“- Sabes, creo que tú no sabes con quién hablas. Hablas con Toby N. Tucker. Todo el mundo por aquí me llama TNT. ¿Sabes por qué?

- ¿Por qué no tienen mucha imaginación?

- Lo dicen porque soy como la dinamita. Y cuando estallo, alguien sale herido.”

‘CAMINO SIN RETORNO’, PELÍCULA

“Cuando se pelea por el control de una espada, siempre gana quien sostiene la empuñadura.”

NEAL STEPHENSON

¡Qué exhibida le dio López Obrador a Zaldívar! De paso también a su propio gobierno, a su persona y a su candidata presidencial. Porque no nos equivoquemos, el que Claudia Sheinbaum tenga a Arturo Zaldívar en su equipo de trabajo habla mal de él, pero peor de ella.

Se adivinaba ya que con Zaldívar como ministro presidente de la SCJN la encomienda había sido doblegarse al Ejecutivo federal. Luego, al renunciar a su posición como integrante del máximo tribunal, se supo del grillete que el presidente López Obrador le imponía a su abanderada por la Presidencia (designar a Lenia Batres para ser la subordinada de Andrés Manuel es precisamente eso). Pero esta desacreditación que, a través de Zaldívar, hace AMLO de la autonomía de Sheinbaum y de su futuro como posible presidenta de México, ya son palabras mayores.

Todo lo anterior es lo que expone y lo que provoca el primer mandatario con la muy planeada indiscreción (de involuntario desliz no hay nada) al confesar que Zaldívar, cuando era cabeza del máximo tribunal, le “ayudaba” a influir en los jueces.

Todavía AMLO ha tenido el cinismo de decir que “respetuosamente interveníamos y éramos respetuosos de las autonomías”. ¡Mentiras viles!

Queda patente que ni él ni Zaldívar —y ahora por lo visto tampoco Claudia— entienden lo que es el principio fundamental sobre el cual se sostiene la República.

¿El balance de poderes de la Unión? Inexistente. ¿El ideal de justicia? A la basura. ¡Y encima AMLO se atreve a decir que en el 2024 ganaría la justicia de ser electa la ex jefa de gobierno de la CDMX!

Todo está fríamente calculado. La báscula que sostiene a Doña Justicia está siendo inclinada desde el poder ejecutivo y lo peor es que Zaldívar ayudó y sigue ayudando en ello. Esta, la federal y locales del 2024 es una elección de Estado.

La deformada justicia con la que ahora Zaldívar demanda a la SCJN para recibir una jubilación mayor al sueldo actual de los ministros y con unas prestaciones que ofenden a cualquiera.

Lo hecho por Arturo Zaldívar ha terminado por mostrarlo de cuerpo entero: alguien que teniendo la suprema responsabilidad de mantener la autonomía del poder Judicial, prefirió atacar la independencia judicial. No lo digo yo. Así lo expuso la Barra Mexicana de Abogados y el Colegio de Abogados, quienes reprueban tanto las injerencias de López Obrador en el Poder Judicial, como de la pleitesía brindada por Zaldívar.

El ex constitucionalista salió de forma desaseada de la SCJN (¡luego de tratar de extender su mandato!) para integrarse al equipo de Claudia Sheinbaum y criticar desde fuera a ese poder. Hoy, después de lo dicho por López Obrador, habla muy mal de la candidata el mantenerlo como asesor. También de Ciro Gómez Leyva el tener a un delincuente en su programa de las mañaneras.

Y bueno, está claro que López Obrador nunca entendió (ni quiso hacerlo) la división de poderes. Tampoco la autonomía. Hoy amedrenta y acusa a la ministra Piña de solapar la corrupción. ¿Y si AMLO, en un acto de sinceridad y honradez, denunciara la corrupción de diez dígitos de largo de cada caso chueco e ilegal ligado a su familia y allegados? El presidente es una vergüenza. AMLO debe ser enjuiciado.

Al momento que esto escribo, Arturo Zaldívar no ha emitido pronunciamiento alguno. ¿Será que la candidata de ‘Juntos Seguimos Hacienda Historia’ hace contención de daños y le prepara a este la salida de su grupo de trabajo’? Y si bien López Obrador se ha podido salir con la suya de tener a Zaldívar de achichincle, a Sheinbaum no muchos se lo perdonarían. Lo que es más, ya habrá visto que, o hace algo para sacudirse el yugo del presidente, o estará perdida.

Por último decir: todavía hay, entre los críticos al régimen, quienes dudan que AMLO intente perpetrarse en el poder… Se los digo con conocimiento de causa: en Estados Unidos y en el Parlamento Europeo —si ese al que AMLO dice trabajan borregos— las alarmas están al rojo vivo y sonando a todo lo que dan ante ese escenario.

Giros de la Perinola

1.- Ahora sí habría por fin una razón para culpar a Calderón: haber elegido a Zaldívar como ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. ¿Cómo diantres es que se decantó por él? ¿O es que el hoy ex ministro fue durante el gobierno calderonista tan obsequioso con el mandatario como lo ha sido con López Obrador?

2.- Estamos en la recta final de un sexenio. Eso significa que a diario estaremos escuchando casos y más casos de podredumbre asociadas a LO y a su Movimiento. ¿De verdad cree Claudia que podría aceptar esto sin que haya consecuencias?

3.- La exhibida que dio López Obrador de Zaldívar, ¿por qué fue? No me cabe la menor duda: es una forma adicional de dinamitar a Sheinbaum y mantener un control férreo sobre ella.