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Claroscuro. De nombres y trastadas…

PerroPixabay

Gatos, canes, pájaros, loros son compañía necesaria y acostumbrada por raigambre

LO CLARO. Un tema muy interesante se da a conocer a la sociedad en general.

En el hogar familiar ―como seguramente sucede en cada hogar mexicano― la pertenencia de mascotas o animales domésticos, es imprescindible.

Gatos, canes, pájaros, loros son compañía necesaria y acostumbrada por raigambre.

Sin embargo, poco o nada sabemos del verdadero comportamiento de la salud de estos y solo atinamos a decir que un perrito (de acuerdo con su raza) vivirá con la familia por espacio de doce o catorce años; un loro por 20 y un gato por 10 a 12 años.

Acaso la publicidad y las nuevas aportaciones de información nos llevan a adecuar la alimentación de estos seres con la específica condición nutrimental.

Es decir. En el pasado reciente, el perrito comía lo que comemos los humanos. Y difícil sería conocer sus dolencias como lo son las de las personas, que nos comunicamos y podemos transmitir padecimientos sufridos.

Al respecto la Universidad Autónoma de Tamaulipas disertó al público en general la ponencia “Presentación de Casos de Anatomopatología”.

De manera accesible a la información que podemos procesar, se logra identificar malestares y trastornos anatómicos de animales de talla mediana. Pues la alimentación rica en grasas, sumado a la periodicidad con que comen aquellos, contribuye a la presentación de patologías clínicas que por omisión causamos a estos seres que nos acompañan con amor y entrega total.

Calidad de vida para nuestros compañeros en el hogar.

LO OSCURO. Gran valor tiene la historia en la vida de todo ser humano.

En primer lugar, porque nos conduce hacia la mejora y la perfección como sociedad y porque nos enseña lo que se hizo mal en busca de enmendar el paso y no repetir resultados.

La Guerra de Castas nos dejó en claro que México pudo haber tenido un territorio aún más grande hacia el sur en aquél Plan de Iguala, de 1821, firmado por Agustín de Iturbide y que gracias a las distancias y mala comunicación por la geografía accidentada, la región del Petén no se anexaría a la Nueva España ―entre otras cosas más― por la confrontación de la región entonces de Yucatán, que no deseaba la anexión de la zona norte de Guatemala.

Y que los centroamericanos padecen a México, como los mexicanos hemos padecido desde siempre a los vecinos norteamericanos.

De esas uniones e independencias, la historia también nos favorece con la información que nos presenta, donde falsos ídolos son entronizados.

Y se reconoce entonces que la región de Tamaulipas, San Luis Potosí más la construcción de una vía de ferrocarril que uniría a Matamoros con el puerto de Mazatlán, era convenio firmado como Tratado Carvajal-Woodhouse a cambio de 50 millones de pesos que financiarían las arcas del gobierno de la época para sostener la independencia nacional. Era 1867. Gobierno juarista.

Los firmantes, general José María Carbajal y Daniel Woodhouse. En San Carlos, Tamaulipas.

El contrato existió, fue firmado por las partes, pero no tuvo efecto debido a que el señor Woodhouse… no entregó el dinero pactado.

En la región de Tampico tuvo lugar la capitulación de la guerra de independencia en los primeros días de septiembre de 1829. Con Santa Anna al frente de las tropas mexicanas, promovieron la derrota de las diezmadas fuerzas españolas. De esa confrontación toma sus letras el himno nacional que a la fecha entonamos.

Hoy continúa escribiéndose la historia. La historia que nos da identidad.

Pero…

Propone el senador suplente Alejandro Rojas Díaz Duran, que en el año 2024 sea cambiado el nombre del estado de Tabasco.

El también aspirante a dirigir un instituto político señala que (sic) “los tabasqueños deben estar orgullosos y que en 2024 cambien el nombre de su estado a Tabasco de López Obrador… al igual que Puebla de Zaragoza”.

Todo es válido, menos el culto a la personalidad.

Es la razón por la que la sociedad desconfía de quienes encabezan la política.

COLOFÓN: Un presidente le intentó quitar el enunciado Estados Unidos al nombre nacional; otro le ‘mochó las patas’ al águila del escudo. Mejor sigamos haciendo cosas buenas que parezcan buenas. Señor Rojas. Póngale su nombre a un barco o a un ahijado. No confunda la historia.

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