Columnas

Ciudades Seguras

Ciudades sustentables.Graciela López / Cuartoscuro

Aún en medio de condiciones adversas, la apuesta debe ser en favor de generar esas ciudades eficientes, equitativas, competitivas y sustentables.

El próximo sábado 31 será un muy complejo Día Mundial de las Ciudades 2020, cerrando además un mes que desde hace varios años ha sido designado por la ONU como Octubre Urbano, marcando una fiesta que esta vez inició el día 5 con la conmemoración del Día Mundial del Hábitat, teniendo como tema central; la vivienda.

Difícil hablar de Ciudad y Vivienda en condiciones tan difíciles como las que este año hemos vivido, sin embargo, en un mundo irremediablemente cada vez más urbano, es fundamental abrir espacios para reconocer que el futuro será urbano no será... Y que en consecuencia, lo que nos toca es entender el papel que deben tener Ciudades y Viviendas en la construcción de ese futuro.

Porque si la Ciudad es la estructura fundamental para dar cauce a las actividades humanas, la vivienda es factor indispensable para que sus habitantes tengan las condiciones adecuadas para desarrollar esas actividades y tomar ese cúmulo de oportunidades que debe representar la Ciudad.

Es muy simple...

Sin Ciudad no hay Humanidad... Sin Vivienda no hay Ciudad.

Por eso, y aún en medio de las condiciones más adversas, la apuesta debe ser en favor de generar esas ciudades eficientes, equitativas, competitivas y sustentables, que permitan y provoquen el florecimiento de todos sus habitantes.

Y justo ahora hay que reconocer que la pandemia ha provocado una crisis económica que ha tenido consecuencias devastadoras en los segmentos urbanos de bajos ingresos, destruyendo empleos, ingresos, ahorros y actividades productivas.

Hay que decir que los pobres ya eran pobres desde antes... Pero ahora quizá lo sean más...

Y sobra decir también, que esos mismos segmentos desde antes tenían problemas graves para atender sus necesidades de vivienda porque la naturaleza de sus trabajos y su nivel de ingresos los marginaban de esa posibilidad, situación que se agudizaba en la medida en que gobiernos y regulaciones urbanas no han sido capaces de planear y conducir una transformación urbana incluyente, equitativa y sostenible.

Cabe esperar que la pandemia acelere procesos urbanos y permita replantear Proyectos de Ciudad y sus correspondientes instrumentos de planeación y gestión urbana y Políticas de Vivienda, buscando dar sentido cauce a una transformación urbana que tenga como prioridad a las personas.

Porque ojo, no hay que perder de vista el papel que pueden tener Ciudades y Viviendas en el proceso de hacer frente a todo tipo de problemas que marcan los tiempos que estamos viviendo, problemas que, como la inseguridad, se multiplican y agudizan precisamente en las ciudades y ante la falta de vivienda adecuada.

Fue en ese sentido que la semana pasada sumaron fuerzas la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), ONU Habitat, Safer Cities y Centro Urbano, para promover el desarrollo sostenible de las ciudades a través del Foro Virtual: Ciudades más Seguras en México.

En el acto inaugural del Foro participamos la subsecretaría de SRE, Martha Delgado Peralta; el titular de Sedatu, Roman Meyer Falcón; la directora ejecutiva de ONU Habitat, Maimunah Mohd Sharif, y un servidor, y durante las mesas del programa participaron expertos internacionales y nacionales, así como, en representación de los gobiernos locales mexicanos, siete alcaldes (cuatro fueron mujeres) y el director de un Instituto de Planeación Municipal (Implan), buscando con ello que al mismo tiempo que se analizaban los procesos urbanos a nivel global y regional, se profundizó en lo que pasa a nivel municipal.

Porque el hecho es que la pandemia ha evidenciado la desigualdad que se vive en las ciudades, al grado que, como señalara Martha Delgado durante su intervención, 90% de los casos de Covid-19 a nivel mundial, se han generado en Ciudades, afectando particularmente a segmentos poblacionales en condición de pobreza urbana.

Meyer Falcón señaló que es precisamente con el objetivo de reducir esa brecha de desigualdad, que el gobierno federal ha dado prioridad a programas de vivienda y regeneración urbana en zonas cuyo deterioro multiplicaba los riesgos para su población.

Por su parte, la directora ejecutiva de ONU Habitat, señaló que si bien 10 ciudades mexicanas ya forman parte de la red de Ciudades Seguras, creada por la ONU en 1996, es indispensable que muchas otras zonas urbanas del país tomen las medidas que les permitan ser parte de este grupo, lo que permitiría intercambiar y fortalecer buenas prácticas en materia de seguridad.

Cabe decir que esta Red de Ciudades Seguras fue creada por la ONU en 1996, como respuesta a la petición de un grupo de alcaldes de ciudades africanas, que buscaban ayuda para combatir la criminalidad y violencia en sus ciudades. 

A partir de su creación, esta Red ha dado apoyo a 77 ciudades en 24 países, a través de un modelo holístico que involucra a los diferentes niveles de gobierno, a la sociedad y al sector privado, en busca de mejorar la habitabilidad de las ciudades y la calidad de vida de sus habitantes, sobre la base de que la planeación y gestión urbana son determinantes en el nivel de seguridad que se viva en todo espacio urbano.

Gran Foro, que tuvo como cierre las palabras de Alberto Uribe Camacho, director de Coordinación Política de la SRE, haciendo un llamado a sumar esfuerzos para acelerar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), también establecidos por la ONU, como camino para construir entornos urbanos más sostenibles, resilientes, pacíficos e inclusivos.

* Horacio Urbano es fundador de Centro Urbano, think tank especializado en temas de desarrollo urbano, sector inmobiliario y vivienda.