Sergio Sarmiento escribe en Reforma que la presidenta Sheinbaum, ayer, ‘aprovechó para repetir la cantaleta de AMLO de que Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad es realmente Mexicanos por la Corrupción. Dice que es un curioso análisis técnico aquel que quita la autorización de donatarias a cientos de organizaciones, pero se la da por la vía rápida a Humanidad con América Latina, cuyo propósito es dar ayuda a la dictadura cubana’.

El columnista ignora deliberadamente que ni MCCI ni otras organizaciones —como México Evalúa— tienen como fin la asistencia humanitaria directa (proveer alimento, refugio o salud). Su labor, en el mejor de los casos, es de naturaleza intelectual, técnica y de fiscalización; pero lo cierto es que realizan un activismo político muy fuerte a favor de grupos conservadores y abiertamente contra la 4T.

Lo ponga como lo ponga el también colaborador de TV Azteca, apoyar con donativos a la gente que en Cuba sufre hambre y restricciones económicas sí es un acto humanitario. Otra cosa es lo que se piense del gobierno cubano —para mí, una dictadura que debería desaparecer—, pero mientras alguien cambia ese régimen, me parece correcto apoyar a un pueblo atormentado por toda clase de problemas. No debería ser tan difícil de entender.