A razón de que en este 2026 se acaba de estrenar una nueva temporada (de 4 capítulos) de la exitosa serie de televisión de: Malcolm el de Enmedio en las plataformas de Hulu y Hulu-Disney +, es por tal motivo que se había generado una gran expectativa al respecto, pues sí bien es cierto que en Estados Unidos fue considerablemente exitosa en México es uno de los programas más vistos (y queridos) en este siglo, por eso, desde que se anunció el regreso a las pantallas de la familia Wilkerson se esperaba con emoción cada teaser, póster o tráiler de dicha serie.
A los pocos minutos de su estreno ya se colocaba Malcolm en los primeros lugares de las series más vistas en su plataforma, y con ello las reacciones de la “crítica especializada”, las y los influencers y las audiencias no se hicieron esperar en las —benditas redes sociales— y en medios, adentro de toda esa ola de opiniones me llamó mucho la atención aquellas referencias al programa que más allá de señalar que sí es bueno o no en cuanto actuaciones o trama, o de que sí recurre mucho a la nostalgia para engancharnos a verlo, es la siguiente observación/crítica que mire con mayor frecuencia: Disney —arruinó— a Malcolm a través de la inclusión forzada, volviéndole un programa woke (progre).
No es la primera vez que una película, caricatura o serie que regresa en forma de remake, reboot o en otro formato bajo el auspicio de la compañía del ratón Miguelito es señalada de ser pro woke, pero me queda claro que quién hace ese tipo de señalamientos sobre Malcolm definitivamente nunca vio o entendió la serie, porque durante todas sus temporadas siempre hubo elementos como personajes o situaciones donde la inclusión en cuanto a género, condiciones de discapacidad física o mental, raza, nacionalidad y clases sociales estuvieron presentes ingeniosamente bien estructurados con una crítica elegante, ácida y graciosa hacia el sistema y al status quo.
Siempre he considerado que Malcolm estuvo adelantado a su tiempo, porque al igual que Los Simpson (en sus primeras temporadas) abordaban desde la comedia y la irreverencia una crítica certera a la sociedad perfecta del American Way of Life de finales del siglo XX que se hacía propaganda en sus series cursis y sosas con “problemas” de familias gringas, blancas, suburbanas, prósperas, heterosexuales, y cristianas, dichas series no representaban las problemáticas por las que atrevesaban la mayoría de las familias en ese momento, mientras que Malcolm se volvía ese espejo incómodo en el que nos veíamos reflejados la mayoría de las familias de Latinoamérica o de la periferia.
Por eso, era de esperarse que en esta nueva temporada introdujeran personajes invisivilizados y marginados socialmente por su orientación afectiva o género (me extrañó que no metieran a un therian), y sí al igual que en la serie la vida sigue siendo injusta con Malcolm, porque en lugar de agradecer que se aborden estas temáticas sociales de forma brillante, solo salimos a repetir un argumento que en sí mismo invita a más odio y segregación del cual el mundo esta harto, pero en fin, así funciona la hipocresía y doble moral de una generación que prometió cambiar al mundo.
