Tecnología

De acuerdo con el especialista Nicholas Carr, puede haber consecuencias negativas el uso prolongado del Internet

Debido a la pandemia, el uso de Internet y dispositivos móviles han sido una gran herramienta para gran parte de la población. Desafortunadamente, se ha descubierto que el uso prolongado de estas plataformas puede hacernos menos inteligentes.

Nicholas Carr, autor del libro ‘Superficiales: lo que Internet está haciendo con nuestras mentes’, plantea que el uso frecuente de los celulares debilita nuestra forma de pensar, incluso cuando están apagados.

En entrevista para BBC Mundo, Nicholas Carr asegura que todo lo que ha predicho se ha cumplido e incluso las consecuencias han sido peores de lo que esperaba. Anteriormente, el escritor ha expresado su preocupación sobre los efectos perjudiciales que tiene el Internet sobre nuestra capacidad de concentración, memoria y procesamiento de la información.

Desde hace 10 años, el especialista se ha dedicado a realizar diversas investigaciones sobre cómo el Internet y los dispositivos móviles nos afectan y asegura que cuando tenemos nuestro teléfono cerca, incluso cuando está apagado, nuestra capacidad para resolver problemas, concentrarnos e incluso tener conversaciones profundas disminuye. 

El Internet debilita nuestra capacidad de concentración 

Nicholas Carr también señala que el Internet debilita nuestra capacidad para prestar atención debido a que cuando usamos los dispositivos, obtenemos una enorme cantidad de información, que llega de manera fragmentada, a través de sonidos, fotos, videos, textos, todos los cuales compiten entre sí. 

“Nos volvemos tan absortos con la información que nos ofrece el celular que hasta cuando no lo usamos estamos pensando en hacerlo”Nicholas Carr

Debido a este bombardeo de información, se están perdiendo habilidades como la contemplación, la reflexión y la introspección; incluso la respiración profunda porque estas requieren de nuestra atención y que eliminemos las distracciones y las interrupciones.

Sin embargo, Nicholas Carr comenta que los usuarios son cada vez más conscientes de estos riesgos pero se requiere un cambio de dirección en el comportamiento individual.