Misericordia es la disposición a compadecerse de los sufrimientos y miserias ajenas. Se manifiesta en amabilidad, asistencia al necesitado y especialmente en el perdón y la reconciliación. Más que un sentimiento de simpatía es una práctica y en el cristianismo, es uno de los atributos divinos y, como AMLO se siente divino, en su infinita misericordia perdonó a Ricardo Salinas Pliego de pagar impuestos.

El pasado cuatro de marzo AMLO anunció que ofreció al empresario un “descuento” de 8,000 millones de pesos de su deuda con el SAT, dijo que su gobierno revisó la posibilidad de descontar multas y recargos al dueño de Grupo Salinas con el objetivo de que pagara 14,000 mdp del adeudo que arrastra con Hacienda desde tiempos de Vicente Fox.

No ha sido el único, al inicio de su administración negoció el pago de impuestos con grandes conglomerados empresariales como Grupo Carso, Televisa, Bimbo y Walmart, pero no logró un acuerdo con quien, a pesar de tener una dudosa reputación, ha sido uno de sus más grandes aliados, Ricardo Salinas Pliego.

Entre mafiosos te veas

Ricardo Salinas tuvo una gran exposición en el mundo empresarial y público en la década de los 90 gracias a que en 1993 se hizo de la concesión de televisión de los canales 7 y 13 para conformar TV Azteca, algo de lo que AMLO nunca habla.

Se reveló que la oferta pública de la operación fue por 650 millones de dólares y para pagarla al gobierno del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, el empresario obtuvo créditos financieros y el préstamo de 29.7 millones de dólares por parte de Raúl Salinas, el hermano incómodo.

La relación entre los dos Salinas no tuvo buen rumbo y en 2003, Raúl Salinas demandó a Ricardo Salinas por no haber realizado pago de la deuda, en 2022 el pleito civil se agudizó, sin embargo, ambos actualmente son aliados del presidente López Obrador.

Ricardo Salinas aprovechando su televisora y sus programas de chismes como el de Paty Chapoy, en entrevista aseguró: “Raúl Salinas era parte de otro grupo, que era el favorito, ya cuando gano, vino conmigo y me dijo ya ganamos quiero mi parte, le digo no papi tú estabas en otro grupo, ahí nos vemos”.

La relación entre Raúl Salinas y AMLO es muy añeja y en este sexenio AMLO se ha dedicado a devolverle todo lo robado. A punto de que termine su administración, el presidente tiene que cumplir y, para empezar, el empresario Carlos Peralta ya recuperó 50 millones de dólares que aportó al fondo de inversión que Raúl Salinas creó en Suiza, para presuntamente “impulsar el desarrollo económico de México”. La resolución a favor de Peralta se debió a que las autoridades suizas consideraron válidas las pruebas con las que el dueño de Iusacell acreditó la legal procedencia del dinero.

Cabe recordar que Peralta es dueño del Grupo Iusa, que con la 4T se convirtió en el proveedor monopólico de conectores y medidores para la CFE, por cierto, Roberto González Barrera (Grupo Maseca y Banorte); Adrián Sada (Serfin), Carlos Hank Rohn, padre de Hank González; Enrique Salinas de Gortari, y José Madariaga (ex banquero) fueron algunos de los empresarios mexicanos que respondieron a la invitación de Raúl para constituir los ‘’fondos de inversión’' en el extranjero.

Los dos Salinas y Andrés

En fin, Ricardo Salinas es el único que no ha querido pagarle a Raúl quien, al salir de la cárcel y con el apoyo de AMLO, regresó con todo, en los negocios y colocando personas en el gabinete, empezando por quien sepultó Conasupo, Ignacio Ovalle, que hacía las veces de su jefe en la paraestatal donde robaron a manos llenas. Ovalle, casualmente, es uno de los más protegidos de AMLO.

Es tan cercana la relación entre Andrés y Raúl Salinas, que su prima fue secretaria de Medio Ambiente y luego embajadora de México en Reino Unido, y pilmama de Jesús Ernesto. Otros, también muy cercanos, son Alfonso Romo y Carlos Slim, el empresario predilecto de AMLO que en la época de Salinas se llegó a señalar como prestanombres del expresidente.

Pero, el único que quiso pasarse de vivo y decidió no pagar al llamado “ten percent” fue Ricardo Salinas Pliego.

El pleito tiene sus matices, Andrés no irá en su contra, prefiere dejarlo a la próxima administración, así, se lava las manos con uno de sus aliados y no queda mal con otro de sus mecenas.

AMLO el misericordioso juega con fuego con la mafia del poder, con tarjetas del bienestar, con simular. No quiere ni puede quedar mal con uno ni con el otro porque las consecuencias podrían ser devastadoras.

X: @diaz_manuel