La verdad, para qué mentirles, estoy un poco enganchada con el programa que transmite Telemundo llamado “La Casa de los Famosos” que viene siendo una réplica de lo que fue Big Brother hace años, nada más que con la diferencia de que en esta temporada de “famosos” nadie tiene más fama que Niurka, por sus escándalos y su carácter explosivo y agresivo, y a Laura Bozzo que se le conoce por tener un “talk show” en donde trataba diversos temas y terminaba regañando a sus invitados con el clásico grito de “Queeeee paseeee el desgraciadooooo”.

Y sí, digo yo, ya sé que están pensando en qué porqué mejor no me pongo a leer algún libro o porqué no le pongo atención a cosas de más profundidad, pero de pronto este programa me ha terminado por distraer, y a veces lo que necesitamos es distraernos un poquito más. Y es que es muy interesante la dinámica de los seres humanos cuando se encuentran encerrados y ver cómo logran e intentan sobrevivir haciendo alianzas, para conseguir comida y ganar retos, pero al final solo uno será el ganador de la nada despreciable cantidad de 2 millones de pesos.

Laura Bozzo resultó ser una mujer tan mujer como cualquier otra. A sus 69 años es definitivamente tan como yo. Ya no aguanta muchas cosas y sin embargo encuentra la manera de reírse a pesar de la adversidad. Me parece una mujer inteligente, noble y humana. Esa ha sido mi gran sorpresa. Siempre imaginé que las conductoras de ese tipo de talk show eran unos demonios por usar las tragedias de otros para sus programas, pero en particular Bozzo ha creado un personaje que no es ella y en esta casa lo ha demostrado.

Y con todo esto me he imaginado una ficticia “Casa de los Políticos Famosos” e inmediatamente visualicé una masacre.

Porque en este experimento humano que es estar encerrado con personas desconocidas 24 por 7 sin tener contacto exterior ni siquiera reloj, pues los demonios se asoman. Y entonces el que era lindo deja de serlo, el que era amigo deja de serlo, el que apoyaba a los demás deja de hacerlo, todo porque al final de cuentas, como en la política, “la onda” no es hacer amigos, sino construir alianzas para sobrevivir y vencer al enemigo.

¿Quiénes estarían en La Casa de los Políticos Famosos?

Me imaginé dentro de esa casa a Marko Cortés, a Alejandro Moreno, a Jesús Zambrano, a Mario Delgado, Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard, Lilly Téllez, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y a Xóchitl Gálvez.

Los imaginé en dos bandos, cada uno durmiendo en un cuarto diferente, en el cuarto azul:- -Sheinbaum— Ebrard—Mario Delgado— AMLO. Y en el cuarto morado:—Xóchitl Gálvez—Lilly Téllez—Marko Cortés—Alito—Zambrano—Sandra Cuevas.

Me los imaginé los primeros días todos felices, hablando de que si hay hermandad habrá vida pacífica para todos y todos unidos y felices. Después imaginé que los del cuarto azul empiezan a envenenar al resto para generar odio contra los del cuarto morado, especialmente AMLO y Mario Delgado que están ahí para generar discordia.

El cuarto morado un tanto adormilado por un Marko Cortes que no despierta, pero con mujeres inquietas y luchonas que buscan más en en esta vida, y a un Alito envuelto en las cobijas porque sabe que ya nadie lo quiere, mientras que un Zambrano pensando si quedarse en esa casa o escaparse. Al final nadie se acuerda en esta casa de Dante Delgado y es que es muy exclusivo él, por lo que prácticamente nadie lo toma en cuenta … por eso ni siquiera está en La Casa de los Políticos Famosos.

Y viene el momento de nominación y es entonces cuando Marko Cortés tiene que darle 3 puntos a Alito porque nomás ha quemado la Alianza y dos puntos a Xóchitl Gálvez, porque no creo que para Marko Cortés sea importante Xóchitl.

Luego Alito nominando a Marko, porque él al final es quien ha lidereado más bien que mal el timón de la alianza, así que si Marko se pone las pilas, sacan a Alito, entonces con tres puntos nómina a Marko y con dos puntos a Zambrano, que también ya le ha pedido que mejor ya se baje del ring.

Después también dentro de la casa estaría Sandra Cuevas pero Claudia Sheinbaum no pararía por hacerle la vida imposible: quitándole el agua y la comida, escondiéndole sus cosas y nominándola con 3 puntos diariamente para ver si así se deshace por fin de ella, mientras que Sandra Cuevas pediría no nominar a nadie porque lo único que busca es la reconciliación y la unidad, ya que sin duda se ha dado cuenta que esta es fundamental para sobrevivir en el juego de la política. Sandra tendría que volver a confiar en alguien, porque siente que todo mundo puede atacar. Luego viene el turno para nominar de Lilly Téllez y con tres puntos nómina a AMLO, porque mientras éste exista siempre tendrá como una sombra acompañándole el que alguna vez quiso y creyó fervientemente en el Presidente y con dos puntos a Claudia Sheinbaum. Porque difícilmente Claudia nunca apoyará a ninguna mujer que no sea de Morena.

Los “juegos” en La Casa de los Políticos Famosos

Después unos a otros se atacarán y darán con todo, pero siempre con la idea de que es un juego y de que no son malas personas. “La Política es así”, dirían.

Saliendo de esa casa no sabría a quién imaginar ganado. Quizá el más débil (piensen ustedes quien sería el más débil) y los demás llenos de ira por nunca haber sido defendidos por sus compañeros. En serio, la política no es juego pero estos personajes ya la convirtieron en ello: en un juego en donde uno intercambia su WhatsApp para recibir mensajes, pero Adán Augusto lo hace también pero prometiendo contestar todos los mensajes.

Por cierto, se me olvidó agregar a Adán Augusto a mi imaginaria La Casa de los Políticos Famosos, pero es que él no haría nada en la casa, salvo quizá estar parado como árbol como para decorar la ambientación.

En fin ….Ya están en campaña todos.

Esto ya empezó, veremos quién juega aquí y esperemos que el que gane sea México y no ellos. Porque ganar en la política lo festejan nada más ellos, cuando trabajan para todos nosotros y a nosotros se deben.

Mientras tanto en casa he recibido regaños de que cómo es posible que vea esa porquería de programas. Yo solo sonrío, me acomodo en mi sillón y le prendo. Total.. no siempre hay que andar presumiendo que una anda viendo la Ópera o leyendo a Shakespeare, ¿cierto?

Gracias por leerme.

¡Es cuánto!