21 de enero de 2022 | 03:01

El insulso FCN, PRD el hermano incómodo y Dante Delgado mirando hacia…

El Frente Cívico Nacional de cara al 2024 vuelve a diseminar la atención que ya había logrado generar la oposición.
Frente Cívico Nacional
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Bautizando y rebautizando a la oposición

Este sábado cambió todo para perder lo mucho o lo poco que se había avanzado con otras denominaciones de la oposición. El Frente Cívico Nacional de cara al 2024, con este nuevo apelativo, vuelve a pulverizar la atención que ya había logrado generar la oposición.

Y es que la oposición, al tener tantos “frentes”, instrumentos y nombres, en lugar de conglomerar, dispersa la atención y la fuerza que podría alcanzar una alianza de estas características.

El aliado perfecto

Pero no solo es un error el cambio constante de nombres (¿qué la oposición no se llamaba Va por México?), sino que tampoco se puede considerar serio ni tendrá el impacto político y electoral necesario si no considera a Movimiento Ciudadano y de manera específica invitar a Dante Delgado.

Dejar fuera a Movimiento Ciudadano es signar el fracaso de un frente opositor si este partido va libre (no se diga si Morena lo une a su coalición del 2024). De otra forma, una oposición desarticulada será arrasada por las fuerzas de la 4T. En cambio, si se integra a la oposición, se convertirá en un verdadero dolor de cabeza para Morena.

Fiel de la balanza

Dante Delgado sabe lo que significa hoy su partido. Movimiento Ciudadano se convierte en el fiel de la balanza; será quien tenga la fuerza para poder cambiar una elección. Tan es así que hace unos pocos días, Dante retomó la dirigencia de dicho partido. Quitó a Clemente Castañeda de esta y lo retornó al Senado.

Clemente es muy cercano al gobernador Alfaro de Jalisco y este cambio es una señal muy clara para él mismo: si quiere ir el boleto para el 24 es a través de Dante y MC; no lo puede hacer solo ni rebasando al instituto político.

No solo eso, desde la dirigencia de partido, Dante decidirá al candidato y en estos momentos ha dejado de ver a la perla tapatía y ahora mira a las tierras regias. Específicamente a Monterrey. Jalisco pierde peso contra Nuevo León y por partida triple: tiene ahí gobernador, presidente municipal y, además, mucho mayor poder económico que el tequilero estado.

En términos políticos también Nuevo León pesa más y no, no por Samuel García (sería un error que el hoy gobernador se lanzara por la peregrina idea de abandonar su estado y perseguir el sueño de la Presidencia como lo hizo El Bronco en su momento), sino por el candidato que aglutine a toda la oposición (aun Morena iría por él) llamado Luis Donaldo Colosio Riojas.

El alcalde Monterrey

Colosio es más que un caballo negro. Es un joven que hizo un buen papel en la legislatura local, quien no ha perdido el piso, quien tiene un nombre que nos suena a una muy buena parte de los mexicanos. Quien está trabajando por Monterrey y quien recuerda la propuesta de su padre de hacer las cosas de forma correcta.

Además, el PAN ha coqueteado con Colosio y se rumorea que Manlio Fabio Beltrones (y una buena parte del PRI junto con él) también. Mismo morenistas como Alfonso Durazo sostienen una buena relación con él.

Un lastre llamado PRD

Esta alianza, frente o como se le quiera llamar (petición: ya dejen de cambiarle el nombre) cuenta además con un hermano muy incómodo: el PRD. El escándalo de los hermanos Serna no ha hecho más que empezar y afectará a la oposición en su conjunto. Máxime cuando el expediente en contra de Serna está bien sustentado (¡vaya!, por fin) y ya detuvieron a Julio Serna, ex dirigente de la gigante central de abastos de la Ciudad de México y muy cercano a Miguel Ángel Mancera, ex jefe de gobierno.

La oposición en alianza deberá dejar al PRD en el camino o al menos mantener afuera a todo aquel cercano a los Serna y a Mancera.

Otra carta en la FIL

Mientras el frente se debate en cómo lidiar con este problema, Dante Delgado amplía su juego rumbo al 2024. No solo tiene a Colosio, puede considerar a Marcelo Ebrard (ya lo había sugerido en otras contribuciones), pero también a Lorenzo Córdova. Este, por cierto, estuvo presente en la FIL presentando el libro La democracia y su relación con el poder judicial del ex ministro de la Suprema Corte de Justicia, José Ramón Cossío.

No es peccata minuta señalar la importancia que cobra Lorenzo Córdova como una de las figuras públicas que ha sido más denostada por López Obrador.

El tiempo se agota

Basta ya de perderlo jugando al cambio de nombres. La oposición debe olvidar pasadas reyertas y envidias. De otra forma, el Frente seguirá siendo insulso, mientras que Dante Delgado tomará Nuevo León como punta de lanza para llegar desde ahí a la Ciudad de México. Ojalá no termine apoyando al morenismo…