La entrevista de Ricardo Monreal tiene sentido, pero no la podemos asociar al comentario que hizo el presidente López Obrador en conferencia matutina. Quizá lo que le inquieta es el medio de comunicación del diario Reforma que encabezó la charla.

Eso fue lo que criticó. En ningún momento hizo énfasis a rompimientos con Monreal; confesó la animadversión por un diario nacional de corte tradicional que tal vez buscó los reflectores para polarizar el tema, pero sin censurar una respuesta natural del coordinador de los Senadores de Morena que, eso sí, hay que aplaudirle su congruencia.

El presidente entendió perfectamente la postura de Ricardo Monreal y, él mismo, se dijo respetuoso. Sin embargo, eso no significa los confines de una larga trayectoria política que dio un brinco gracias a la entrega y perseverancia de personajes como López Obrador y, por supuesto, el carácter perseverante de Ricardo Monreal.

Hasta este momento considero que el tema alcanzó un punto de reflexión. Esa parece ser la tónica de esta acción; era imposible que el presidente no diera un posicionamiento, máxime cuando la prensa comenzó a especular desde el domingo pasado.

La entrevista con Reforma fue, sin lugar a dudas, una muestra de congruencia de Ricardo Monreal. Dijo lo que siente; él, como Andrés Manuel, saben perfectamente que no pueden sucumbir ante los valores intrínsecos. Ambos se guían por su naturaleza y por el impulso coherente.

Quizá esa fue la manera de replicar la pregunta de los reporteros en la mañanera. El presidente se mostró imparcial; nunca vi una sola señal que pudiéramos descifrar como un rompimiento con el zacatecano.

A pesar de que en varias partes se habló del tema, a partir de nuestra concepción se trató de un intercambio de posturas que, desde hace tiempo, son respetadas.

Sólo puede haber especulación e intriga desde los titulares de la prensa, asimismo hubo reacciones sistemáticas en las redes sociales; muchas de ellas irracionales, pero, evidentemente, minoritarias.

Nada que pueda poner en riesgo el derecho a disentir; asimismo, debemos reconocer la pluralidad en lo que parece ser la ruta que ha tomado el presidente. Sí, replicó. Pero también lo hizo Ricardo Monreal.

“Fue la mejor decisión acompañar al presidente durante un cuarto de siglo; nunca me confrontaré con él”.

Ese mensaje lo difundió ayer seguramente ante el clima que generó un grupo de políticos que, hay que decirlo abiertamente, buscan orillar al presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado a salir por la puerta de atrás.

Eso no pasará: Ricardo Monreal luchará en la elección interna de Morena. Y cómo no lo va a ser, si es uno de los referentes del partido. De acuerdo con la encuesta en El Financiero está muy cerca de Claudia y Marcelo.

Asimismo, un estudio de la casa metodológica MetricsMx que publicó este espacio de noticias de SDP, da fe del crecimiento en la población en general que posé Ricardo Monreal. Con 17% le pisa los talones a Ebrard que tiene 22%.

Esa es una de las cuestiones porque Ricardo Monreal luchará desde adentro de Morena. Sería una irresponsabilidad decir que hay unidad en el partido cuando todos sabemos la crisis interna que padece, sobre todo por sus reglas de participación.

Empero, eso no puede ser obstáculo para pretender frenar al zacatecano. Tal parece que a una minoría le incómoda su presencia; no obstante, un numeroso esquema de seguidores y clase política lo sigue.

Me refiero a simpatizantes y seguidores de Morena; asimismo, población en general. Eso el presidente lo sabe. Tiene claro su poder político y, en esa coyuntura, el efecto que jala con su capacidad. Prueba de ello es la responsabilidad que sujeta desde la coordinación de la fracción de Morena en la Cámara Alta.

Por esa razón no me imagino ni en lo más mínimo a Ricardo fuera de Morena. Él, como el presidente, reaccionan por instinto; eso lo comprende el mandatario a favor de su causa.

Así pues, Ricardo se entrevistó con Reforma. López Obrador fue respetuoso, entiende la inquietud de Monreal y eso no puede ser, ni tantito, causa de separación. Ambos se necesitan. Los dos contribuyeron a constituir a Morena. Juntos han dado la batalla en 25 años no sólo con entrega y voluntad, sino por responsabilidad social.

La política es así, a veces te coloca en momentos y ángulos distintos. Lo importante es salir adelante con congruencia y firmeza.