Recitativo cuenta historias de la música clásica. Me llegó esta mañana un análisis de la ventaja injusta, esto es, de “la capacidad que tiene una persona de forma inmerecida, o que ha conseguido sin esfuerzo alguno, y que le sitúa por encima de sus semejantes”. Veamos.

1.- “No es que fuera necesario ser millonario para ser compositor o intérprete, pero rozaba lo imposible si se nacía en una familia humilde… No hay que quitarle méritos a Mendelssohn, pero de no haber crecido en una familia de banqueros nunca habría recibido la educación exquisita que tuvo”.

2.- “Es difícil encontrar a uno de los grandes que no recibiera de sus padres sus primeras lecciones. Eso explica también la existencia de tantas sagas musicaleslos Bach, los Mozart, los Scarlatti, los Couperin, los Strauss”.

3.- “Siempre ‘juega a favor’ nacer en una ciudad musical, como París, Viena o Venecia”.

4.- “La anatomía cuenta. La mano de Serguéi Rajmáninov era tan descomunal que le permitía abarcar una treceava del piano, entre 3 y 4 teclas más que una mano normal”.

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5.- “El oído absoluto y la memoria, en muchos casos capacidades innatas. Mozart recordaba las obras sin fallos con escucharlas una sola vez, y Toscanini en vez de ojos tenía fotocopiadoras. Con leer una partitura de un rápido vistazo la recordaba el resto de su vida”.

Hay otros casos, no mencionados por Recitativo. Beethoven fue sometido a un entrenamiento musical inhumano por parte de su padre. Hasta la sordera le dio una ventaja injusta: gracias a ese problema, leí en algún lado en Google, “Beethoven dejó de escuchar la música de su tiempo y se vio obligado a escuchar solo la música de su mente, lo que le aisló de las modas que suelen acabar con la creatividad”.

Wagner nació en una familia de gente de teatro, lo que le dio una ventaja injusta de visión escénica. También era workahólico, algo que podía soportar dada su resistencia física. Tenía una memoria literaria prodigiosa.

¿Y si no se tiene una ventaja injusta? Hay que recurrir al talento, dice Recitativo. “Mahler triunfó naciendo en Kaliště, que hoy tiene 400 habitantes”. Es decir, se puede avanzar a pesar de desventajas injustas, pero no es sencillo.

En música, cultura, ciencia, deporte… y política, la mayoría de quienes llegan a lo más alto cuentan con ayuda del destino. Pero hay casos de gente que alcanza niveles de genialidad, a pesar de haber crecido con desventajas injustas.

Michael Faraday nació en la pobreza extrema en la Inglaterra del siglo XIX. De niño trabajaba como aprendiz de encuadernador de libros. No podía pagar estudios, pero leía los libros que encuadernaba. Así aprendió ciencia. Se le considera uno de los físicos más influyentes de la historia.

En literatura, las hermanas Brontë (Charlotte, Emily y Anne) eran, para empezar, mujeres —siempre una gran desventaja injusta—. Nacieron en un pueblo aislado y pobre. Escribieron bajo seudónimos masculinos para ser tomadas en serio. Emily, como Ellis Bell, publicó una obra maestra, Cumbres Borrascosas.

Abraham Lincoln nació en una cabaña de troncos de una sola habitación. Su madre murió cuando él era niño y su padre apenas sabía leer. Solo pasó doce meses de su vida en una escuela. Se educó a sí mismo leyendo cualquier libro que llegaba a sus manos mientras trabajaba en el campo. Es quizá el presidente más importante en la historia de Estados Unidos.

En México, Benito Juárez es probablemente el más destacado caso de desventaja injusta. Nació con todos los hándicaps posibles: en un pueblo pobre y alejado; por su origen era zapotecohablante, así que le costó aprender castellano. Nadie más grande que él en nuestro país.

Ventajas y desventajas de quienes han gobernado México

Carlos Salinas de Gortari es el ejemplo perfecto de ventaja injusta. Hijo de un senador y secretario de Estado, creció en el corazón del sistema priista, que lo envió a estudiar a Harvard. Se le educó para reinar, e intentó ser emperador. Construyó la élite económica actual.

Enrique Peña Nieto nació en el Grupo Atlacomulco (que a la política priista era y lo sigue siendo, la Viena para la música clásica). Poseía, de manera natural, una imagen telegénica que las televisoras explotaron. No inventó la política espectáculo —esta es una patente de Vicente Fox—, pero la perfeccionó.

Felipe Calderón es otro ejemplo de saga política. Su padre fue fundador del PAN, así que se desarrolló con el manual del panismo ultraderechista desde la cuna.

