La economía visible y la economía real. México vive una de las paradojas económicas más profundas de su historia reciente: centros comerciales llenos, restaurantes premium saturados, conciertos multitudinarios y mercados inmobiliarios tensos…, coexistiendo con crecimiento mediocre, baja inversión productiva, informalidad masiva y deterioro institucional percibido.

No es ilusión óptica. Es la superposición de varias economías distintas operando al mismo tiempo.

Popularidad política y estabilidad sin despegue

Tras casi ocho años de gobiernos de izquierda con amplio respaldo electoral, el país mantiene estabilidad macro básica —sin crisis cambiaria ni colapso financiero— pero con crecimiento promedio cercano a 1–1.5% anual, insuficiente para transformar estructuralmente la economía.

El apoyo político se sostiene principalmente en: transferencias directas masivas (más de 700 mil millones de pesos anuales) estabilidad de precios relativa narrativa de redistribución consumo impulsado por remesas y crédito. La legitimidad se basa en bienestar inmediato, no en productividad.

La economía dual: consumo financiado vs producción débil

Consumo

Las columnas más leídas de hoy

Sostenido por:

  • programas sociales
  • remesas
  • crédito al consumo
  • informalidad
  • economías ilícitas

Producción

Limitada por:

  • baja inversión privada
  • incertidumbre jurídica
  • inseguridad
  • crédito productivo restringido

Por eso el país puede verse “activo” sin estar creciendo con fuerza.

La economía paralela: narcotráfico, huachicol y corrupción

Una parte del consumo visible proviene de ingresos que no generan valor productivo nacional.

Narcotráfico

Produce enormes flujos de efectivo que se gastan en:

  • lujo
  • entretenimiento
  • bienes durables
  • construcción local
  • comercio informal

Pero no en inversión formal ni innovación.

Huachicol

El robo de combustibles ha representado pérdidas históricas de decenas de miles de millones de pesos anuales para el Estado. Ese dinero:

  • dinamiza economías locales
  • eleva consumo regional
  • destruye ingresos públicos
  • no crea capacidad productiva 

Es transferencia ilegal, no creación de riqueza.

Corrupción

Funciona como renta improductiva:

  • eleva costos de obra pública
  • distorsiona asignación de recursos
  • concentra ingresos en élites políticas o económicas
  • alimenta consumo, no desarrollo

Informalidad: la verdadera red de supervivencia

México mantiene una informalidad laboral cercana al 55% de la población ocupada. Esto implica:

  • baja productividad
  • escasa protección social
  • poca base tributaria
  • acceso limitado a financiamiento

La informalidad absorbe a quienes no encuentran espacio en la economía formal, pero también a quienes perciben que cumplir plenamente con la regulación es inviable.

El sistema judicial como variable económica

Empresas nacionales y extranjeras coinciden en un punto crítico: la recuperación de contratos en México es lenta e incierta.

Consecuencias:

  • crédito productivo restringido
  • tasas más altas
  • mayor exigencia de garantías
  • preferencia por financiamiento al consumo.

Se presta donde no se necesita un juez para cobrar.

Empresas bajo presión: el caso TV Azteca

El concurso mercantil de TV Azteca ilustra cómo incluso grandes corporativos pueden enfrentar estrés de liquidez en este entorno.

Factores estructurales:

  • deuda en dólares
  • cambio tecnológico del sector
  • presión fiscal
  • mercados financieros más exigentes

Más allá del caso particular, envía una señal al empresariado: tener activos y mercado no garantiza estabilidad financiera. Cuando la liquidez se agota, el sistema institucional define si una empresa sobrevive.

Jornada laboral y empleo formal

La discusión sobre reducir la jornada a 40 horas semanales introduce otro factor de presión, especialmente para PyMEs.

Posibles efectos: aumento del costo laboral por hora, necesidad de contratar más personal o pagar horas extra, menor competitividad frente a informalidad, automatización acelerada y congelamiento de contrataciones. Para empresas pequeñas con márgenes estrechos, puede implicar dejar de crecer o migrar parcialmente a la informalidad.

Comparación con Estados Unidos y Europa

Estados Unidos

  • Alta productividad
  • Mercado laboral flexible
  • Sistema judicial eficiente en contratos comerciales
  • Profundidad financiera
  • Innovación tecnológica 

El consumo elevado está respaldado por producción y capital.

Europa Occidental

  • Estados de bienestar amplios
  • Alta formalidad
  • Regulación laboral fuerte, pero predecible
  • Instituciones judiciales robustas
  • Infraestructura avanzada

El consumo proviene de ingresos productivos y redistribución fiscal sostenible.

México

Combina elementos distintos:

  • estabilidad macro
  • gran mercado interno
  • cercanía a EE.UU.

Pero también:

  • alta informalidad
  • debilidad institucional
  • economías ilícitas relevantes
  • baja productividad
  • inversión insuficiente 

Es una economía grande… con fundamentos heterogéneos.

Por qué el consumo no se traduce en desarrollo

Para que el gasto impulse crecimiento sostenido debe seguir una cadena: inversión → producción → empleo → ingresos → consumo.

En México, gran parte del consumo proviene de:

  • transferencias 
  • remesas
  • crédito
  • informalidad
  • renta ilícita

Esto rompe la relación entre gasto y productividad.

La sociedad fragmentada

El país opera como varios Méxicos simultáneos: beneficiarios de programas sociales, trabajadores formales con ingresos estancados, empresarios cautelosos, sector informal en expansión y economías ilícitas regionales.

Esta fragmentación permite que coexistan popularidad política y debilidad estructural.

México no está en colapso, pero tampoco en un ciclo de prosperidad sostenida

El consumo visible no refleja necesariamente fortaleza económica; puede provenir de transferencias, crédito o rentas improductivas.

Estados Unidos y Europa muestran que el desarrollo se basa en productividad, instituciones confiables y capital que se invierte a largo plazo. México, en cambio, corre el riesgo de consolidar un modelo donde el gasto sostiene la estabilidad política, pero no genera crecimiento estructural.

La pregunta clave no es por qué hay tanto consumo. La pregunta es de dónde proviene y si puede sostenerse sin fortalecer la producción, la inversión y el Estado de derecho. Porque ninguna economía prospera indefinidamente cuando consume más de lo que produce.

Mario Sandoval. CEO FISAN SOFOM ENR. Banquero y abogado con más de 30 años de experiencia profesional a nivel directivo.