
¡Un grito a tiempo!
Más vale un grito a tiempo, aunque algunos lo consideren exagerado, que un silencio complaciente cuando ya no queda nada por corregir.Más noticias
Se acabó lo que se vendía
Durante años Trump logró dividir al mundo entre quienes lo admiraban y quienes lo detestaban, sin embargo, hoy empieza a emerger un tercer grupo, los que simplemente parecen cansados de él.
Del “nadie me quiere”, al amplio anhelo de su ausencia
Los líderes pueden sobrevivir al rechazo, a las críticas, a los escándalos, pueden sobrevivir incluso a las derrotas, sin embargo, a lo que rara vez sobreviven es al momento en que una parte de la sociedad deja de considerarlos indispensables.Nadie me quiere, todos me odian: ¡es un complot!
Cuando toda crítica es una conspiración, toda discrepancia una traición y toda pregunta una agresión, la realidad deja de ser una fuente de información para convertirse en una enemiga más.