Los escándalos de la alcaldesa de Cuauhtémoc y su falta de oficio para resolver las situaciones más apremiantes de la ciudadanía han abierto la puerta para que Morena piense en recuperar uno de los bastiones más importantes. La estrategia, efectivamente, radica en los recorridos territoriales que se están llevando a cabo para recolectar el sentir de la gente. Como sabemos, hace poco la votación estuvo sumamente dividida; fue una diferencia mínima. De hecho, se documentó una serie de anomalías de parte del PRIAN que fueron a parar hasta el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Su rival, en ese entonces, impugnó la elección y, por poco, se consideró repetir la elección debido a la enorme presión que existió en ese entonces.

Dadas esas circunstancias, sabemos que la presidenta de México tiene planes para la alcaldía Cuauhtémoc. Pese a que se logró una clara victoria en la Ciudad de México y la mayoría de los puntos estratégicos, se perdió nuevamente la joya de la corona. Puede que, en una de esas, el trabajo de Clara Brugada ayude. Su aprobación, por ejemplo, es una de las más elevadas en el ranking de gobernadores. Eso, como muchos otros factores, influirá, sobre todo porque hay retos que no se están cumpliendo en la Cuauhtémoc, básicamente aspectos de movilidad, comercio informal, así como otros detalles que tienen que ver con los servicios básicos que brinda una alcaldía con mucha capacidad para resolver. Todo eso, desde luego, es una ventaja para Morena y el prospecto que se está gestando con la imagen de uno de los protagonistas más visibles del movimiento, como es Arturo Ávila, coordinador de la vocería en la fracción parlamentaria de Morena en San Lázaro.

Hay demasiadas razones para ir pensando en ello. La última encuesta que publicó MetricsMx, para SDPnoticias, da cuenta del margen tan abultado que promedia el diputado. Morena, viendo la perspectiva, ya tiene previsto lanzarlo por el ruido que ha hecho y, además de ello, porque se ha convertido en uno de los principales protagonistas de las mesas de análisis. Siendo así, Morena ya se habría decidido por él, hasta donde tenemos pleno conocimiento. Lo demás, que resulta disparatado, no es más que puras especulaciones. Si Morena busca recuperar la joya de la corona, obviamente apostará por su mejor carta para la reconstrucción de un proyecto que, desde hace muchos años, se perdió en el corazón de la metrópoli. Efectivamente, esta vez es distinto. Morena tendría en sus manos un abanderado fuerte y con enorme presencia.

En este breve periodo, por ejemplo, Ávila le ha ganado los reflectores a la alcaldesa, pese a estar en constante dinamismo en las redes sociales. Documentar las anomalías y las irregularidades en la alcaldía ha resultado una estrategia eficaz, lo mismo que la falta de mantenimiento en las calles. Todo eso, incluyendo también los servicios de alumbrado, es parte de la agenda que se ha puesto al descubierto. Habrá que decir que eso, tan solo como elementos, es crucial para generar el entusiasmo de un posible regreso triunfante del Movimiento Regeneración Nacional. Es verdad, perderlo por segunda vez consecutiva significó un retroceso y un golpe duro, tomando en cuenta los puntos cruciales que alberga una zona comercial y, desde luego, los inmuebles históricos del gobierno y de otros poderes de la nación. Por eso es un momento especialmente estratégico, sobre todo porque se está integrando una corriente de opinión a favor de un personaje que ha irrumpido en el ánimo social. Esos son momentos a los que hay que sacarle el mayor provecho posible, máxime cuando se echa a andar la maquinaria de las redes sociales.

Lo favorable para Morena, desde lo político, es que la alcaldesa está llevando a cabo un trabajo muy mal operado. Es más escandaloso que productivo. Si hacemos un breve recuento, no hay ningún proyecto u obra que pueda destacar a más de un año de tomar protesta. Eso, como tal, nos dice que no hay ninguna garantía de que pueda producirse algún cambio sustancial en el tiempo que resta. Los temas como seguridad, movilidad, servicio público y comercio son enormes desafíos que no se han podido resolver. De hecho, los primeros mensajes de un cambio los ha dado SDPnoticias, a través de su encuesta más reciente que circuló el año pasado. Debe tener mucho sentido, máxime cuando hay libertad para Arturo Ávila. Se nota, no hace falta ser muy suspicaces para saber que él, llegado el momento, será la principal apuesta para recuperar la joya de la corona. En efecto, no hay, en el seno interno de Morena, alguien que le pueda competir y arrebatar ese protagonismo que, políticamente hablando, marcará la diferencia para ir presagiando lo que hoy fundamentamos.