El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard, por fin se puso a trabajar en el caso de Paola Schietekat, ciudadana mexicana que fue sentenciada por autoridades de Catar a 100 latigazos y 7 años de prisión por denunciar un abuso sexual.

En su cuenta de Twitter, el canciller Marcelo Ebrard compartió una foto donde aparece en compañía de Paola, y anunció que será el Consultor Jurídico de la SRE quien se encargue de la defensa internacional del caso.

De acuerdo con el testimonio de Paola Schietekat la agresión sexual en su contra ocurrió en junio de 2021, y aunque en un primer momento el Cónsul de México en Catar estuvo atento a su caso, conforme las cosas se fueron volteando Paola fue abandonada por su país.

Ahora, más de 6 meses después de que el caso les explotara en la cara, la SRE finalmente se pone a trabajar para proteger los derechos de una ciudadana violentada por un Estado que no respeta la integridad de las mujeres.

Paola salió por sus propios medios de Catar y ahora se encamina a una batalla legal por los derechos de las mujeres. En toda esta historia, la SRE de Marcelo Ebrard ha tenido apariciones esporádicas que no representan un apoyo sólido hacia la víctima.

¿Cuál será la realidad de las mujeres sin contactos en medios que se quedan en el aparato burocrático de la indiferencia que son las embajadas?

Son varios los casos donde los cónsules no conocen el idioma ni la ley de los territorios donde se encuentran, y son pocas las ganas de querer cumplir con sus obligaciones de proteger a los connacionales.

Resulta muy lamentable que se haya tenido que desatar un escándalo mediático para que la cancillería se pusiera a atender el caso. Es un crudo ejemplo de la falta de un protocolo con perspectiva de género.

¿Qué hizo mal la SRE de Ebrard en el caso de Paola Schietekat?

Marcelo Ebrard

Acá entre nos, un embajador retirado nos comenta las distintas omisiones de la SRE en el caso de Paola Schietekat, y sus posibles consecuencias. Para empezar, el acompañamiento del consulado tendría que haber sido incondicional, sobre todo porque se conoce de la dificultad que representa denunciar delitos sexuales en tribunales de países árabes.

Incluso, en algunos países, las “autoridades” exigen una prueba de virginidad, lo que resulta humillante y revictimizante para la mujer afectada.

Muchas veces el acompañamiento de denuncia se lleva a cabo sin un traductor especializado y los abogados dispuestos por los consulados cobran por sus servicios.

Marcelo Ebrard por fin se puso a trabajar en un caso que requiere verdaderamente la protección del Estado mexicano. El canciller últimamente está más preocupado por “cazar” fotos con personajes como Joe Biden y Angela Merkel, que en velar por los derechos de connacionales.

Esperemos ver más seguido a Ebrard en la defensa de mujeres mexicanas violentadas por Estados autoritarios, que irse a pasear a actos políticos en Honduras para sentirse “presidente” por un día.