En el Congreso de la Unión, la representación legislativa se mide en votos, debates e iniciativas. Sin embargo, para la legisladora federal de Morena, Merilyn Gómez Pozos, el trabajo en el pleno parece ser opcional. Registros oficiales revelan un desempeño caracterizado por la ausencia recurrente y una productividad mínima en la Cámara de Diputados.
De acuerdo con datos del Sistema de Información Legislativa (SIL), la diputada apenas suma 11 intervenciones en el pleno y 3 exhortos a lo largo de dos años de gestión. Una cifra baja para el tiempo transcurrido en la legislatura.
Un mes sin trabajar: el registro de ausencias
La inasistencia a la toma de decisiones es el rasgo más negativo de su gestión. Gómez Pozos acumula 44 ausencias en votaciones de dictámenes a discusión en el pleno, lo que equivale a abandonar su responsabilidad en más del 23% de los dictámenes debatidos.
Si se considera que cada dictamen representa una jornada de discusión aprobatoria o desechatoria, la legisladora acumula el equivalente a más de un mes entero de faltas injustificadas a la hora de votar leyes clave para el país.
Para rematar el cuadro de ausentismo, durante la crucial discusión del Presupuesto de Egresos de esta semana, la curul de la diputada volvió a lucir vacía, mientras preparaba su informe.
Sin gestión frente a la crisis hídrica de Jalisco
La falta de presencia legislativa de Gómez Pozos coincide con un duro golpe presupuestal para el estado que representa. En días recientes, el Gobierno Federal anunció una inversión histórica de 180 mil millones de pesos para proyectos de infraestructura hídrica a nivel nacional. Sin embargo, Jalisco y el Área Metropolitana de Guadalajara fueron completamente excluidos del paquete financiero.
Mientras las colonias tapatías enfrentan un reto en la calidad de agua potable, la legisladora oficialista no solo ha fallado en alzar la voz en la tribuna para gestionar recursos, sino que abandona el pleno cuando se definen las partidas presupuestales.
Entre la productividad marginal, las faltas sistemáticas y la incapacidad de gestión presupuestal para Jalisco, la gestión de Merilyn Gómez Pozos deja un balance endeble en San Lázaro.



