I. El Centro Villaurrutia y la Generación XVIII

¿Qué es la Generación XVIII? Es un grupo de escritores mexicanos de distintos géneros literarios que coincidieron, en 2022, como estudiantes del diplomado en creación literaria del Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia, del INBAL. Se trató justamente del diplomado número 18 que, a consecuencia de la pandemia Covid-19, se caracterizó por su condición híbrida, es decir, presencial y a distancia; esto último facilitó integrar virtualmente a estudiantes de varios estados de la república.

El diplomado se conformó aproximadamente por 23 o 25 integrantes (algunos no lo concluyeron), tuvo una duración de diez meses en que participaron en talleres de poesía, cuento, novela, ensayo, crónica y teatro. Algunos profesores destacados del curso fueron: Roberto López Moreno, Agustín Ramos, Gustavo Marcovich, Carlos Martín Briceño, Guadalupe Galván, Rocío Cerón, Conchi León, Luis Paniagua y Vicente Alfonso.

Al concluir los estudios en diciembre de 2022, lo normal habría sido que cada quien tomara por su lado y que incluso los chats grupales del WhatsApp hubieran desaparecido; mas sucedió con este grupo que, en vez de ello, se abrieron dos chats grupales más, uno de ellos y el más activo a partir de su creación hacia finales del Diplomado, fue el dedicado a la Antología (la primera) de la Generación XVIII, que ya se había empezado a planear. En particular por sus convocantes, quienes han sido los más entusiastas, energéticos y estimulantes para arrancar con el proyecto y proseguirlo después: Angélica Ponce, Israel Nicasio y Susana Argueta.

Ahora bien, algunas de las decisiones importantes se han tomado a través de una votación general, por ejemplo, el nombre del grupo y el diseño de la portada de la primera antología. En este caso, el diseño ganador fue el de Oswaldo Valdovinos; el nombre ganador del grupo, Generación XVIII, fue seleccionado de entre 4 y 5 opciones y tuve la fortuna de que fuera mi propuesta.

El sentido clásico de una generación literaria se caracteriza usualmente por grupos circundantes de edades, geografías homogéneas, estéticas compartidas, intereses literarios y extraliterarios semejantes, un contexto determinado, planes y programas a desarrollar, proyectos de revistas y aun políticos. En el caso de Generación XVIII sólo hubo una coincidencia en principio: el contexto histórico y social que vivíamos en 2022: la pandemia del Covid-19 y todas sus críticas consecuencias; todo lo demás, entra en el ámbito de lo heterogéneo. De ahí que resultara todavía más extraño que se convocara a una primera antología. Y aunque dada la condición híbrida de la generación no todos nos conocíamos personalmente (algunos todavía no hemos coincidido con los estudiantes de los estados), el deseo de hacer, de crear, de producir en los distintos géneros prevaleció y llevó a materializar esa antología primigenia.

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Al parecer, es la primera generación del Centro Villaurrutia en publicar una antología literaria intergrupal; que hayan sido tres hasta ahora, es todavía más extraordinario. Esto se debe en particular a los convocantes y editores de la primera antología así como a quienes llamaron a la segunda dedicada a la poesía y la tercera a la crónica. Hace algunos pocos meses se habló de una posible cuarta y aun quinta antologías que abordarían el ensayo y los microrelatos, respectivamente.

Las antologías publicadas han tenido diversos espacios para su presentación, entre otros: el propio Centro Xavier Villaurrutia; Casa del Poeta “Ramón López Velarde”; Casa Marie José y Octavio Paz “La Perulera”; Feria del Libro del IPN; Feria del Libro de Valle de Bravo (donde se presentará también la tercera antología a finales del mes de mayo de 2026).

Antología I. Generación XVIII; 2023.

II. Antología general

El título formal es Antología de escritores mexicanos. Generación XVIII. La Presentación corre a cargo de los editores Susana Argueta, Israel Nicasio y Yarazai Simbrón. Publicada en abril de 2023, cuenta con 116 páginas y 19 colaboradores. Los géneros incluidos por decisión personal de los participantes son ensayo, poesía, cuento y crónica. Se ofrece también la semblanza de cada uno de los escritores.

