Después de Morena el partido político que más ha crecido en este último periodo es, sin lugar a dudas, Movimiento Ciudadano.

Sus victorias parciales en municipios potenciales de padrón electoral y, por supuesto, dos estados políticamente trascendentales en Jalisco y Nuevo León, así como su papel en Campeche, lo han colocado con gran auge y confianza como para pensar que participarán solos en la sucesión presidencial.

Por un tiempo MC pensó que, con alianzas, quizá se fortalecería o, más bien, escucharon el canto de las sirenas en 2018 ante las circunstancias de frenar el ya inminente triunfo de López Obrador.

Por esa razón, actuaron con mayor prudencia y estrategia política justo hace poco, en un momento clave. No valía la pena sumar voluntades con una alianza que había sido un fracaso.

Eso se vio reflejado comparado con los resultados del 2021 dónde ganó Nuevo León; asimismo, reivindicó su poder de convocatoria en municipios claves de Jalisco y, en una de esas, hubiera ganado Campeche.

En esa coyuntura, brilló un nuevo cuadro político que puede ser, a futuro, uno de sus máximos exponentes. Habló de Luis Donaldo Colosio Riojas.

Hace poco ganó una de las ciudades económicas más importantes del país; Monterrey pasó a formar parte del movimiento naranja dando más poder político a su causa.

Eso lo sabe Dante Delgado. Sin embargo, la encuesta de Reforma ha sido un factor favorable para meterlo en la lista de presidenciables del 2024.

En efecto, Luis Donaldo Colosio Riojas creció a pasos agigantados en menos de un año. Culminó una etapa en el congreso estatal de NL, no obstante, aceleradamente se ha convertido en una carta fuerte para competir.

Curiosamente así pasó: MC tendrá una disyuntiva a la hora de proponer a un perfil. Empero, en un plano coherente y consciente no ganará, en dos años y medio, la presidencia de la República.

De hecho, Morena sigue conservando gran poder de convocatoria, incluso, ni sumada toda la oposición lograría, al menos en votos, doblegar al lopezobradorismo.

Además de tener dificultades de liderazgos, la autonombrada oposición carece de identidad. De nada ha servido el esfuerzo sí, el saldo que arrojó hace tres años, fue políticamente catastrófico.

Con estos pronósticos que anticipan las casas encuestadoras no se ve ni por dónde pueda minarse poniendo, incluso, tres o hasta cuatro partidos juntos. Morena ganará la elección del 2024; eso es prácticamente un hecho inexorable.

Se trata de uno de esos momentos en que, conviene mencionar, no hay nada que mueva el poder de convocatoria que produce López Obrador.

A falta de cuadros y liderazgos, la oposición está derrotada. Esto no significa que no compitan; lo harán, pero sin Movimiento Ciudadano que ha dicho, hasta este instante, que irá solo en las elecciones del 2024. En una de esas suben a segundo lugar y desplazan al PAN y PRI.

Mientras eso pase, Morena sigue alimentando su hegemonía. Dentro de unos meses ganará 5 de las 6 entidades que estarán en disputa. De hecho, continúa administrando gran porcentaje de intención.

Así pues, Morena se coloca con un 46% de intención del voto de acuerdo con una de las casas encuestadoras más acertadas. Alejandro Moreno y El Financiero publicaron un sondeo de noviembre dónde reconoce, conforme al estudio levantado, una gran inclinación al partido guinda.

Esa encuesta nos dijo mucho. De hecho, el ánimo seguramente acrecentó en la figura de Ricardo Monreal que fue, de acuerdo al sondeo, uno de los perfiles que más creció. Subió 11 puntos en tan solo un mes. Con esto, tiene mucho sentido la columna que presenté ayer en este espacio de SDPnoticias.

En un sistema electoral y de participación política como el nuestro, todo puede pasar. No hay enemigo pequeño, ni mucho menos, es bueno subestimar a nadie. Ricardo Monreal está de lleno en la pelea y, según el estudio de El Financiero, le pisa los talones a Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum en Morena.

¡Caballo que alcanza gana! ¡Eso parece!