
De Allende a Jara: ¿qué izquierda tiene futuro en América Latina?
Salvador Allende: la historia no cabe en santos ni demonios
Trump está rompiendo la confianza de Norteamérica

Trump está empujando a Canadá hacia Europa… y China también puede terminar saboteándose
Trump puede conseguir aliados más obedientes durante una negociación. China puede imponer condiciones. Pero ambos deberían recordar la misma regla: el poder utilizado con demasiada frecuencia como amenaza termina enseñando a los demás a vivir sin él.Más noticias

BRICS ya pesa; ahora tiene que decidir qué quiere ser
Salvador Cosío Gaona considera que BRICS debe decidir si quiere convertirse en otro centro de poder que exija obediencia o en una plataforma que permita a más países no tener que obedecer a ninguno.La transición energética no mató al petróleo; cambió la guerra por la energía
En opinión de Salvador Cosío, en materia energética, no cambiará una regla elemental: quien no pueda garantizar energía suficiente, confiable y competitiva tampoco podrá controlar plenamente su futuro.
El nuevo mundo no quiere ser de Estados Unidos… ni de China
China puede llegar muy lejos. Probablemente mucho más lejos todavía. Pero convertirse en la economía más grande o en la mayor potencia manufacturera no garantiza convertirse en líder aceptado. El poder obliga. El liderazgo convence.11-S: Veinticinco años después, la unidad todavía es posible
En opinión de Salvador Cosío, el 11-S de 2026 importa más de lo que podría parecer porque EU y el mundo entero parecen necesitar mirar con mayor serenidad aciertos y errores.Más noticias

China demuestra que los aranceles no bastan
Al final, alguien tiene que producir lo que otro quiera comprar. China lo está haciendo y cada vez con mayor sofisticación. Eso debería provocar menos discursos triunfalistas y más trabajo.Trump quiere mandar hasta en las tasas de interés
Si Trump sigue empeñado en cambiarle el nombre a todo aquello que no le gusta, puede continuar entreteniéndose con los mapas, pero la inflación, el mercado y las tasas de interés no obedecen órdenes presidenciales.