Colaboradores (en orden de aparición, que en este caso es alfabética):

Susana Argueta

Guillermo Carballo Iturbide

Carmen Asceneth Castañeda Vargas

Yéred Oswaldo Cosío Martínez

Erick Fuentes del Río

Ismael Glaf

María del Carmen Hernández Ibarra

Marlen Cruz

Raquel Herrera

Ingrid Lisci

Israel Nicasio

Héctor Palacio

Erick Pliego

Angélica Ponce

Carlos Roni

Claudia Sandoval

Yarazai Simbrón

Oswaldo Valdovinos

Ishaiah Zapata

Los editores señalan en la Presentación: “entregados por completo a la Literatura, como generación XVIII del Diplomado en Creación Literaria del Centro Xavier Villaurrutia del INBAL, decidimos registrar algunos de los textos que gestamos durante el tiempo que compartimos… Los textos que conforman este libro representan las inquietudes de quienes decidimos compartir un poco de nuestra experiencia en la escritura… Nos sentimos felices por poder ofrecer este trabajo que ha conllevado esfuerzo, discusiones y mucha decisión para sacarlo a flote. Sin embargo, este primer paso abre las puertas para muchos más y para seguir dando a conocer nuestras palabras a través de distintos ojos lectores”.

Naturalmente, lo anterior cuenta a nivel general, como generación voluntariamente agrupada, y también en el plano individual, pues cada uno de los integrantes tiene sus propios proyectos e inquietudes creadoras; por ello, este muestrario colectivo fue sin duda bienvenido por todos.

Antología II. Prueba de alpinismo; 2024.

III. Prueba de alpinismo. Antología de Poesía

El nombre completo de esta antología es Prueba de alpinismo: de la voz a la punta de la montaña. Antología de poetas mexicanos Generación XVIII. La selección y el Prólogo fueron de Israel Nicasio. Publicada en febrero de 2024, cuenta con 140 páginas, 14 colaboradores de la generación y dos profesores invitados, Luis Paniagua y Guadalupe Galván. Presente también, la semblanza de los colaboradores.

Colaboradores de la generación:

Raquel Cota

Yered Cosío

Susana Argueta

Ismael Glaf

Marlen Cruz

Oswaldo Valdovinos

Carmen Castañeda

Héctor Palacio

María del Carmen Hernández

Angélica Ponce

Erik Pliego

Carlos Roni

Ericka Zapata

Israel Nicasio

El prologuista, Israel Nicasio, expone su sentido: “Hay que hacer poesía en la punta de la montaña. Hay que mirar al vacío, mirar a la extensión del terreno que los ojos alcanzan a capturar. Después, sin duda, es necesario dejarse caer; desintegrarse para armar el mundo con los pedazos que se van encontrando…

“Generación XVIII reúne, en este libro… un proeza: escalar la montaña hasta la punta; subir por las laderas hasta donde el cuerpo y la mente lo permiten; atravesar las zonas pobladas por árboles, arbustos, neblina y piedras. Siempre existe el riesgo de la caída… La expedición es el ímpetu de la poesía de Generación XVIII”.

E inmerso en esa mirada decimonónica, romántico en pleno siglo XXI propone dos escaladas: 1. “Escalada alpina: llevar lo imprescindible, acercarse a la montaña, al glaciar; ser autosuficientes mediante pocos utensilios para este ejercicio”.

2. Pero desde ese espíritu, se arroja al presente, a la contemporaneidad de la “Escalada libre: la experimentación… un alto nivel de riesgo, incluso el de la propia palabra. Experimentación es ruptura y reconstrucción o redirección. El cuerpo como único medio para subir la montaña”.

Antología III. Mester de retacería; 2025. Foto: Carmen Castañeda.

IV. Mester de retacería. Antología de Crónica

Título completo: Mester de retacería. Antología de Crónica Generación XVIII. Compilación, edición y Prólogo realizados por Susana Argueta. Publicado en el primer semestre de 2025 (tengo edición digital, no aún la impresa para los detalles). Cuenta con 136 páginas, 10 colaboradores de la generación y dos invitados, los profesores Gustavo Marcovich y Mario Barbosa Cruz. Como ya es usual, viene la semblanza de cada antologado.

