“Un día de invierno gris y opaco. Tienen, el jardín pereza, modorra las flores, cansancio las aguas, que apenas sostienen erguidos los chorros de los surtidores.

No hay aves que trinen; no hay voces que suenen; y en la anemia de la luz y los verdores, dos mariposillas que van y que vienen sacuden las alas de flavos colores.

¡Buscáis miel, ilusas! La miel ya no existe, y un tropo me asalta, muy viejo y muy triste: las dos ilusiones de mi vida entera.

(¡Amar! ¡Ser amado!) son dos mariposas 
en un jardín mustio que no tiene rosas... Son dos rezagadas de la primavera.”

LUIS GONZAGA URBINA

A la trágica expresión ¡al diablo las instituciones! habría que agregar: “¡… y a Monreal como corcholata!

López Obrador ha confirmado su maestría en el arte de la política dañina y destructiva. ¿El objetivo? Aniquilar a las instituciones que le suponen un contrapeso, como es el INAI, y de pasadita demostrar a Monreal —por enésima vez— que no lo ve como corcholata, sino como un desechable.

La obsesión presidencial de deshacerse de los órganos constitucionales autónomos como es el INAI, el INE, la CNDH, el extinto INEE, muestran a AMLO el opaco. Ese que se niega a informar de las adquisiciones, de las elecciones y de todo lo que —luego de medirlo— expone los abusos de cualquier gobierno; el suyo para empezar.

Gracias al INAI se obtiene información de cómo son las adquisiciones y contratos en diferentes instancias; entre ellas SEGALMEX… Aunque, viendo los 12 mil millones de pesos de ahí sustraídos, se entiende que López Obrador haga todo por callar y desaparecer a quienes exhiben las corruptelas de la administración actual.

López Obrador siempre ha sido opaco aunque presuma lo contrario. Nunca fue fan de la transparencia ni de la protección de los datos personales.

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Cuando se creó el IFAI (hoy INAI), cada entidad federativa tenía la obligación de establecer un instituto local en la materia. El último en hacerlo fue la Ciudad de México gobernada entonces por AMLO.

Tan opaco que ocho de cada 10 contratos de la administración federal durante la presente administración se han determinado por adjudicación directa (la misma proporción que en algunos de los sexenios previos, pero con la diferencia de que López Obrador prometió prohibir ese tipo de asignaciones). Tan opaca la 4T que, en el 2022, el monto de compras por adjudicación directa o marcadas como “excepcionales” fue más de la mitad de todos los contratos. De todos.

Esa es una de las muchas razones por las que ahora vetó el nombramiento de los dos comisionados para integrarse al INAI, a pesar de que el Senado tardará un año en proponerles…

El mandatario ha optado por ser intolerante a la transparencia; además, por contaminar al INAI con el proceso electoral adelantado, aunque la “razón oficial” esgrimida es “el enjuague que hubo entre Morena y el PAN para el nombramiento de los comisionados”. Para ello añade que Yadira Alarcón es una persona “allegada al PAN por lo que no estaría bien que fuera designada para el INAI” (muy lejos quedó el AMLO candidato que pedía que los consejeros de órgano provinieran y reflejaran distintas ideologías y orientaciones políticas). Mientras que Rafael Luna Aviso, siendo muy cercano a Ricardo Monreal, es vetado por el “ala dura” de Regeneración Nacional.

El doble rasero es evidente: señala a Yadira Alarcón por ser cercana a Acción Nacional, pero no tiene ningún empacho en tolerar el conflicto de interés en el caso de Bertha Alcalde, incondicional de Morena, hija de Bertha Luján expresidenta de Morena y hermana de Luisa Alcalde Luján, secretaria del Trabajo, que hoy se perfila para suceder a Lorenzo Córdova en su cargo.

Con jiribilla y dedicatoria, AMLO le recuerda a Monreal su profesión como abogado; linda forma de amenazarle. Y el zacatecano desaparece incluso como posible candidato para la titularidad del ejecutivo local de la CDMX. Ahí López Obrador tampoco lo quiere; tiene a otras y otros preferidos (Rosa Icela, Clara Brugada, Lázaro Cárdenas…). Para ocupar la Presidencia de la República ni se diga.

¿Continuará Monreal acatando la voluntad de Palacio? ¿Dejará pasar los 15 días que faltan para que el Senado nombre a dos nuevos perfiles y con ello paralizar al INAI? Si esto sucede, será el último grado de sometimiento del senador a López Obrador. ¿Qué obtendrá a cambio? El oprobio de la ciudadanía y más desprecio presidencial…

En la 4T no se premia el conocimiento, tampoco la experiencia. Claro que no. Lo único que se quiere es estar en el ánimo del presidente y mostrar absoluto acatamiento a su voluntad.

El veto presidencial se ha convertido en una carambola de dos bandas. Inutiliza al INAI dejándolo acéfalo, casi inoperante, y debilita aún más al precandidato Ricardo Monreal. Sí, se puede y lo acaba de hacer.