Seguramente, en alguna o repetidas ocasiones, han escuchado el término del “beneficio de la duda”, probablemente algunos estén familiarizados con lo que éste significa, otros tendrán noción y finalmente los habrá sin pista de lo que esto quiere decir.

 En algunos países es un término jurídico que aplica en los juicios y otorga la libertad al acusado por falta de pruebas sobre su total culpabilidad. El beneficio de la duda no es más que la ventaja que se tiene sobre algo al haber cierta falta de información o simplemente por el hecho de ser causante de variadas apreciaciones.

 Con la reciente captura de Joaquín “el chapo” Guzmán, una serie de declaraciones, opiniones, comentarios, chismes, columnas, noticias, y un gran número de etcéteras comenzaron a circular, todas con opiniones encontradas; algunas adulan a la actual administración por lograr lo que las dos pasadas no pudieron, otras aseguran que todo es un montaje que no servirá para nada y que sólo es para “taparle el ojo al macho”.

 A título personal me permito opinar sobre el tema y expresar que, si bien para muchos, la captura de este criminal así como diversos actos que el gobierno ha realizado, son mentiras o farsas, resulta finalmente en el beneficio de la duda. Es decir, mientras muchos ocupan todas sus fuerzas y recursos a la mano en menospreciar las acciones que el gobierno ha venido realizando, otros se ocupan por alabar y exaltar estas acciones. Esto denota la importancia que estos hechos tienen.

 Es evidente que cada una de las acciones que el gobierno ha realizado son parte de sus obligaciones y no deberían ser solamente titulares ocasionales ni noticias esporádicas que evoquen tantas dudas y comentarios que las denuesten o busquen minimizar los efectos que estas provocarán.

 La duda es algo necesario en nuestras vidas, según Borges la duda es uno de los nombres de la inteligencia, nos hace reflexionar, investigar, indagar y no quedarnos conformes.

 Para los bien intencionados, esta columna causará no un comentario a favor o en contra sobre los recientes hechos ocurridos en la agenda pública nacional, causará únicamente duda. Sin embargo, para otros, los que se quedan con verdades absolutas será solamente una opinión más de alguien que no sabe la verdad, su verdad.