La ambición por llegar a ser el sucesor de Andrés Manuel López Obrador mantiene confrontados a Morena y a sus más allegados, para nadie es un secreto ¿Será que la marcha del 27 busca calmar las aguas y detener las rupturas?

Manlio, Arreola y traiciones

No es nada nuevo, no se trata de que sea la 4T, esto siempre sucede después del cuarto año. El presidente en turno comienza a experimentar lo que se conoce como la soledad del poder al ver cómo, quienes aspiran a sucederlo, comienzan a tener mayor presencia en la escena pública expresando su perfil y propuestas de gobierno, y eso hace que sus proyectos y su forma de gobernar, comiencen a presentar una baja importante.

El caso de Peña Nieto

El lunes pasado en un análisis ejemplar, Federico Arreola explicó claramente la derrota del PRI en 2018 así como la caída de Enrique Peña Nieto y el hecho de que su legado, las reformas estructurales, se toparan contra la pared con quien hoy es su sucesor. Lo explicó recordando una plática que tuvo con unos de los personajes políticos más experimentados y con conocimiento de la “grilla” nacional, el sonorense Manlio Fabio Beltrones.

En una charla de café que tuvo con el sonorense en 2016, le comentó cómo dos de los principales colaboradores de Peña Nieto traicionaron el proyecto y su partido, Luis Videgaray y Miguel Ángel Osorio Chong. Aseguró que estos dos personajes, en lugar de defender un importantísimo proyecto como lo fueron las reformas estructurales, decidieron hacer de la política algo personal y se conformaron con quien entonces era el dirigente nacional del PRI.

Arreola, al traer a colación esa charla tan didáctica, buscó justificar al presidente López Obrador quien, en su opinión, aprendió la lección: “se critica a AMLO por pensar en las elecciones. Beltrones dirá, en la lógica de aquella plática, que es lo más inteligente que el actual presidente puede hacer”.

El problema para AMLO es, que al igual que Peña, enfrenta dos oposiciones, la que tiene al interior de Morena, que cada día se muestra más y la que el pasado 13 de noviembre en la megamarcha para defender el INE, mostró musculo.

Las traiciones en Morena

Las traiciones se dejaron venir en Morena de uno y otro lado. El presidente abiertamente traicionó a Ricardo Monreal desechándolo sin el mayor tacto político. Aparte de no incluirlo dentro de sus corcholatas, lo atacó vía su perro de ataque, la gobernadora de Campeche, Layda Sansores quien, como acostumbra, empezó a publicar videos y conversaciones obtenidas de forma ilegal.

El zacatecano cuenta con un gran olfato político, es uno de sus mejores cuadros y tiene como apoyo a su gran amigo y cómplice político, el priista con el que Arreola mantuvo la conversación de café, Manlio Fabio Beltrones y otros, que seguramente, así como vieron los defectos de Peña ya identificaron las pifias de AMLO.

Monreal es muy hábil y ya está fuera del control del tabasqueño. En la marcha del pasado 13 de noviembre en la defensa del INE, Monreal se dejó ver en un restaurante del centro y aunque dijo que no asistiría, aseguró que estaba “muy cerca”. Los “duros” de Morena interpretaron esto como una afrenta en contra del presidente.

Plan de Reconciliación Nacional

No fue lo único, mientras AMLO insiste en la polarización como estrategia política, Monreal presentó el Plan de Reconciliación Nacional, una plataforma ciudadana que busca eliminar el “veneno de la polarización” en México. Durante el encuentro que mantuvo en la Arena México, el líder de la bancada de Morena advirtió que no se podrá conseguir un “México mejor y más fuerte” con una sociedad dividida.

La Marcha

Monreal ha elegido ignorar la marcha de la revancha y el ego del próximo domingo, y viajar a España a la Reunión Interparlamentaria entre legisladores de ambos países, pero es claro que quizá busque otra cosa.

A esto habrá que sumar la confrontación abierta entre Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard, y los aliados de cada uno al interior del gabinete y de Morena.

Mientras, del lado de la oposición, luego de la marcha del pasado 13 de noviembre y de que esa multitud saldrá a votar en los próximos comicios, tal parece que crecieron los enanos y eso hará que se fortalezca la pluralidad e incluso, partidos como el PVEM o MC puedan cortarse el cordón umbilical y convertirse, por sí solos, en una minoría que pese en las elecciones.

El error de AMLO es su obsesión al pretender que su sucesor sea a su imagen y semejanza, lo que solamente lograría imponiendo su iniciativa de reforma electoral, no lograrlo, lo llevará al fracaso, toda vez que traicionó a los grupos que en su momento lo apoyaron, y eso Beltrones y Monreal, entre otros, ya lo vieron.