Ante un grupo

atónito, de rostros enrojecidos, sorprendidos por un discurso agudo que

describía con toda crudeza la realidad que vive nuestro país, Denise Dresser,

especialista en temas políticos, representante del Instituto Tecnológico

Autónomo de México (ITAM) intervino ante legisladores y organizadores del foro

México ante la crisis: ¿Qué hacer para crecer?

Cuatro oradores ya

habían expresado sus conceptos, pero fue Denise quien logró estremecer al

auditorio quien, de pie, rompió en aplausos prolongados. En contraste, Manlio

Fabio Beltrones parecía estar petrificado por las palabras de la especialista,

y permaneció inmóvil, sólo esquivando las miradas.

Más que debatir,

era un foro de coincidencias. Si ya

el rector de la UNAM José Narro había subrayado que "resulta inadmisible

que en México, después de cada crisis, se acentúe la desigualdad", la enviada

del ITAM laceró la conciencia de los presentes:

"Hoy, México es un

ejemplo clásico de lo que el Premio Nobel de Economía Joseph E. Stiflitz llama

‘una mala encarnación del capitalismo': el capitalismo de cuates; el

capitalismo de cómplices; el que no se basa en la competencia o en la

innovación, sino en la obstaculización", advertía la especialista.

"Muchos en el

gabinete de Felipe Calderón, y muchos en este foro hablarán del crecimiento

como prioridad central. Más bien parecería que buscan asegurar un grado mínimo

de avance para mantener la paz social, pero sin alterar la correlación de fuerzas

existentes, sin cambiar la estructura económica de una manera fundamental",

fueron las palabras de Denise Dresser, que provocaron el desconcierto al

público.

Pero la

especialista fue más allá: "Hoy, México está aún lejos de acceder a ese

capitalismo exitoso, dinámico, democrático, donde el Estado no protege

privilegios, ni cotos, ni elige ganadores, ni permite la perpetuación de un

pequeño grupo de oligarcas con el poder de vetar las reformas que los

perjudican. Ese capitalismo abierto donde las autoridades crean condiciones

para los mercados abiertos, competitivos, innovadores que protegen mejores

productos a precios más baratos para los consumidores, para los ciudadanos".

México, seguía

Denise, carga con esfuerzos fallidos de modernización de la economía durante 20

años. Esfuerzos que derivaron en la privatización, pero no en reformas que

dinamizaran a la economía, con regulaciones de gobierno eficaces. Lo que sí

prevaleció fue la discrecionalidad entre los empresarios que se beneficiaron de

las privatizaciones y los funcionarios del Gobierno encargados de regularlos.

"¿Quién gobierna en

México?", preguntaba Denise a esa plana mayor del Congreso liderada por

Beltrones, Madero, Larios, González y Navarrete. "¿El Senado o Ricardo Salinas

Pliego, cuando (éste) logra controlar los vericuetos del proceso legislativo,

como lo hizo en el tema de los corresponsales bancarios?

"¿Quiéngobierna

en México, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes o UNEFON, la Comisión

NacionalBancaria o los bancos que se rehúsan a cumplir con las

obligaciones de transparencia que la ley les exige?

"¿Quién

gobierna en México, la Secretaría de Educación Pública o Elba Esther Gordillo,

la ComisiónFederal de Competencia o Carlos Slim, Pemex o Carlos Romero

Deschamps, ustedes o una serie deintereses que no logran contener?", la

valentía de la ponente desbordaba los ánimos del más cauteloso.

Entonces decía que

el problema surge "cuando ese modelo que hemos construido comienza a crear

monstruos; cuando ese apoyo gubernamental a ciertos grupos y ciertas personas

produce monopolios, duopolios, oligopolios y sindicatos rapaces que ya no

pueden ser controlados. Criaturas que después amenazan con devorar ese Estado".

Implacable, Denise

prosiguió: "Sólo así se entiende la devolución gubernamental de 550 millones de

dólares a Ricardo Salinas Pliego por intereses supuestamente mal cobrados, un

día antes del fin del sexenio de Vicente Fox. Sólo así se entiende la

posposición ad infinitum en el Senado de la República de una nueva ley de

medios para promover la competencia en el sector. Sólo así se comprende que la

reforma a Pemex deje sin tocar el asunto del sindicato. Sólo así se entiende la

posibilidad de darle entrada a Carlos Slim a la televisión sin obligarlo a

cumplir con las condiciones de su concesión original, síntomas de un gobierno

ineficaz, síntomas de un Gobierno doblegado. Un gobierno que en lugar de

domesticar a las criaturas que ha creado, ahora vive aterrorizado por ellas.

"Porque ante los vacíos de autoridad y la captura

regulatoria y lasdecisiones de política pública que benefician a una

minoría, la respuesta parece obvia.

México padece lo que algunos llaman ‘un Estado dentro del

Estado', o lo que otros denominan ‘unaeconomía sin un gobierno capaz de

regularla de manera eficaz'. Eso, y no la caída en la producciónpetrolera

es lo que condena a México al subdesempeño crónico. Y una y otra vez el debate

en este paíssobre cómo promover el crecimiento y cómo fomentar la

inversión y cómo generar el empleo se encuentrafuera de foco.

"El gobierno piensa que para lograr esos objetivos basta

con tenderle la mano al sector privado, para queinvierta bajo cualquier

condición, y el sector privado, por su parte, piensa que es la panacea que se

lepermita participar; por ejemplo, en el sector petrolero.

"Pero ésa es sólo una solución parcial a un problema mucho

más profundo, el meollo detrás de la mediocridad económica de México se

encuentra en su estructura económica y en las reglas del juegopolítico

que la apuntalan; una estructura demasiado pesada en la punta de la pirámide,

una estructuraoligopolizada, donde unos cuantos se dedican a la

extracción de rentas, una estructura de complicidades ycolusiones que el

gobierno permite y del cual también se beneficia.

"Y

claro, muchos de los miembros del gabinete de Felipe Calderón, muchos de los

presentes en este forohablarán del crecimiento como prioridad central;

pero más bien, lo perciben como variable residual, másbien parecería que

busca (y duele reconocerlo como ciudadana) asegurar un grado mínimo de avance

paramantener la paz social, pero sin alterar la correlación de fuerzas

existentes, sin cambiar la estructuraeconómica de una manera

fundamental", acotó Denise, quien en esta ocasión tuvo la oportunidad de participar

en el foro, ya que fue vetada su participación en las mesas de discusiones

sobre la reforma petrolera.

En el

evento que se realizó en el Senado estuvieron presentes Armando Paredes Arroyo, presidente del Consejo

Coordinador Empresarial; Enrique Aguilar Borrego, del Congreso del Trabajo;

Maxz Correa, secretario general del Comité Nacional de Organismo Rurales y

Pesqueros; Natividad González, gobernador de Nuevo León, y, como moderador, el

maestro Rolando Cordera.