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Emma Coronel, su vida al lado del crimen

Emma Coronel nació el 3 de julio de 1989 en California. Sus padres se la llevaron muy pequeña a La Angostura, Sinaloa, donde creció rodeada de narcotraficantes, con algunos de ellos tenía vínculos de sangre. 

Su padre, Inés Coronel Barreras, alias “El Uno” o “El Suegro”, era primo de Nacho Coronel, “El Rey del Cristal”, quien fue asesinado en un operativo que realizó el ejército en Zapopan en 2010. 

Nacho Coronel era considerado un capo en ascenso que estaba en condiciones de formar su propio cártel, ya que era el responsable de gran parte del tráfico de metanfetaminas hacia Estados Unidos. 

El padre de Emma, Inés Coronel,  fue detenido en 2013 en Agua Prieta, Sonora. Figuraba en una lista del Departamento del Tesoro como operador del cártel sinaloense en Durango y Sonora. 

Coronel nació, creció, se formó en el mundo violento del narcotráfico…

De reina de belleza a esposa del capo más buscado del mundo

A los 17 años se coronó reina del “Festival de Café y la Guayaba”, en su pueblo Canelas, ahí fue cuando Joaquín Guzmán Loera centró su atención en ella. Cuando Emma cumplió la mayoría de edad se casó con Joaquín Guzmán de 52 años. En la polémica entrevista que Julio Scherer le hizo al “Mayo Zambada” éste le aseguró que dicha boda nunca se había celebrado.

De reina de belleza, se convirtió en la pareja del narcotraficante más buscado del mundo. El “Chapo” acostumbraba verla a ella y a sus hijas gemelas en las fiestas decembrinas. En 2015, seis meses después de haberse fugado por un túnel del penal de alta seguridad de “El Altiplano” en Almoloya de Juárez, en el Estado de México, Guzmán Loera bajó la guardia y fue a visitar a Emma Coronel y a sus hijas, en una casa de los Mochis.

Los marinos habían montado guardia especial en la casa ubicada en el “Fraccionamiento Residencial Miramar”. La casa en la que se encontraba el Chapo estaba a tan solo unas calles de la del entonces gobernador de Sinaloa, Mario López Valdéz. Los marinos se percataron de la presencia del capo. Se planeó un operativo; Guzmán fue advertido y se fugó por el drenaje de los Mochis. Robó junto con su guardaespaldas, un auto y tras el reporte del robo, la Policía Federal lo capturó.

Emma Coronel nunca fue investigada, ni siquiera mencionada por las autoridades mexicanas como parte del cártel que encabezaba su esposo,  Joaquín Guzmán Loera. Su nombre salió a relucir en el juicio que se llevó acabo en la Corte Federal del Este de Nueva York, después de que un testigo asegurara de que ella estaba al tanto de los negocios ilícitos del capo, que existían mensajes en los que “El Chapo” le daba instrucciones precisas de a quién llamar y qué hacer.

Emma también llamó la atención no sólo por ser la joven y bella esposa del más poderoso narco, sino por su presencia siempre espectacular, muy a la moda; portando bolsas, vestimenta y accesorios de gran valor.

Después de haber estado presente en la audiencia en la que se dictó cadena perpetua a Guzmán, Emma Coronel fue vista unos días después en Venecia, gozando de unos días de vacaciones. Luego, el 15 de agosto de aquel año, se filtraron imágenes de la lujosa fiesta con la que celebró los 9 años de vida de sus gemelas en Estados Unidos.

Mantuvo desde entonces un perfil bajo hasta el día de ayer que apareció su nombre en la prensa y en una orden del Departamento de Justicia de Estados Unidos, acusada de delitos de tráfico de drogas y conspiración para introducir cocaína, marihuana, heroína y metanfetaminas a los Estados Unidos. Además ahora se le acusa de haber participado en la fuga del “Chapo”.

Fortuna a costa de millones de ejecuciones

Cuando la capturaron en el aeropuerto de Dulles, Virginia, Emma Coronel lucía como siempre impecable, segura… entraba y salía de Estados Unidos después de viajar por el mundo, gracias a su doble nacionalidad.

Se presume que la esposa de Joaquín posee una inmensa fortuna; millones de dólares que le heredó “El Chapo”, dinero ganado a costa de miles de vidas; ejecuciones por traiciones, por enfrentamientos, por la disputa de plazas… dinero ganado en un mundo de sangre y violencia. Un mundo en el que ella nació, al que que pertenece, y en el que hasta el día de ayer disfrutó de las millonarias ganancias.

Emma Coronel, la hermosa pareja del capo más despiadado, aquella que afirmaba no saber nada de la procedencia de los millones que gastaba, la que decía desconocer a qué se dedicaba su esposo, puede enfrentar una pena mínima de diez años de cárcel y una máxima de cadena perpetua.

Cayó la exreina de belleza, la emponderada y elegante dama del cártel de Sinaloa