Por elemental lógica, los jugadores de baraja saben que no deben andar enseñando sus cartas a los oponentes. Sin embargo, algo vieron en Palacio -me refiero al Presidente- que comenzó a soltarlas y ya van 2 veces que las muestra a todos, sin que el país se cimbre ni nada por el estilo.

Y es que tanto Marcelo Ebrard como Claudia Sheinbaum ya han sido mencionados desde hace meses como posibles presidenciables, que hasta ahora parece lugar común mencionarlos. La carrera de ambos, empero, sufrió un colapso -en el primer caso- y un freno - en el segundo-, a raíz de la tragedia en la Línea 12 del Metro.

Que el presidente López Obrador haya mencionado a Juan Ramón De la Fuente sorprendió -dicen- al propio Juan Ramón, que no puede decir nada básicamente porque es su jefe.

La aparición de la carta de Tatiana Clouthier realmente a nadie entusiasmó -más que a los suyos- porque ni siquiera ha pintado en la Secretaría de Economía y ha quedado en segundo lugar siempre frente a Alfonso Romo, que ya ni siquiera está formalmente en el gabinete.

La mención de Esteban Moctezuma alegró sobre todo al aliado de la televisora del Ajusco, pero francamente es un chiste.

Por si falta alguien, el lunes el presidente AMLO mencionó también a Rocío Nahle, de quien sólo diré que usted es el mejor juez.

En fin que ningún nombre fue un “Paren prensas” para nadie, aunque Milenio y Excélsior hayan querido quedar bien y llevaran a nota de ocho columnas los destapes, que no tapados, según AMLO.

Lo que llama la atención es que no ha mencionado a dos figuras que -no se sabe- podrían acelerar motores en cuanto se lo decidan (o cuando les den el visto bueno, que en el caso de uno no creo que suceda nunca).

¿Santiago Nieto será nombrado en el abanico de los presidenciables de 2024?

Santiago Nieto, como lo mencioné aquí en SDPNoticias ,en “El caballo negro de López Obrador”.

Ricardo Monreal, en cambio, es visto con sospecha por la extraña -por decir lo menos- operación en las pasadas elecciones, sobre todo por como influyó en la derrota de Dolores Padierna en la alcaldía Cuauhtémoc. Dolores podrá tener la peor opinión de la gente por el caso Bejarano, pero en un lugar donde sí la quieren es en Palacio. Y lo saben todos.

El caso es que Nieto y Monreal podrían aparecer de repente en la carrera que ya no se sabe cuántos caballos tienen porque, caray, incluso apenas se sumó Samuel García diciendo que quiere pintar al país de ‘fosfo, fosfo’.

Ya hay más caballos que carriles, entonces es muy seguro que los caballos comenzarán a golpearse entre ellos, por lo que tendrán que salir los más débiles.

Veremos cómo le va a Marcelo en los siguientes dos informes que presente Sheinbaum la siguiente semana y el siguiente mes.

Al mismo tiempo, veremos cómo le va a la jefa de Gobierno de la CDMX, con un informe que busca sin duda diluir responsabilidades, como apunté en este reporte especial:

Tanto, que hasta Florencia Serranía ya se fue a descansar a su casa. Así que a ver a qué ingeniero (que no se llame Slim) o arquitecto, terminan echándole la culpa. Con la carga, claro de la opinión pública que urge se finquen responsabilidades desde el primer minuto de la tragedia.

Santiago Nieto, mientras tanto, mostró esta semana un curioso tuit que pocos notaron: apareció con su pareja, Carla Humphrey, en una reunión con el Cardenal Carlos Aguiar Reyes, “en la que analizamos temas de violencia contra las mujeres, niñas, niños y adolescentes. La trata de personas, como la mayoría de los delitos, tiene un componente financiero”, tuiteó.

Reunión con el Cardenal Carlos Aguiar Reyes, en la que analizamos temas de violencia contra las mujeres, niñas, niños y adolescentes.

La reunión parece más forzada que nada, pero mejor dejamos el registro y la pregunta: ¿es esta la primera aparición de la que buscaría ser una pareja presidencial (aunque eso no existe, los mexicanos solo elegimos un presidente)?

Es pregunta.

Por su parte, Monreal no dejó pasar la no mención para encartarse él mismo.

Así lo escribió: “Por lo que a mí respecta, entiendo que la mención de las y los aspirantes a sucederlo alcanza en este momento a quienes forman parte del Ejecutivo federal, y no implica la exclusión o discriminación de otros simpatizantes de la 4T en el Poder Legislativo o en las gubernaturas.

“Mantengo mi legítima aspiración a participar, llegado el momento, en el proceso sucesorio presidencial, dentro de Morena, respetando el proceso y las reglas que el movimiento fije al respecto, considerando mi condición de fundador, militante y aliado histórico del presidente y de la 4T”.

Para que lo escuchen en Palacio. Y en los demás partidos por si acaso