El señor John M. Ackerman ha publicado un artículo en La Jornada (“El miedo no anda en burro”) en el que me menciona. Lo sintetizo y lo comento.
1.- Gandhi
Dice Ackerman (citando a Gandhi):
“Primero te ignoran, después se ríen de ti, luego te atacan… entonces ganas”.
Mi comentario:
Deseo de todo corazón que gane el articulista de La Jornada, académico no del todo importante de la UNAM y colaborador de Andrés Manuel López Obrador: su victoria sería la del dirigente de Morena, al que respeto y aprecio. Por lo demás, admito que estoy en la segunda etapa gandhiana: “después se ríen de ti”. No ignoro y no ataco a don John M. Ackerman; sí me pitorreo de su cursilería y su evidente falta de talento. El tipo es de risa loca.
2.- Zapata
Dice Ackerman (citando a Emiliano Zapata):
“Nada nos importa que la prensa mercenaria nos llame bandidos y nos colme de oprobios… yo estoy resuelto a luchar contra todo y contra todos sin más baluarte que la confianza, el cariño y el apoyo de mi pueblo”.
Mi comentario:
Ignoro si alguien en los medios ha llamado bandido a don John M. Ackerman. No pienso que él sea (cito a la Real Academia Española) bandido en ninguna de sus acepciones, es decir, “malhechor, delincuente”, “persona sin escrúpulos, que engaña o estafa”, “persona que roba en los despoblados, salteador de caminos” o “fugitivo de la justicia proclamado por bando”. De don John pienso, nada más, que es un pobre pendejo, pero esí, bastante orgulloso de serlo.
3.- AMLO
Dice Ackerman:
“Andrés Manuel López Obrador cumple la misma función que Gandhi y Zapata. Su marcha pacífica hacia Los Pinos en 2018 se ha convertido en una masiva movilización popular en favor de la transformación de la patria y la liberación del pueblo mexicano de la dominación neocolonial. La vasta ola de apoyo que ha acompañado al tabasqueño en todos los actos de firma de su Pacto de Unidad en las capitales del país, como ayer en la Ciudad de México, indica que estamos atravesando por un rompimiento histórico en las coordenadas del poder político y social”.
Mi comentario:
En este punto concuerdo con Ackerman, aunque yo lo expresaría con menos cursilería.
4.- Infamias
Dice Ackerman:
“La virulenta respuesta de quienes temen perder su lugar en el paraíso de la impunidad no se ha hecho esperar. En un intento de revivir el espectro del peligro para México de 2006, la prensa mercenaria todos los días inventa nuevas infamias contra AMLO”.
Mi comentario:
Es cierto, hay demasiados golpes bajos en la prensa mexicana contra Andrés Manuel. Es justo denunciarlos.
5.- “Quien teclea estas letras”
Dice Ackerman:
“Los pistoleros intelectuales del PRIAN también han dirigido su armamento contra quien teclea estas letras. Durante los 15 días recientes, este columnista y académico ha sido vilipendiado de la manera más grotesca, ignorante, agresiva y mentirosa”.
Mi comentario:
Es cierto, a don John M. Ackerman se le ha agredido en los medios, bastante; yo mismo lo he denunciado.
6.- Más de 12 columnas
Dice Ackerman:
“Más de una docena de columnas han sido dirigidas expresamente en mi contra por personajes como Pablo Hiriart, Jorge Fernández Menéndez, Ricardo Alemán, Fernando García Ramírez, Federico Arreola, Leo Zuckermann, Juan Ignacio Zavala y Genaro Lozano. El linchamiento mediático también ha llegado a la radio y la televisión, con locutores como Óscar Mario Beteta”.
Mi comentario:
Hiriart, Alemán, Zuckermann Lozano, García Ramírez, etcétera han dicho de John M. Ackerman que es enemigo del Ejército mexicano, que defiende dictaduras como la venezolana, que trabaja para los rusos… Excepto en lo de Venezuela, estoy en desacuerdo con mis colegas. Es verdad que Ackerman usa argumentos impropios para apoyar a un sistema político autoritario en extremo como el que presidente Maduro, pero lo otro —que combate a las fuerzas armadas mexicanas y que es patrocinado desde Rusia— cae en el terreno de la calumnia.
Yo de Ackermen solo he dicho, insisto, que es muy pendejo y muy sangrón. Y lo sigo diciendo. El tono de su artículo de La Jornada en el que habla de que el miedo no anda en burro lo hace ver no solo como alguien muy burro, sino muy arrogante. Veamos el resto de su escrito para que no quede ninguna duda de lo que verdaderamente es don John.
