De los verdaderos porros y acarreados

Acarreados y porros. Así es como en el PRI llaman a aquellos valientes que salieron a rechazar al candidato por los grandes medios, Enrique Peña Nieto.  Son todos personas conscientes, pensantes, libres de ser sirvientes a la maquina de propaganda del PRI, a algunos tengo la fortuna de conocerlos.  Con ninguno de estos adjetivos puedo calificar la participación de Angélica López en el programa Nocturninos de MVS.

Es impresionante el cinismo, el descaro, la cara seria con la que se atreve a calificar a sus compañeros de Universidad de “inocentes”.  Inocente ella, que se dejó guiar por los comentaristas, cual borrego extraviado, a insinuar que no había una animadversión hacia el PRI en general pero en especifico a Peña Nieto previa a la llegada de este. Que todo fue producto de un provocador externo a la Ibero.

Ósea, siguiendo  la idea de la susodicha, en la Ibero a Peña Nieto lo hubieran recibido a aplausos si no hubiera sido por gente de fuera. Esto habla de lo desconectada que esta de la realidad universitaria, y probablemente de la realidad en general. Habla de no tener la idea más remota de lo que sienten sus compañeros, y preocupa, pues siendo una estudiante de ciencias políticas, debería tener al menos una diminuta idea de lo que sucede en su Universidad.

Y es más preocupante y molesto, que salga a decir que el primero en decir algo contra Peña no era de la Ibero. Con que cara se atreve a decir eso un día después de que más de 100 alumnos salieran a mostrar sus caras y credenciales y reafirmar lo que dijeron en la Ibero. El relato de “es amigo de mi amigo de la prepa” no me suena muy convincente. ¿Por qué no dijo su nombre? Es suficientemente serio acusarlo de no ser de la Ibero, ¿que mas daría decir quien es?

Se le hace curioso que le hayan gritado por Atenco a Peña Nieto. Si se hubiera molestado en buscarlo en Google o Wikipedia, sabría de la gravedad del caso Atenco en cuanto a violaciones de derechos humanos y el uso excesivo de la fuerza pública, de su similitud con represiones de décadas anteriores, en específico con ’68 y ’71, hasta en la forma de Peña Nieto de “asumir responsabilidad”. Toda lo anterior, cosas que debería saber un estudiante de ciencias políticas.

Se dice enojada. Dice que se rebasaron límites. Insinuando que los que ejercieron su derecho de expresión estuvieron mal. Parece confundida, como a lo largo de la entrevista, de lo que es un dialogo, y lo que es un discurso. Es evidente que tendrá que recursar derechos humanos porque no tiene ni idea de lo que es la libertad de expresión.

Primero dice que vio, luego que no vio. Lo que  es parece solo vio lo que le conviene ver, como palera de Peña Nieto. ¿A quien le podemos creer realmente? ¿A la versión de una sola persona, una sola contra cientos que han dicho lo contrario? ¿Quién es la acarreada y porra? 

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