
La transición energética no mató al petróleo; cambió la guerra por la energía
El nuevo mundo no quiere ser de Estados Unidos… ni de China
11-S: Veinticinco años después, la unidad todavía es posible

Trump quiere mandar hasta en las tasas de interés
Si Trump sigue empeñado en cambiarle el nombre a todo aquello que no le gusta, puede continuar entreteniéndose con los mapas, pero la inflación, el mercado y las tasas de interés no obedecen órdenes presidenciales.Más noticias

La inteligencia artificial ya está cambiando quién gana en el comercio mundial
Salvador Cosío Gaona considera que en el marco de la competencia económica mundial, México no debe conformarse con fabricar el aparato donde vive la inteligencia diseñada por otros. Tiene que aprender a producir también una parte de esa inteligencia.Trump quiere la paz en Ucrania; falta saber a qué precio
Trump no puede disponer de territorio ucraniano como si fuera suyo. Zelenski debe aceptar concesiones porque considere que son necesarias para preservar a Ucrania, no porque EU quiera anunciar un triunfo antes de determinada fecha.
No son solo tamales: México tiene mucho más y Trump nos necesita
Trump puede seguir imaginándose rey del comercio, rebautizar mares, amenazar países y decidir cada mañana quién “necesita” a quién. Pero las cadenas productivas continuarán ahí.La ONU busca jefe; el mundo sigue buscando una ONU que sirva
El mundo no necesita únicamente un nuevo jefe de la ONU. Necesita una ONU que conserve lo mucho que sí hace bien, corrija aquello que no funciona y recupere capacidad para intervenir donde hoy parece impotente.Más noticias

Obama gana en la memoria; Trump se corona a sí mismo
Trump quiere ganar contra Washington, Lincoln, Roosevelt y Obama; sus electores quieren ganar contra la inflación. Quizá ahí se encuentre uno de los principales problemas políticos de su segunda presidencia.Sheinbaum: el poder ya es suyo, también la responsabilidad
Sheinbaum ya gobierna con su propio peso, y precisamente por eso su Segundo Informe debe evaluarse como el balance de un gobierno instalado, que ya no puede explicar sus resultados únicamente por lo que recibió.














