“Si lideras un país como Gran Bretaña… entonces debes tener un toque de hierro.”
Margaret Thatcher
Con la aparición de tantos países nuevos en el mundo, sobre todo después de la caída del Muro de Berlín y de la publicación de la famosa Perestroika, sería grandioso contemporáneamente que las Islas Malvinas se independicen y se funda una nueva nación, con un gobierno naciente, y hasta con una nueva moneda.
Ya son otros tiempos, ya pasaron bastantes años desde que, en la primavera mundial de 1982, en Argentina, seguramente durante un día de campo con asado tradicional, se les ocurrió la romántica idea llamada Operación Rosario, para embarcarse patrióticamente hacia las Islas Malvinas y generar un conflicto inimaginable del que, lo más que se podría rescatar históricamente, es el sentimentalismo que le impregnó Diego Armando Maradona a dicho suceso bélico, como ser humano y como futbolista.
Pero ahora sería grandioso, repito, que las Islas Malvinas se independicen, incluyendo a la Sandwich; y lo único que se requiere para tal evento histórico, aunque parezca inverosímil, es una persona idealista, alguien que pudiera superar intelectual y filosóficamente el autoritarismo inglés de Margaret Thatcher de 1982, y el de Ronald Reagan de paso.
Este idealista podría ser alguien como Alejandro Magno, aunque no convendría porque intentaría conquistar toda América, y no sólo las Malvinas; alguien como Jesús tampoco prosperaría porque lo bloquearían nuevamente los romanos que quedan; un Napoleón Bonaparte sería interesante que vuelva a intentar gobernar a todo el mundo después de independizar a las Malvinas.
El que definitivamente se descarta es un Che Guevara: habría demasiadas guerrillas para lograr su objetivo independentista; un Morelos quizá sí, para seguir heredando sus “Sentimientos a la Nación” a los nuevos países; pero el idealista más idóneo para independizar a las Islas Malvinas, sería un Andrés Manuel López Obrador, tal cual; que más que idealista, es un gran ideólogo, creó una transformación única en la historia, él le llamó Cuarta Transformación, y no dudo que con esa misma ideología logre que surja un nuevo país malvinense independiente.
