Por primera vez la contienda por la presidencia reúne a dos candidatas, dos proyectos y las campañas que encabezarán, por circunstancias, apoyos, perfil, habilidades y propuestas, serán totalmente distintas, sobre todo, porque una estará con el pueblo y la otra no.

Desde el oficialismo

La de Morena con Claudia Sheinbaum como ya lo vemos, será una campaña desde la oligarquía con spots, anuncios grabados, películas como la que realizó su hijastro Rodrigo Ímaz y de forma presencial, solamente en mítines bien organizados y a modo, con acarreo y todo lo que ello conlleva.

Claudia no asistirá a eventos públicos de relevancia, como La Feria  del Libro de Guadalajara, ni se acercará de manera espontánea a pueblos, comunidades ni colonias. Seguramente declinará en lo posible los debates con su oponente y dará entrevistas previamente acordadas o de plano pagadas y tiene toda la razón, no necesita exponerse, su contacto con el pueblo será a través de quien dice “encarna” al pueblo bueno.

No tiene madera de candidata ni de jefe de Estado

Evidentemente Claudia es muy intolerante, no responde bien a los medios, le ofenden los cuestionamientos y termina las entrevistas de forma abrupta. Durante el Consejo de Morena le gritó en público al gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, y en reunión con Coparmex, dictó las preguntas que le podrían hacer. En otra ocasión montó en colera porque descubrieron que sus espectaculares se pagaban con recursos públicos y así, muchos ejemplos.

La funcionaria

Ya en la administración de AMLO en la CDMX, sin experiencia, Claudia fue secretaria de Medio Ambiente y en lo que parece una ironía del destino, fue encargada de la construcción del Segundo Piso de la mano José María Riobóo, asesor, amigo y mecenas de ese entonces para el financiamiento electoral. Ímaz quedó como delegado en Tlalpan y fue quien apareció en video recogiendo una bolsa de papel llena de billetes de Carlos Ahumada como parte de la red de financiamiento de AMLO.

No hay que olvidar que en 2021, Sheinbaum intentó la extradición del empresario argentino a través de su fiscal carnal Ernestina Godoy, ante lo cual Ahumada respondió fuerte en una entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva afirmando poseer información y evidencia de actos de corrupción cometidos por funcionarios cercanos al presidente López Obrador: “No quiero dar a conocer más videos, toda la información que tengo sobre muchos funcionarios actuales del gobierno de México” y advirtió quede  no cesar “la persecución” sacaría esa información a la luz pública. Después de eso ya no se volvió a tocar el tema.

Claudia sola

Como candidata, se le ha visto en aeropuertos completamente sola sin que nadie se le acerque, prefirió no salir en el estadio Azul porque se encontraba casi vacío y hasta en un acto de campaña con los suyos, solo le gritaban “utopía” para dejar en claro que ella no manda.

Mientras tanto, Xóchitl camina

Si bien las circunstancias la obligan, por falta de apoyo de los dirigentes de los partidos que la postulan o por envidias y confrontaciones de algunos que se dicen integrantes del Frente, a Xóchitl Gálvez se le ve caminar, pueblear y acercarse a la gente, con resultados altamente positivos.

Inició las precampañas en Coyuca de Benítez, Guerrero, una región afectada por el huracán Otis y la por la pobreza de años ahí la gente la recibió con esperanza. Un lugar al que Claudia no puede ir.

Asistió a la FIL en Guadalajara y tuvo importantes actos masivos, algunos espontáneos. Hasta hace muy poco, su medio de transporte era la bicicleta, recorría las calles de la CDMX para ir al Senado de la República. En la Universidad Anáhuac realizó un mega acto con estudiantes de esa institución. Va a entrevistas aún con los más críticos y responde a todos los cuestionamientos. Como bien dicen, es la única que compite en el terreno de AMLO, pero con la diferencia, sí es cercana al pueblo, es una mujer autentica, a veces grosera, dicharachera y entrona.

Va a donde haya que ir, a la UNAM, a la Ibero o al Tec de Monterrey o a cualquier otra universidad, donde a Sheinbaum no se le verá ni pública ni privada. Las universidades son una aduana muy importante para los candidatos, se enfrentan a la universalidad de pensamientos, a jóvenes estudiantes afines, críticos, opositores e inquietos, a los que hay que dar respuesta y no es fácil para ningún candidato u autoridad. Lo vimos desde Luis Echeverría que fue apedreado en CU, cuando a Peña le fue como en feria en la Ibero o cuando a Diego Fernández de Cevallos le aventaron de huevos en CU.

Claudia no irá porque no tiene el carácter, el carisma, la astucia ni la madurez para enfrentar públicos difíciles.

Xóchitl es pueblo, pluralidad y ciudadanía, Claudia es la continuidad del autoritarismo y el fracaso de la 4T.

Manuel Díaz en X: @diaz_manuel