El secretario de Salud de México, el doctor Jorge Alcocer, ha dado diferentes declaraciones demasiado desafortunadas en lo que va de su mandato; inolvidable aquella en la que dijo que los niños no necesitaban vacunarse y que incluso él no vacunaría a sus nietecitos, siendo que se sabia que la OMS había autorizado la vacuna contra el Covid-19 para la niñez.

El día de hoy en su espectacular presentación de cada martes (y digo espectacular porque nada más dura 15 minutos y el resto se la pasa sentado) ofendió a cada uno de los doctores y doctoras de este país. Y los ofendió al decir que la contratación de doctores cubanos se debe a que los mexicanos no quieren trabajar en lugares remotos. Es decir les dijo flojos, les dijo incapaces y les dijo cobardes.

Argumentando que los doctores y doctoras no querían viajar a entidades remotas por temor o por desidia. Este dicho de un secretario de Salud de un país ofende a todo un gremio médico y yo pensaría si no más bien se habrá proyectado y me pregunto si el doctor Alcocer en sus épocas de juventud y madurez aceptó estar en comunidades apartadas.

Me encuentro en este momento que escribo en Chiapas y visité San Juan Chamula. Le pregunté a nuestro guía que cómo se atendía de salud toda esta gente tan apartada de las grandes ciudades y me dijo que había doctores que atendían a todas esas comunidades y que venían de sitios lejanos. Admiré mucho a todos esos médicos y médicas. Esto que les cuento apenas pasó ayer, y ¿hoy sale a decir esto el doctor Alcocer? ¿Cómo es que ofendes así  a tu gremio? No dudo que muchos médicos y médicas no quieran vivir en comunidades apartadas para atender a la gente , pero ¿porqué generalizar, porqué demeritar? Y la pregunta del millón: ¿De dónde, mágicamente se volvieron los médicos cubanos eminencias? ¿Y por qué precisamente de Cuba?

Quien desgraciadamente haya padecido de problemas de salud sabrá que en México tenemos a extraordinarios médicos. Yo encontré a los mejores oncólogos en mi país y el mejor de los pediatras.

¿Qué va a pasar con todos aquellos que están estudiando medicina, que están haciendo sus residencias? ¿Dónde podrán encontrar oportunidades laborales? ¿Dónde podrán ejercer lo que saben, lo que con pasión y vocación estudiaron?  Porque no me queda duda, aquellos que estudiaron o estudian medicina es porque quieren ayudar a otros, porque tienen vocación de servicio y humanidad, entonces ¿qué va a pasar con ellos?... pero ¿qué va a pasar con nosotros?

Yo en lo personal no me atendería con ningún médico cubano, simplemente no tendría confianza de depositarles mi vida en sus manos. Lo siento distante a mí en todos aspectos, no estoy segura siquiera si me entendería, pues hasta la forma de hablar que tenemos es distinta. Usamos diferentes modismos que hace que no sé si exista una buena comunicación entre médico-paciente.

Deseo en el alma que los doctores de este país, se redignifiquen y se unan. Porque también tienden mucho a denostarse entre ellos , si vas por ejemplo con un médico y después te atiendes con otro, te dirá que el primero que te atendió lo hizo mal.

Yo creo ahora es un momento de reflexión y análisis para ellos y de unidad. Y para nosotros, los ciudadanos, también momento de suplicar porque este gobierno deje de romper lo que funciona en este país, que deje de destrozar a instituciones y profesiones, que nos dejen libres y en paz. Finalmente eso es lo que buscamos todos, un país de paz en todos los sentidos.

Y un país de oportunidades para todos.

Es cuanto.