Vicente Fox. Su ventaja fue empresarial y física. Su estatura (casi 2 metros), su estilo de cowboy y su lenguaje vulgar, machista y ranchero, fueron una ventaja injusta de marketing que rompió con la estética del político chaparro y de traje gris del PRI.

En el caso de Ernesto Zedillo, quien nació en la pobreza, su ventaja injusta fue un accidente del destino: el asesinato de Luis Donaldo Colosio.

En sus discursos, Colosio cuestionaba las desventajas injustas de los políticos que eran más el producto de la cultura del privilegio que de la del esfuerzo. Donaldo nació en un pueblo, Magdalena de Kino, que podría ser el Kaliště de Gustav Mahler —cuya música Luis Donaldo escuchaba bastante—.

Andrés Manuel López Obrador siempre enfrentó desventajas injustas. Nació en un pueblo alejado de todo, Tepetitán, en una familia de pequeños comerciantes. Durante décadas enfrentó a privilegiados que quisieron destruirlo. Venció y cambió al sistema político.

El caso de Claudia Sheinbaum

Para no ser yo quien la juzgue basado en mis preferencias, pedí a la inteligencia artificial hacerlo tomando como referencia a Recitativo. Esto me dijo Gemini, de Google:

“Sheinbaum presenta una combinación interesante de ambos mundos. Ventaja injusta: Proviene de una familia académica (clase media). Creció en un entorno en el que la ciencia y la política de izquierda eran el pan de cada día (el equivalente a nacer en una familia de músicos, como los Bach). Esfuerzo: Su ventaja no fue el dinero de banqueros (como Mendelssohn), sino la disciplina académica (licenciatura en física, doctorado en ingeniería)”.

La desventaja injusta de ser mujer. “El género ha operado históricamente como una desventaja sistémica que Sheinbaum logró transformar no solo en una ventaja estratégica, sino que ha contribuido a nivel global para consolidar el cambio de era, el vivimos tiempo de mujeres.

“A diferencia de Salinas o Calderón, que entraron a clubes de hombres donde las decisiones se tomaban en cenas privadas y logias de poder, Sheinbaum tuvo que navegar un sistema diseñado por y para hombres”.

“Mientras que a Peña Nieto se le perdonaban lagunas intelectuales, a la mujer presidenta no se le perdona ninguna falla, en ninguna circunstancia, ni siquiera errores muy menores”.

“Lo que antes era un obstáculo, Sheinbaum lo convirtió en una oportunidad: el país estaba listo y buscaba una identidad distinta a la del caudillo hombre tradicional”.

El contraste estético: Al igual que la estatura de Fox, que fue una ventaja frente al político chaparro del priismo, y la imagen telegénica de Peña Nieto que lo hizo estrella de TV, el ser mujer permitió a Sheinbaum presentarse como una figura de orden, ciencia y cuidado —abuela, madre, ama de casa, científica, además elegante sin ser derrochadora—, un contraste refrescante frente a la agresividad histórica de la política masculina”.

“Sheinbaum contaba con ventajas que compensaron la desventaja inicial de ser mujer: nacer en una familia de científicos le dio una ventaja injusta de metodología y disciplina que otros presidentes no tuvieron, ni siquiera los economistas graduados en Estados Unidos como Salinas y Zedillo. En un mar de políticos que solo saben hablar, ella en su biografía había demostrado que sabía resolver”.

Los peores ejemplos de desventajas injustas en el sistema de Morena

Hay dos ejemplos espantosos de cómo la ventaja injusta puede echar a perder un proyecto como el de Morena.

Manuel Velasco: Otro caso de saga familiar. Nieto de alguien que fue gobernador de Chiapas, en su casa el poder era el lenguaje cotidiano. Esto le permitió ser diputado local a los 21 años (la edad mínima legal) y gobernador a los 32.

Todo un junior, para colmo con fuertes acusaciones de corrupción. Velasco es líder en el partido político más sucio, el Verde. Como Peña Nieto, se casó con una figura del espectáculo.

El mayor escándalo de la familia López Obrador fue el de un video de uno de los hermanos de AMLO recibiendo dinero en efectivo de manos de cierto operador de Velasco. Tal video solo lo pudo mandar producir el propio Velasco, que actuaba como Carlos Ahumada, quien hizo lo mismo cuando Andrés Manuel gobernó la CDMX. Si Carlos Loret conoció los videos, tuvo que haber ocurrido con el consentimiento de Velasco. Adán Augusto López: El hermano que AMLO jamás debió tener. Si alguien de la 4T ha estado en el centro de escándalos de corrupción es Adán. Ya le quitaron parte de su poder: jefe del grupo mayoritario en el Senado. Tendrá que salir de México, por su propio bien y por el de Morena.

Es positiva la caída de Adán Augusto. ¿Velasco y el resto de impresentables del Verde seguirán ensuciando a la 4T sin que les pase nada?