Colaboradores de la generación:

Ana Raquel Cota Morales

Angélica Ponce

Carmen Castañeda Vargas

María del Carmen Hernández Ibarra

Guillermo Carballo Iturbide

Héctor Palacio

Ismael Glaf

Israel Nicasio

Yarazai Simbrón (con Héctor Moreno)

Susana Argueta

Sin duda, el título está inspirado en el mester de juglería medieval; sin dejar de lado a los mesteres de clerecía o de cortesía. En el dominio del oficio de los juglares: la poesía, el canto, las acrobacias; todo un arte escénico. Mester de retacería es en este sentido el oficio de manejar, escribir, cronicar fragmentos de la realidad. Oficio que no pocas veces se convierte en maestría, no por nada mester y maestro tienen vínculos no sólo fonéticos, también etimológicos. Entonces, aquí los contribuyentes conforman con sus fragmentos cronicados (sus “retazos”, sugiere la prologuista) un libro de temas y tiempos diversos, heterogéneos, pero conviviendo en un mismo espacio que se ha tejido con esos retazos.

“Decir mundo es decir todo, el conjunto de todo lo existente –argumenta Susana Argueta en el Prólogo–, cuando Susan Sontag dice que coleccionar fotografías es coleccionar el mundo, pienso que la crónica es una imagen del mundo; ergo, hacer crónica es coleccionar el mundo. Y con esta idea entramos en senderos escarpados”.

Escarpados que inevitablemente llevan al estatus de la angustia existencial. Continúa la prologuista: “¿Qué tiene que ver la crónica con la angustia existencial? Todo. Uno de los trabajos del cronista es narrar la realidad. Para eso, debe, primero, parcelar; es decir, tomar una parte del mundo, dialogar con él, recortarlo y trasladarlo a una imagen asequible por los demás”.

Y establece un comparativo entre la fotografía y la crónica, pero también cita al ensayo, la novela y el cuento como herramientas que auxilian, en términos del lenguaje, en la necesidad de hibridación de la crónica; el auxilio de la ficción. Sobre todo, de la poesía: “Se hace necesaria alguna licencia literaria para hacer accesible un hecho cronicado. Y viene en nuestra ayuda la poesía”. Argueta lo justifica:

“Gastón Bachelard crea la intersección entre el racionalismo científico y la poética de la inteligencia, en donde la poesía resulta ser un ejercicio creativo con la posibilidad de capturar la realidad de una manera más profunda y vasta. Esto hace viable el uso en la crónica de textos híbridos en donde el lenguaje poético complementa al académico en la descripción y narración de la experiencia humana, de una manera más enriquecedora y cercana”. De esta manera, “la presente compilación alude a estas cavilaciones con doce historias, entretejidas a manera de un patchwork donde cada pieza, cada retazo, esencialmente diferente a las demás, contribuye a formar una imagen como un todo que cuenta”.

A lo anterior, tal vez habría que agregar: sí, dejar correr el lenguaje poético en la prosa, si fuera posible, pero sobre todo quizá la intuición del poeta, el mirar aguzado y, cuando fuere necesario y sin abusar, las metáforas que alcancen a explicar u ofrecer una imagen incapturable en la mera descripción “objetiva” de “las cosas”.

V. ¿Cuarta y quinta antologías?

Es evidente que ha habido una disminución de participantes en la sucesión de las tres antologías. De 19 colaboradores originales se ha pasado a 14 y 10, habiendo tenido como núcleo los 23 integrantes del Diplomado. Considerando las generaciones del pasado, diez es todavía un muy buen número; y sucede a veces que hay quienes regresan. ¿Se materializarán las antologías de ensayo y micro relatos que han asomado en las conversaciones?

En cuanto a la valoración crítica del contenido de las antologías, habrá que dejarla a lectores externos, algo que es deseable. Yo podré, cuando mucho, en un próxima ocasión, compartir fragmentos de los diversos talentos de los compañeros de la Generación XVIII.

P.d. Y para no abandonar la línea característica de mis colaboraciones en este espacio, comparto un video. Tomaré ventaja de que soy el autor de la columna para ofrecer un “Poemópera”, producto final, precisamente, de la clase de Poesía Audiovisual (creo que así se llamaba el taller), a cargo de la profesora Rocío Cerón, y para el cual tuve el auxilio técnico de varias personas, entre ellas, el estimado compañero Carlos Roni. Aquí va “Hacha radical”:

Centro de Creación Literario Xavier Villaurrutia; Col. Condesa, CdMx.

Héctor Palacio en X: @NietzscheAristo