El día domingo se llevó el fraude más grande en la historia de Venezuela. Nicolás Maduro logró el objetivo de llevar a las manipuladas urnas su constituyente que le diera el poder completo y absoluto para estar el tiempo que así lo desee a la cabeza del maltrecho gobierno bolivariano, además de tomar decisiones unilaterales y absolutas sin tener que rendir cuentas a nadie, está por demás señalar que de dicho constituyente no existe un solo dato donde se pueda consultar.
Maduro poseedor de la verdad absoluta dice que fueron ocho millones y ni qué discutir ni consultar, si él lo dice así es, si objetas te vas a la cárcel o al paredón.
Fernández Noroña con singular alegría y presumiendo ante algunos políticos de poca monta que había sido elegido como observador de este ilegítimo circo, es obvio que así sucediera ya que tiene algunos amigos dentro del gobierno venezolano a los cuales solicitó su invitación, y para darle peso a esto Noroña se hace pasar como candidato a la presidencia mexicana del 2018, aunque parece no darse cuenta que no es un aspirante mínimamente serio a una candidatura independiente, basta ver la cantidad de seguidores que le apoyan en sus “eventos” políticos. Sin embargo, él como de costumbre; habla, habla y habla, creyéndose uno de los tocados por el monte del Olimpo.
Durante la negra jornada venezolana, la cual estuvo llena de violencia y enfrentamiento verbales entre gobierno y oposición, el señor Noroña se ufanaba que el pueblo había derrotado a la oposición, respaldando los ocho millones de mentiras que había dicho Nicolás Maduro, es evidente que este señor desquitó cada centavo que el gobierno de Maduro gastó en él, ni siquiera Noroña puede demostrar la cantidad de votantes ni es el todopoderoso que se cree para demostrar que los asesinatos como él lo afirma fueron provocados por la oposición. Un tipo como Noroña que se llevó todo el día de la votación en las enaguas de la televisora estatal aplaudiendo como foca toda la información controlada por el gobierno venezolano no puede tener un punto de vista ecuánime.
Solo una persona que desea lo mismo para sí apoya a aquel que lo tiene, es un hecho que Noroña viajo a Venezuela para apoyar al dictador Nicolás Maduro a terminar de ponerle el pie en el cuello a todo aquel venezolano que no apoye la forma de gobernar de este señor, sí, este señor que ha insultado a México y sus ciudadanos, así como a todo aquel que no está de acuerdo con su sanguinaria forma de gobernar, ¿Qué busca Noroña en Venezuela? Es evidente que busca tres cosas: financiamiento para su descarrilada aspiración presidencial por parte del gobierno de Maduro, apoyo para desestabilizar al gobierno de Peña Nieto y reconocimiento internacional, es un hecho que ninguna de estas tendrá.
Noroña alaba ese gobierno y actúa de la misma forma cotidianamente, basta leer sus mensajes tempraneros en twitter para darse cuenta que se cree un ser supremo y poseedor de la verdad, a todo mundo insulta, ofende dependiendo el humor con el que se despierte. ¿Quién se cree este señor? Indudable su frustración viene de ser un coleccionista de fracasos, basta recordar que fracasó a su aspiración para la candidatura a ser Jefe de Gobierno de la CDMX, fracasó en su intento de ser Diputado Plurinominal por el Partido del Trabajo, fracasó en ser una de los constituyentes que redactaría la Constitución Política de la CDMX, su vida está y estará marcada por la palabra fracaso, porque simplemente no pinta en la política mexicana, solo fue un diputado que nos divertida con sus bravuconadas en la cámara.
