
Los desastres no siempre son naturales
Disciplina no es maltrato
Cuando el poder escribe las reglas para no perder

El poder corrupto pierde la vergüenza
Una democracia puede corregir a un mal gobernante, investigar a un funcionario o sustituir a un partido. Lo que difícilmente puede reparar es una cultura que ha convertido la indecencia en normalidad.Más noticias

¿Dónde quedó la ética del deporte?
La FIFA puede presumir ingresos, audiencias y crecimiento. Lo que no le resulta tan sencillo es presumir autoridad moral.La democracia que el siglo XXI necesita
La democracia del siglo XXI ya no puede limitarse a organizar elecciones periódicas y contar correctamente los votos. Ese punto de partida continúa siendo indispensable, pero ya no es suficiente.
Los pueblos también se equivocan
Los pueblos pueden equivocarse, pero una democracia verdaderamente sólida no se limita a aceptar esa posibilidad: trabaja de manera permanente para reducir las causas que pueden inducir al error.Las cualidades que distinguen a un administrador del poder de un verdadero hombre o mujer de Estado
Existe una dimensión adicional, mucho más compleja y difícil de definir, que termina marcando la diferencia entre un gobernante ordinario y un verdadero hombre o mujer de Estado: el perfil con el que ejerce el poder.Más noticias

¿Quién representa hoy a la sociedad?
La representación auténtica no consiste en que el gobernante piense exactamente igual que todos, consiste en que escuche, dialogue, rinda cuentas, respete la pluralidad y gobierne con una visión orientada al bien común.¿Basta con ganar una elección? La democracia también debe preguntarse quién está en condiciones de gobernar
El gran desafío del siglo XXI ya no consiste solamente en defender la democracia. Consiste en tener la inteligencia para perfeccionarla, la voluntad para exigirla y el carácter para construirla todos los días.















