima de su tiempo y de su historia), como plantearía en “Así hablaba Zaratustra”.

El 14 de Octubre de 1811, las cabezas de Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama y Mariano Jiménez, son exhibidas en las esquinas de la Alhóndiga de Granaditas, en Guanajuato, como escarmiento a los disidentes revoltosos, independentistas.

Diego Rivera lo ilustrará en un mural dentro de la misma Alhóndiga.

http://doscabezasunmundo.blogspot.mx/2010_02_01_archive.html

La siguiente foto fue tomada en el 2012 ¿Dónde? ¿Eso importa?

No eran héroes, claro, pero el mensaje parece ser el mismo que hace 200 años.

 

http://www.blogdelnarco.com/2011/02/aparecen-cuatro-decapitados-en-nuevo-laredo-tamaulipas/

Si este ejemplo no es suficiente remitamos a los tzompantli, que era el lugar donde se colocaban las cabezas de los decapitados, como un ritual el cual se les ofrecía a los dioses, una de las tradiciones de los pueblos prehispánicos.

Cada día de muertos seguimos poniendo “calaveritas” en nuestros altares.

Días después del asesinato de Arturo Beltrán Leyva “El Barbas”, en su tumba fue encontrada una cabeza, “dejada en su honor”, en una especie de ritual. http://www.oem.com.mx/elsoldelcentro/notas/n2110520.htm

http://zacatecasonline.com.mx/noticias/nacional/2269-ponen-cabeza-humana-en-la-tumba-de-arturo-beltran-leyva-.html

Decapitamiento que de igual manera se hizo con el cuerpo de “Pancho” Villa.


Así también durante la revolución mexicana miles de colgados hubo, con la intención de dar un ejemplo.

http://abigailhistoria.blogspot.mx/2011/03/ixtlilton-ixtliltzin.html

En Nuevo Laredo en pleno siglo XXI siguen apareciendo imágenes muy similares.

 

http://kikka-roja.blogspot.mx/2012/05/foto-9-colgados-de-un-puente-por-14.html

La misma violencia, las mismas lógicas punitivas, las mismas directrices de control social, muy similares estrategias de poder. En cada momento se buscaba algo supuestamente diferente ¿Será?

Son las mismas vivencias, la vida repetida donde poco hace sentido. El horror de los muertos, la agonía de los cuerpos convertidos en simple carne, cual reces, o desechos (casi 50, sino es que más, descuartizados en Cadereyta, “solo dejaron algunas partes de su cuerpo”).

Es el cerco político sobre el cuerpo y la microfísica del poder, como explicaría Foucault. Una vivencia perpetúa que ayer como hoy se sigue dando, y según esto ocurrirá y ocurrirá.

Ahora, la pregunta importante es: ¿podremos ser aquellos hombres que estemos por encima de nuestro tiempo y nuestra historia?

Enrique Zúñiga     twitter: @Zuva16

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