Jorge Fernández Menéndez y su verdad sobre Ayotzinapa

 Jorge Fernández Menéndez quiere dramatizar la realidad de lo que ocurrió en Ayotzinapa para que entendamos su verdad, los responsables y sin revictimizar (sic) a las familias en su documental La noche de

Jorge Fernández Menéndez, 60 años de edad, nacido en Buenos Aires, Argentina el 12 de abril de 1955, naturalizado mexicano, actualmente columnista de Excélsior. Es un analista político a modo de los gobiernos en turno, con los cuales mantiene estrecha relación, intercambia información, escribe y obtiene beneficios, vive de eso, se le han abierto las puertas en todos lados; radio, televisión y ahora cree que en el cine también se puede con su docudrama La noche de Iguala

En noviembre de 2011 contrajo por segunda ocasión matrimonio con Bibiana Belsasso en el 15º piso de la Bolsa Mexicana de Valores su invitado estelar testigo de la boda ?tenía que ser- el presidente Felipe Calderón Hinojosa y Margarita Zavala; otros prominentes invitados; Francisco Labastida Ochoa, Josefina Vázquez Mota, Ernesto Cordero, Juan Ignacio Zavala, Olegario Vázquez Raña (testigo), Olegario Vázquez Aldair, Ale Sota, Javier Lozano, Luis Armando Melgar, María Elena Morera, Miguel Ángel Yunes, Diódoro Carrasco, Mario Delgado, Pablo Hiriart, Yuriria Sierra, Ana Paula Ordorica y Carlos Orvañanos.

Hasta aquí ya se podrá formar una idea en función a los amigos de Jorge, de cómo Fernández Menéndez y por qué en varias ocasiones ha tergiversado la realidad en función a sus intereses y de sus amigos, por ejemplo en abril de 2013 cuando en su programa de Canal 40 ?Todo Personal? protege y victimiza al defraudador Eduardo Valencia Castellanos (1). Así podríamos citar más, son ya cansadas las referencias que hace en contra de Andrés Manuel López Obrador uno y otro, y otro día; que si de dónde obtiene el dinero para vivir, que cómo viven los hijos de Andrés Manuel, en fin. Sin verse al espejo, ha perdido credibilidad con el paso del tiempo, sin embargo aún es un intelectual orgánico de ese grupo y hace su trabajo. Recién produjo La noche de Iguala, mi docudrama no revictimiza a familias de Ayotzinapa (sic) según sus propias palabras; la palabra revictimiza no existe, él la creó, sin ser obviamente académico de la lengua.

?Docudrama es un género difundido en cine, radio y televisión, que trata, con técnicas dramáticas, hechos reales propios del género documental.? (www.rae.es)

Los eventos de Ayotzinapa fines de septiembre de 2014 son eventos reales sucedidos a jóvenes mexicanos que fueron desaparecidos y asesinados en términos de la más salvaje conducta que no podemos considerar humana, pero si fueron hechos por seres humanos encargados de la administración de la justicia y de la seguridad de la sociedad, policías, agentes, ejército, etc. Han sido cubiertos por un sin número de mentiras oficiales, que a su vez por organismos internacionales han sido desmentidas y se ha reconvenido por parte de autoridades internacionales a volver a hacer el trabajo de investigación con seriedad para lo cual se deberá traer a investigadores de otros continentes que se pueda presumir de objetivos y científicos; las más altas autoridades mexicanas solo han dado tumbos y al ser interrogados trastabillan; entre sus explicaciones ellas mismas, de una autoridad a otra; de un Secretario de la Defensa Nacional a un exgobernador se contradicen flagrantemente. Es vergonzosa la conducta de los encargados de la procuración de justicia y de la seguridad, y en el plano internacional pierde crédito nuestro gobierno. Y la Presidencia de la República se sube a luneta y dice: ¡Yo también estoy muy preocupada, exijo que se investigue y se sepa la verdad!