7.- Censura
Dice Ackerman: “Los voceros del régimen están desesperados porque las formas tradicionales de censura ya no sirven como antes. A pesar de que un servidor y otras voces disidentes hemos sido excluidos desde hace años de la radio y la televisión comercial en México, cada día más personas tienen acceso a opiniones críticas”.
Mi comentario:
Eso es cierto, sin lugar a dudas. La censura en México no es posible, sobre todo por las redes sociales de internet, en las que a todo el mundo se cuestiona, incluido desde luego el mismísimo señor John M. Ackerman.
8.- Fuera de Fórmula y MVS
Dice Ackerman:
“En noviembre de 2011, Calderón ordenó la cancelación de la mesa de análisis Encuentro, en Fórmula, donde participábamos Miguel Ángel Granados Chapa, Ricardo Rocha, Virgilio Caballero y un servidor. Posteriormente, tuve que renunciar a MVS Radio en protesta porque el hoy vocero de la Presidencia de la República, Eduardo Sánchez, pidió a los directivos de la empresa suspender la transmisión de mis análisis hasta después de la calificación de la elección presidencial de 2012”.
Mi comentario:
No creo que ni Felipe Calderón ni Eduardo Sánchez sepan de la existencia de don John M. Ackerman y, si acaso han escuchado hablar de él, no le dan ninguna importancia. No la tiene. En la izquierda sobran intelectuales y periodistas muy influyentes —Julio Hernández, Epigmenio Ibarra, El Fisgón, Elena Poniatowska, Pedro Miguel, hasta Carmen Aristegui y Jenaro Villamil, aunque estos últimos periodistas son más liberales que de izquierda—, pero Ackerman de plano no tiene ese nivel: el querido John M. juega en la segunda división.
9.- Las redes lo agreden
Dice Ackerman:
“Un servidor ha sido sometido a constantes burlas y agresiones en las redes sociales. En su informe de 2015, la organización Artículo 19 incluyó un resumen de algunos de los casos más graves de amenazas de muerte en mi contra”.
Mi comentario:
Que no mame don John M. Todos los periodistas que participamos en Twitter y Facebook henos sido “sometidos a constantes burlas y agresiones” y a todos se nos amenaza de muerte prácticamente a diario. Le sugiero que no sea chillón.
10.- Las redes lo protegen
Dice Ackerman:
“Pero no nos han podido callar. Frente a la censura de los medios nacionales, recurrí a las redes sociales y a los medios internacionales para garantizar el ejercicio de mi libertad de expresión. Mi cuenta de Twitter ahora tiene casi 330 mil seguidores y de manera permanente colaboro en una amplia variedad de medios del mundo, incluyendo CNN, The Guardian, The Atlantic, Foreign Policy, Los Angeles Times, France 24, BBC, NPR, Suddeutsche Zeitung, Le Monde Diplomatique, Telesur y Al Jazeera”.
Mi comentario:
¿En qué quedamos por fin? ¿No había dicho que en las redes se le agrede y amenaza? ¿Son las mismas redes en las que él es campeón de la libertad de expresión? Por lo demás, felicito al señor Ackerman por colaborar en tantos diarios tan importantes. Qué chingón es.
11.- Videos desde Rusia con amor
Dice Ackerman:
“Hace unos meses también inicié una colaboración semanal con el canal de noticias internacional de Rusia en español, RT, lo cual sería el equivalente a CNN en español para Estados Unidos. Mis breves videocápsulas han tenido enorme éxito. Algunas han llegado a tener más de medio millón de vistas”.
Mi comentario:
Yo también, don John M., acá provincianamente he hecho un video con más de 500 mil vistas. No es una cantidad que impresione a nadie en las redes sociales. No pocos de los videocolumnistas de SDPNoticias difunden cada semana videos con más de un millón de reproducciones. Noroña tiene varios de más de 5 millones y uno de más de 10 millones.
12.- El cerco
Dice Ackerman:
“Se derrumba el cerco mediático, arrecian los ataques y se acerca la cuarta etapa anticipada por Gandhi: la victoria”.
Mi comentario:
De todo corazón deseo la victoria, no para Ackerman, sino para Andrés Manuel. La merece. ¿Y si Andrés invita a don John M. a su gabinete? Que lo haga, ya se verá en la necesidad de correrlo cuando al gobierno pejista lo metan en problemas la infinita pendejez y la inagotable mamonería de ese “columnista y académico” tan quejumbroso.
