La mañana del 22 de julio de 1997 Mariana Lebedeva adornó con flores una solitaria tumba del panteón Vagánkovo de Moscú, Rusia. Acto que no sería extraño a no ser porque ahí se encontraban los restos de Eduard Anatólievich Streltsov, quien 40 años atrás había sido acusado de violarla.

Eduard Anatólievich Streltsov, mejor conocido como el ‘Pelé ruso’, debido a sus extraordinarias habilidades con el balón, sufriría en carne propia los embates de una dictadura burocrática que en nombre del marxismo realizó toda clase de abusos contra sus supuestos detractores. La élite del Partido Comunista de la Unión Soviética destruyó a través de la persecución política a uno de los más brillantes futbolistas que ha dado el balompié europeo, lamentablemente sus tremendas cualidades no pudieron explotar jamás, pues varios años de su vida las pasó en un campo de trabajos forzados en la fría Siberia como consecuencia de una falsa acusación.

Nacido el 21 de julio de 1937 en Perovo, Eduard comenzó desde muy temprano a llamar la atención de propios y extraños, un control exquisito, así como una contundencia inusitada para un chico de su edad, le atrajeron rápidamente los reflectores del Torpedo, club que lo atrajo a sus filas gracias a las actuaciones magistrales que ejecutaba en la fábrica en la cual laboraba, en aquellos días subsistir en la URSS no era cosa sencilla.

Debutó en Primera División con 16 años de edad y aunque en su primera temporada no obtuvo los dividendos esperados, en su segundo torneo la rompió y logró sumar 15 tantos. El ‘Pele ruso’ tenía estrella y lo demostró cuando se enfundó por primera vez la camiseta de su país luego de marcar tres dianas. Lo destacado de su participación a nivel internacional le hicieron ganarse un llamado para los Juegos Olímpicos de Melbourne en 1956, certamen en el que el combinado socialista se llevó la presea dorada. A pesar de que el joven goleador de 20 años fue pieza clave a lo largo de la competencia, no pudo disputar la Final ni tampoco acariciar el metal dorado, ya que en ese tiempo sólo se les entregaba a los elementos titulares.

Sin embargo, la fama y el ser catalogado como un ícono del futbol ruso pese a su corta edad, lo llevó a que el radar del Kremlin se fijará en él. Los ‘amables’ miembros del Partido le recomendaron que fichara para el CSKA, club ligado al Ejército Rojo o bien, para el poderoso Dynamo, equipo de la policía y de la KGB, lo cual Streltsov no aceptó, su condición de rebelde ya también comenzaba a ser conocida. Sobre todo, cuando en una reunión se negó a contraer nupcias con la hija de Ekaterina Furtseva, poderosa mujer que integró el Politburó, de ahí que se convirtiera en un blanco del complejo aparato comunista.

La propaganda y la manipulación ideológica eran fundamentales para el régimen comunista, la imagen del ‘Pele ruso’ debía servir al igual que la del carismático portero y titular de la selección, Lev Yashin, para adornar los carteles que en toda la URSS existían con el fin de legitimar la administración de Nikita Jrushchov, sucesor de José Stalin. El que no aceptara ser vocero de la dictadura le trajo graves consecuencias. Previo al Mundial de Suecia 1958, donde Edson Arantes Do Nascimiento se erigió como el Rey del futbol, Eduard se vio envuelto en un escándalo que el Comité Central con todo su poder montó en contra del genial delantero. 

Una fiesta a la que fueron invitados algunos miembros de la delegación soviética y cuya organización recaía en el general del ejército Eduard Karahanov, significaría la entrada al infierno para el crack. Tras horas de consumir alcohol y disfrutar de los excesos a los que sólo los altos mandos tenían derecho, Streltsov amaneció con la acusación de haber violado a Mariana Lebedeva, situación que inmediatamente le hizo ser arrestado. Bajo amenazas de muerte hacia él y su familia y con la promesa de que si se confesaba culpable podría jugar la justa mundialista, el ariete no tuvo otra que aceptar los cargos, su condena: 12 años de trabajos forzados en Siberia.

No obstante, luego de un lustro pudo volver a la libertad y siete años más tarde retornar a los empastados. Visiblemente mermado físicamente debido a las torturas de los soldados del Ejército Rojo, todavía pudo regalarle a su amado Torpedo una Liga, una Copa y ganar dos veces el premio al mejor jugador de la temporada. Finalmente, se retiró en 1970 con 33 inviernos cumplidos.

Eduard colgó los botines en el partido de la vida el 21 de julio de 1990, en su lecho de muerte confesó a su esposa que no era el culpable de las imputaciones sobre su persona. Recientemente el campeón de ajedrez Anatoly Karpov, ha realizado una campaña con el fin de limpiar el nombre del legendario, pero poco conocido futbolista, quien por problemas políticos dejó huérfana a una selección que pudo haber borrado el mito del verdadero Pelé, Garrincha y compañía; sin embargo, la historia lo condenó a la oscuridad que suele provocar el anonimato por obligación.