Claroscuro. Botellita de jerez

Muerte atleta coronavirus
Paciente en un hospitalAFP

El Coronavirus sigue siendo el terrorífico primer actor de cada noticia; ahora, en todo el planeta.

LO CLARO. Más allá de ser un país manufacturero, gracias al capital extranjero que invierte sus recursos para obtener mano de obra barata mexicana, nuestro país es por excelencia productor del sector primario en todo su territorio.

Tamaulipas contribuye de forma exponencial en el ámbito de la siembra de grano para el rubro alimentario. Destaca de manera importante en el cultivo de sorgo, maíz y caña de azúcar.

Tales recursos son derivados de su alta potencialidad al ser geografía bañada por mantos hídricos que así le favorecen.

Sin embargo, a poco tiempo el Río Bravo –distrito de riego 025- habría dejado en el desamparo a los productores (más de 60 mil familias) quienes buscaban el apoyo de sus autoridades (Conagua) para obtener ese vital respaldo.

Estos reclamos hicieron eco en el Congreso Tamaulipeco y los diputados locales TODOS, sin menoscabo de colores partidistas han tomado el tema como estandarte de unión. El beneficio será de todos los mexicanos.

LO MUY OSCURO. El Coronavirus sigue siendo el terrorífico primer actor de cada noticia; ahora, en todo el planeta.

Será en el peor de los casos, el elemento (o bicho) que nos una como un solo género que es atacado por un invisible enemigo.

Pero las medidas para lograr ese combate, saltan a la vista y ponen en descubierto prácticas del pasado que evidenciaban que existían humanos de primera y de segunda.

La historia documenta que a pesar de haberse apropiado de territorio mexicano de forma poco diplomática u ortodoxa, los vecinos del país del norte catalogaron desde su fundación a los incómodos mexicanos como el patio trasero.

El lugar de los desperdicios que incluso en épocas de la recesión y prohibición americana, lugares como ‘la tía Juana’ (Tijuana) servían para el desahogo de pasiones que en su lugar de origen les era vetado a los gambusinos cristianos.

Hasta las enfermedades ponían condiciones.

La tifoidea es llamada ‘la enfermedad de los pobres’ pues su proliferación es condicionada a la poca higiene y entornos de mala salubridad. Se propala en donde existen la prostitución, drogas y en general anillos de miseria poblacional.

Obviamente, ciudades grandes fronterizas que por su circunstancia de ser lugares de paso para buscar el sueño americano, concentran a grandes cantidades de migrantes.

Tijuana, Juárez, Reynosa serían ejemplos tales.

La violencia e inseguridad escogería también este tipo de localidades donde la ley y el orden poco respeto encontraría por parte de los facinerosos.

Lugares a los que las autoridades norteamericanas señalarían con singular esmero y día tras día ‘No vayan a México y menos a las ciudades fronterizas’.

Un vector de alto problema de salud, se convirtió en muy poco tiempo en un mal endémico.

El mosquito que porta el dengue, chikunguya y zyka, también decidió apostarle a las ciudades y poblaciones del territorio nacional. Sólo del lado de México.

Cuando en las ciudades fronterizas mexicanas se contabilizaban por cientos de casos, sus pares norteamericanos no llenaban los dedos de una mano.

Hoy… a pesar de su higiene, sus recursos y su policía anti inseguridad y terrorismo, el matiz es contrastante.

Estados Unidos es recién encumbrado como el segundo país de mayor proliferación del coronavirus. Apenas detrás de China.

Los estados fronterizos del sur, los de mayores incidencias junto con Nueva York. Hoy la suma de casos identificados y que incorporan a California, Arizona, Nuevo México y Texas, contabilizan 6 mil 342 personas con una funesta cifra de 115 fallecidas al día viernes 27 de marzo de 2020.

Los pares mexicanos desde Baja California hasta Tamaulipas, suman 108 casos.

Y se construye ya el primer frente de autoridades que visualizan un cerco sanitario para evitar la proliferación del mal, activo en más de 1 mil 500 infectados en Texas y 4 mil en California.

Los gobernadores de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila llevan a cabo un acuerdo suscrito que favorece a los pobladores de sus estados y de alguna suerte ‘avala’ el muro de Trump. Para que no contagien a los mexicanos.

Dios nos cuide…

COLOFÓN: Claro que no hay diferencias entre seres humanos, excepto el PIB, el ingreso per cápita, los servicios asistenciales y el que paguen la mitad de impuestos que los mexicanos. Fuera de eso, ¡Somos iguales! Dura prueba para la humanidad.

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@deandaalejandro

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