“La melancolía es un recuerdo que se ignora”.
Gustave Flaubert
Nos enteramos por las redes sociales, y no gracias a ellas, del enojo que le causaron los provocadores profesionales al autor y cantante mexicano Aleks Syntek durante su presentación artística y patriótica el pasado 15 de septiembre por la noche, con esas “ganas de fregar” tan mexicanas y que tanto daño le han hecho a nuestra patria desde la Independencia de España.
Lo primero que me interesa considerar para entender lo que le sucedió a Aleks Syntek esa noche es que tiene rasgos de genialidad desde muy pequeño, todos lo sabemos, y también se sabe que la genialidad siempre se acompaña de melancolía, y entre más genialidad, más melancolía, esto último es un principio salomónico.
Yo pienso cabalmente que la melancolía de Aleks Syntek que presenta de manera inconsciente, sobre todo, que transmite a sus músicos, y que lo ha hecho a veces manifestar sentimientos ilegítimos para sí mismo, se debe al dolor que enfrentó al ver luchar con toda su alma a su concuño Fernando del Solar para tratar de vencer al cáncer, que finalmente lo venció a él.
Fernando del Solar aparentó una felicidad única al estar enfermo que conmocionó al mundo entero, pero más, a Aleks, el esposo de la hermana de su querida Ingrid Coronado, madre de sus hijos. Fernando trató de transmitir un sentimentalismo único a través de sus programas televisivos, incluyendo: “Venga la alegría” y “Gánale al chef”, y de sus conferencias que les llamó: “arriba corazones”.
Ese sentimentalismo de Fernando caló tanto la mente prodigiosa de Aleks Syntek que, es lo que yo considero, gran parte de la causa que lo ha hecho actuar así, como en la noche patriota pasada; antes de que Fernando del Solar se enfermara la carrera de Aleks Syntek era impresionantemente genial.
Finalmente, se debe reconocer, que, aunque se diga lo que se diga, como decimos en México, la huella que dejó Aleks Syntek en el camino de la música, es y será imborrable.
