Por Cecilia González. CorresponsalBuenos Aires, 8 Ago (Notimex).- La política del presidente venezolano Hugo Chávez contra los medios de comunicación críticos a su régimen es una muestra de la persecución que varios gobiernos mantienen contra la prensa, dijo hoy el experto argentino Pablo Sirvén.El especialista en medios de prensa señaló en entrevista con Notimex que "hay una especie de ofensiva contra los medios independientes y, lamentablemente, funciona por efecto contagio" en varios países de la región.El columnista del influyente diario argentino La Nación explicó que "así como tuvimos muchos países con dictaduras militares simultáneas, y luego gobiernos neoliberales, ahora existe esta impronta de supuestos gobiernos de izquierda, populistas".Agregó que el denominador común en Venezuela, Argentina y Ecuador "es una alergia al periodismo en general, con mayor o menor intensidad, no entienden su función, no les gustan las críticas de ningún tipo".Colocó como ejemplo a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, quien promueve una iniciativa de Ley de Medios que otorga una mayor intervención al Estado en las emisoras audiovisuales.Si ese proyecto no avanza en su trámite, explicó Sirvén, es sólo porque el oficialismo perdió las elecciones legislativas del 28 de junio pasado, "pero no porque hayan desistido de su intención" de ponerla en vigencia.El experto consideró que el gran problema con esta persecución a los medios de comunicación es que se pretende legitimar la metamorfosis dictatorial de un gobierno de origen innegablemente democrático, como lo es por ejemplo el del presidente Chávez.La Ley de Delitos Mediáticos, proyecto presentado en julio pasado a la Asamblea Nacional (Congreso) de Venezuela por la fiscal general Luisa Ortega pero que carece de consenso en el Legislativo, por lo que no será tramitada, fue ampliamente debatida en Argentina.Además, la estatal Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) de Venezuela rescindió el fin de semana pasado los permisos de transmisión a 34 radioemisoras porque no actualizaron en junio pasado sus datos ante ese organismo.El diario argentino Clarín, el de mayor circulación y que marca la agenda de este país, fijó esta semana una dura posición editorial respecto al proyecto legislativo venezolano, al cual se considera prácticamente "enterrado" por las divergencias que produjo."El gobierno venezolano ha intensificado su ofensiva contra la prensa independiente con un proyecto destinado a instituir el delito de opinión y cerrando radios que emitían opiniones críticas al chavismo", denunció.Al intentar penar hasta con cuatro años de prisión los "delitos mediáticos", agregó, el gobierno venezolano asume "amplios poderes para encuadrar las opiniones críticas o las informaciones molestas en alguna forma de delito".Así, dijo el Clarín, Chávez "avanza, de este modo, en su larga campaña contra la prensa independiente, como parte de su intento de neutralizar a quienes se oponen a su política de control absoluto del poder".Por su parte, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) condenó el proyecto de ley por considerar que "se convierte en un eslabón más, de suma gravedad, dentro del triste camino de deterioro de las libertades públicas en Venezuela".Añadió que el ataque a la libertad de expresión "es una sombra que se cierne sobre toda América Latina" y consolida un "modelo autoritario" que silencia críticas y persigue a medios y periodistas.