Columnas

Destrucción de manglares por "desarrolladores" en BCS;  ecosistemas fundamentales, para mitigar los efectos del cambio climático.

De nuevo, quedó en evidencia el daño a los parches de manglares enlistados dentro del Sitio Ramsar de importancia mundial “Humedales Mogote-Ensenada de La Paz”

En un video que se viralizó en redes sociales digitales, puso en el foco público la contradicción que existe entre desarrollo económico extractivo y ambiente.

Manglares en BCSCortesía

Luego que se conocieron las denuncias que hizo la ciudadanía, manglarólogos y medios de comunicación digital, integrantes de COSTASALVAJE AC quienes tienen varios años trabajando con estos delicados ecosistemas, hicieron un recorrido por la ampliación de la carretera La Paz-Pichilingue, para conocer el deterioro de los manglares de la zona por las obras dirigidas por el Centro de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en Baja California Sur

Humedal en BCSCortesía

El humedal ubicado frente a la Unidad Pichilingue de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) lo encontraron, en un buen tramo, ya sin afluente de agua, por la mala planificación de la carretera, que no construyó un ducto adecuado para dejar pasar el flujo de mar. 

Ahora buena parte del manglar se secará por completo sino hacen una adecuación.  Lo peor vendría después. Al bajar al manglar se dieron cuenta que había trabajadores con casco y chaleco perforando dentro del manglar. Un hueco enorme y profundo que, más tarde, se sabría que allí iban a instalar unas enormes estructuras para la red eléctrica de la nueva central de gas natural de Amaunet SA de CV filial de New Fortress Energy

Trabajadores en manglarCortesía

La SCT de BCS ya había sido criticada por otros daños a los manglares, como rellenarlos con piedras, incumpliendo con lo que ellos mismo se comprometieron en el documento presentado a la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental de la Semarnat

La secretaría se comprometió a que “las obras de modernización no afectarán individuo alguno de manglar, toda vez que las obras propuestas se proyectaron de tal manera que no se afecte a dichos ecosistemas”. Hay muchos cuestionamientos en torno a esto, sobre todo, de expertos en el tema. 

Daño a manglaresCortesía

New Fortress Energy obtuvo una concesión, aprovechando la renovación de la vía, para poner sobre el derecho de vía los postes metálicos. 

Lo grave aquí no fueron solo las modificaciones a esta mancha de vegetación. Un par de empleados de la empresa Sayse, contratada por Amaunet SA de CV, confrontaron a las ambientalistas amedrentándolas para que se retiraran de la zona. Le tomaron fotos al auto de la organización y a ellas. 

Sin embargo, como medida de precaución, las amenazas quedaron registras también en videos y fotografías con el lamentable suceso auspiciado por una transnacional estadounidense. 

El uso de gas natural se ha barajeado, como otros tipos de extractivismo energético, entre las opciones para la transición energética frente a los derivados de petróleo. 

Su distribución y almacenamientos mediante gasoductos y grandes embarcaciones, son asuntos en el que las empresas extractivas apuestan para incrementar sus ganancias. 

 

Tanto el gobierno estatal y federal crearon en torno a este gas, una narrativa que justifica la necesidad de acceder a esa nueva forma de producción de energía, aunque esto implique atraer corporativos extranjeros para aprovechar la infraestructura pública para generar ganancias a los privados, aunque signifique destruir bosques marinos para vender gas natural y aunque se tenga que amedrentar  a ambientalistas.

 

Paradójicamente, la modernización de la carretera trajo destrucción de manglares que son fundamentales para la reproducción de la vida en el mar, mitigadores de los efectos del cambio climático, al absorber grandes cantidades de carbono, son refugio de peces, así como filtros biológicos, entre otras cualidades.

Claro, lo antes descrito no les generará dinero y no es prioridad de ese tipo de desarrollo, entendido como un discurso (re)estructurador del espacio desde las élites político-económicas, sacrificando ciertas áreas para megaproyectos para alimentar al sistema global, sin tomar en cuenta las futuras tensiones que allí puedan ocurrir.

Es el “desarrollo” a cualquier costo.