Después de que se anunciara una gira de la presidenta por tierras purépechas, hubo mucha efervescencia de la población. No es para menos: Sheinbaum, tan solo en Michoacán, promedia uno de los porcentajes más elevados de respaldo hacia su labor como jefa de Estado. Las encuestas, que siempre hacen alusión al desempeño a través de mecanismos de recolección de información, han coincidido en que la labor de la mandataria continúa haciendo un trabajo estrictamente social, tal y como lo describen los que podemos percibir a simple vista. Se nota que gran parte de la voluntad se concentra en uno de los enclaves que, hablando de su formación profesional, fue crucial para encontrarle el sentido a los quehaceres que había que dedicar como científica. Desde aquí, ya con amplio sentido de identidad por las causas, puso en marcha instrumentos para eficientar el uso de los recursos naturales, mayormente para echar mano de ellos en la vida cotidiana o, mejor dicho, en el hogar y el consumo de energía.
Precisamente por ello y por la entrega de la sociedad a la imagen de la presidenta, Claudia Sheinbaum, cada que pisa tierras purépechas, se siente plenamente identificada. Este fin de semana, por ejemplo, visitó la capital y algunos municipios donde, por cierto, anunció esquemas de inversión que se operarán lo más rápido posible. Hablamos de obra e infraestructura, pero también para el fortalecimiento al campo. Todo eso, que podemos describir como indispensable para caminar por la dirección correcta, vendrá a dar mayor solidez al plan que lanzó para la reconstrucción, no solo del tejido social, sino para apuntalar el desarrollo gracias a una composición integral de ideas que solo confirman que la entidad, que siempre está en la mente y el corazón de la mandataria, tendrá un nuevo rostro con el presupuesto que moverán en beneficio del progreso.
Basta ver la manera en que Claudia se emocionó al pisar tierras purépechas. Repito: hay una formidable identidad que une a la presidenta con este punto geográfico. La mejor forma de constatar todo ello, ahora que vemos el desarrollo en su apogeo, es la entrega de la sociedad, que es la que contribuye a darle la enorme legitimidad que carga sobre sus hombros. Hablamos no solo de una estrategia territorial, sino del acompañamiento de programas de asistencia que están revolucionando con mucha claridad. Uno de ellos, con un quehacer profundo, son los polos de desarrollo que son, a la par de una actividad dinámica, un andamiaje que ha logrado posicionar este enclave en otras latitudes. El diseño que se puso en marcha para acelerar la Indicación Geográfica, por ejemplo, constituye una ruta para colocar al aguacate en el lugar donde le corresponde por su enorme calidad.
Y ahora que conocemos a detalle las particularidades, sobra decir que la seguridad, aplicada a través de un Plan Integral, ha resultado muy eficiente con el despliegue de efectivos en zonas de mayor vulnerabilidad. El propio Omar García Harfuch, que se trasladó a la capital de Michoacán para acompañar a la mandataria en conferencia matutina, informó hasta el más mínimo detalle de las acciones desplegadas por aire y por tierra. Son, en concreto, políticas públicas que ha demandado la ciudadanía para armonizar los ambientes y, de paso, sentar las bases de la pacificación en la que ha trabajado Sheinbaum hombro a hombro. De hecho, la jefa de Estado, tan solo en Michoacán, transmite esa confianza que hoy observamos por la presencia de las fuerzas federales. De eso dio cuenta García Harfuch luego de dar los pormenores. Midiendo esos alcances, dados los frecuentes recorridos, podemos decir que Omar ha inhibido las prácticas al margen de la ley luego de diseñar y operar mecanismos tecnológicos que han prosperado sustancial y categóricamente.
Por eso se mantiene muy arriba la aprobación de Claudia Sheinbaum en Michoacán. De hecho, Morena, luego de superar el proceso interno que tendrá sus propios matices, articulará una fuerza preponderante para refrendar el triunfo. La misma mandataria, luego de responder las preguntas de la prensa, puso principal acento en un punto medular. Se habló del proceso y, con ello, recordó la injusticia que vivió Raúl Morón en el año 2021, cuando el Tribunal Electoral Federal le quitó la candidatura en lo que fue, a todas luces, una determinación extralimitada y un golpe a la propia democracia. Incluso, con la respuesta de la presidenta, disipó muchas dudas. En otras palabras, descifrando los mensajes entre líneas, esbozó el nombre de Morón para colocarlo en un punto de mayor visibilidad. Los detalles, en efecto, hablan por sí solos: en política no hay coincidencias; la forma es el fondo de las circunstancias.
El mensaje, interpretado con la lógica institucional que caracteriza a la política mexicana, no pasó inadvertido. En este terreno, los gestos y las palabras tienen un peso específico, y la referencia de Sheinbaum operó como un reconocimiento implícito a la trayectoria de Morón y a su papel en la coordinación territorial. En política, las coincidencias rara vez existen; la forma suele revelar el fondo de las circunstancias.
