Si usted es habitante de la Ciudad de México y ayer en la tarde noche andaba por la zona de Polanco le debe de haber tocado una de las granizadas más fuertes que en lo personal yo haya visto en la vida. Una lluvia torrencial acompañada de granizo de buen tamaño que duro más de 30 minutos cayendo. Calles blancas y no por nieve sino por hielo, cambiaron el paisaje de varias zonas de la ciudad.

Si usted es habitante de Reynosa, también le debe haber tocado ver una destructiva tormenta con tornados que destruyeron puentes e instalaciones eléctricas que afectaron ciudades del norte del estado de Tamaulipas.

En Estados Unidos se ha limitado el presupuesto para estudiar y analizar el fenómeno del cambio climático pues el actual presidente cree que todo esto se trata de algo que no tiene que ver con la actividad humana.

En Francia, el presidente electo, Emmanuel Macron ha invitado a los investigadores estadounidenses a seguir sus trabajos en su país. También prometió a los investigadores europeos que reforzará las inversiones para hacer lo acordado en la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP21), celebrada en 2015 en París.

La cátedra UNESCO en Riesgos Hidrometeorológicos

Mientras que siguen los estudios por los cambios climáticos, los diferentes países tienen que estar preparados para los desastres provocados por estos cambios.

En la cátedra UNESCO en la UDLAP se tomó el tema de prevención de este tipo de fenómenos.

México es uno de los 10 países más afectados por desastres naturales. En 20 años, el país ha perdido más de 12,300 vidas con más de 55 millones de afectados, 2.8 millones de viviendas dañadas y mas de 240,000 viviendas destruidas.

Del 2011 al 2013, México sufrió una gran sequía, con el 90% del territorio en condiciones de escasez. Esto ocasionó problemas de abastecimiento  además de conflictos sociales.

Los datos de desastres se van acumulando y son más que suficientes para empezar a desarrollar soluciones para la prevención, reducción y gestión de los riesgos hidrometerológicos.

Victor Hugo Alcocer, subdirector de la Comisión Nacional del Agua expuso algunas de las herramientas con la que se cuenta actualmente para lidiar con este tipo de fenómenos.

El país se parte en dos en cuanto a disponibilidad del agua, la parte norte con lluvias abajo del promedio nacional, la parte centro sur con precipitaciones arriba del promedio. La franja de desiertos del mundo favorece las sequías pero también generan ciclones tropicales debido a la temperatura cálida del mar y los vientos y bajas presiones que llegan por ambos océanos.

La Conagua ha desarrollado un atlas de riesgo de inundación, una política de presas y cooperación con las autoridades de protección civil. El Servicio Meteorológico Nacional es ya una parte de la seguridad nacional.

Prevenir es mejor que lamentar

Entre los dichos de los abuelos está el de “ahogado el niño, a tapar el pozo” , las autoridades ambientales y de protección civil están trabajando en cambiar esto a “prevenir es mejor que lamentar”. Aunque el análisis y la información para la prevención viene por parte de las autoridades, esta en nosotros estar atentos a lo que nos comunican y seguir las indicaciones pertinentes para minimizar los riesgos cuando suceden este tipo de fenómenos.