Decir ?mi docudrama no revictimiza a familias de Ayotzinapa? es una falta de respeto a los padres, madres, hermanos, amigos de los desaparecidos; significa despreciar a los ciudadanos comunes y corrientes ?como yo- que desde cualquier nivel y foro exigimos la verdad y la verdad, sin adjetivos, significa encarar la descomposición, señalar a los culpables, que cada uno de las instituciones y los responsables por omisión de ese evento paguen sus culpas, sean castigados con la ley y se reestructure las áreas de administración y operativas para no volver a repetir eventos similares. Llegar a ser una nación civilizada y no en la barbarie.

Aún no me puedo explicar la intención más allá del simple video; no me puedo explicar la intención más allá de ganar más dinero con el sufrimiento de tantos hermanos mexicanos; no puedo explicarme el sentido que una persona como Jorge Fernández Menéndez extranjero naturalizado, quiera explicar con un documental dramático lo que ocurrió en Ayotzinapa, si todos ya lo sabemos; lo que nos interesa es encontrar la verdad, la justicia y de todo corazón quisiéramos encontrarlos vivos porque vivos se los llevaron, sabemos que es un sueño.

Aunque personas como Jorge Fernández Menéndez y su grupo ahora traten de involucrar a un sexto, séptimo u octavo camión o a José Luis Hernández director de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, con el crimen organizado y las policías coludidas.

Lamentable que la explicación fundamental de su cinta la base en definiciones de Wikipedia, por favor no hay seriedad, le puedo recomendar la Enciclopedia Británica y/o la enciclopedia de la Real Academia de la Lengua o algún curso de metodología de la investigación. Jorge Fernández basa su investigación en Wikipedia, dice que es documental pues se basa en documentos, cierto, que provienen de fuentes como la PGR ?aquí entonces ya no es muy real y objetivo, dicho por organismos internacionales- . El punto de vista del autor, de Jorge, es sesgado y contribuye a reforzar la idea oficial, confundir, exonerar las imágenes de personajes federales, exponer su punto de vista y hacer solo culpables a los Abarca, el cártel de Beltrán Leyva, al ex gobernador Ángel Aguirre, a las autoridades locales, a Guerreros Unidos y a Los Rojos, y ¿las autoridades federales, y el ejército? En la visión de este autor no fue un crimen de estado. Casi un tercio de la cinta son recreaciones (obviamente para reforzar las hipótesis de Jorge) la cinta de 80 minutos contiene 26 minutos de ?recreaciones?.

Con toda la debida proporción, el crimen de Ayotzinapa no tiene ningún punto de comparación en nada a la cinta El Crimen del Padre Amaro o a los testimonios y la difusión de las actividades de la historia criminal del padre Marcial Maciel, que por cierto Carmen Aristegui (2) investigó y difundió en su momento más que periodistas como Jorge Fernández.

El periodista Julio Hernández de La Jornada en un caso extremo, comprendo su molestia, rabia, frustración, pide que por medio de Change.org juntar firmas para prohibir que la cinta La noche de Iguala se difunda, es un exceso, todos sabemos que no va a ocurrir, mejor propongo no pagar ni un centavo por ver ese film abortado, copiarlo y reproducirlo por todos los medios hasta el infinito con la nota aclaratoria que es un film pagado y elaborado por una camarilla del poder y que es lo que quieren que sepamos y asumamos como verdad; mientras, en lo que invitamos a cineastas serios, reconocidos, objetivos, comunes para que elaboren otro film con los testimonios ?no recreaciones- si no cien por ciento entrevistas con padres, madres, amigos, vecinos, estudiantes, enfermeros, etcétera, de la tragedia. No un documental, ni una basura de docudrama; si crear un DOCUMENTO HISTÓRICO DE AYOTZINAPA.

Lo único que puedo concluir es que al docudrama no revictimizador lo veo con un alto efecto bumerán que les regresará y repercutirá negativamente al productor y a sus autores intelectuales, y qué pena.

Igual que Julio Hernández tampoco le creo a Jorge Fernández Menéndez.

Gracias por su lectura y recomendación en twitter y Facebook

@raulcaraveo

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