¿Izquierda, derecha, ciudadano o qué carajos?

Morena y el PES
López Obrador y Hugo Flores, PES, al firmar el convenio de coalición.Internet

Ahora resulta que la derecha es izquierda, que la izquierda es derecha, que el centro es ciudadano, y que en 2018 nos pedirán votar por los Frankenstein que los partidos políticos han creado.

Izquierda derechosa

El PRD se alía con el PAN en un engendro llamado “Frente ciudadano” (que de ciudadano no tiene nada). Aquella idea de contar con un partido que unificaba a todas las corrientes de izquierda mexicana y por la que Heberto Castillo y Gilberto Rincón Gallardo (entre otros tantos) lucharon hasta el cansancio, quedó en la nostalgia.

Morena se une con Encuentro Social en otra aberración llamada “Juntos haremos historia”. Por fin López Obrador aceptó, con esta alianza, su tendencia conservadora y derechosa; claro que en el membrete, AMLO se seguirá presentando con la bandera de un liberal impoluto.

Derecha izquierdosa

EL PAN pacta con el PRD para tratar de recobrar el poder. La ideología de Gómez Morín, y que fuera representada de manera íntegra por Luis H. Álvarez, ha quedado sólo en la memoria de quienes en algún momento vieron al blanquiazul como un partido defensor de los valores familiares, nacionalista y opositor a un régimen autoritario.

Encuentro Social se une al Peje con la intención de conservar su registro en 2018. Este partido es probablemente el más conservador en el espectro político de nuestro país. Su plataforma política es en contra de todo aquello que pueda sonar a liberal, pues su ideología, está basada en creencias evangélicas. Es decir, AMLO pactó con quienes representan todo lo contrario a los postulados juaristas, mismos que supuestamente el 3 veces candidato a la Presidencia enarbola vehementemente.

Centro ciudadano

El PRI de pronto se vende como un ente “ciudadano”. El vetusto partido tricolor, ese que ha desmadrado (con la consabida ayuda de todos los otros partidos) al país, ahora nos intenta hacer creer que se han redimido y nos presentan a un tecnócrata, medio panista y medio priista disfrazado de inocente ciudadano, como su opción para preservar su estadía en Los Pinos. La realidad es que su candidato ha sido parte fundamental de lo que hoy vivimos en México, o sea un desmadre.

Conclusión

Los bolivarianos mexicanos (esos que se dicen socialistas y que abundan en el PRD y Morena); los ultraconservadores (léase el Yunque y los que se creen herederos de los cristeros); así como las momias vivientes que dirigen a los sectores priistas (ej. la CTM); hoy deben estar muy confundidos. Sin embargo, al final todos ellos terminaran ganando, pues mientras se consiga dinero y poder, las ideologías se pueden ir al carajo.

No cabe duda, el sistema los hace y ellos solitos se juntan.

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