México.- En el marco del Día Mundial de la Vida Silvestre, Bimbo y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) firmaron un convenio de colaboración para impulsar acciones de conservación, monitoreo y educación ambiental enfocadas en la protección del oso negro mexicano (Ursus americanus eremicus), una especie emblemática y vulnerable del país.

El acuerdo forma parte de una estrategia más amplia que busca fortalecer el Programa Huellas, una iniciativa impulsada desde el Museo Interactivo Bimbo (MiBIMBO), que integra ciencia, educación y colaboración multisectorial para proteger la biodiversidad. Con esta alianza, el proyecto suma esfuerzos de instituciones académicas, autoridades ambientales y organizaciones de la sociedad civil, con el objetivo de generar un impacto real en la conservación de esta especie.

Durante la presentación del proyecto, la titular de la dependencia ambiental, Alicia Bárcena, reconoció el compromiso de la empresa con la protección de la fauna silvestre y destacó la importancia de sumar al sector privado a este tipo de iniciativas. La funcionaria señaló que la conservación del oso negro requiere cambiar la percepción que existe sobre esta especie y promover una relación más equilibrada entre las comunidades humanas y la vida silvestre.

La relación simbólica entre Bimbo y el oso negro tiene raíces profundas. Desde sus orígenes, la compañía ha utilizado la imagen de un “osito” como parte central de su identidad. Hoy, ese vínculo se traduce en un compromiso ambiental que busca contribuir de manera activa a la preservación del oso negro mexicano en su hábitat natural.

Programa Huellas, acciones en su hábitat

El convenio contempla el desarrollo de acciones concretas dentro del Programa Huellas, entre las que destacan el rescate y recuperación de ejemplares en riesgo, la restauración de ecosistemas, la ampliación y conservación de hábitats naturales, así como programas de educación ambiental dirigidos a comunidades donde la presencia humana coincide con la del oso negro. Además, se impulsarán iniciativas de investigación científica y monitoreo para conocer mejor el comportamiento y las necesidades de esta especie.

Las acciones se concentrarán principalmente en Nuevo León, Coahuila y Sonora, estados donde las poblaciones de oso negro enfrentan desafíos importantes debido a la expansión de zonas urbanas y los efectos del cambio climático. El objetivo es avanzar hacia un modelo de coexistencia sostenible, donde la conservación de la fauna silvestre se combine con el desarrollo de las comunidades locales.

De acuerdo con representantes de MiBIMBO, esta iniciativa también tiene un componente educativo clave. El museo busca que los visitantes comprendan la importancia de proteger la biodiversidad y se involucren activamente en su cuidado. Como parte del modelo de sostenibilidad del proyecto, una porción de los ingresos generados por la taquilla del museo se destinará directamente al Programa Huellas, convirtiendo cada visita en una contribución a la conservación del oso negro mexicano.

Con esta alianza, Bimbo reafirma su compromiso con el medio ambiente y con la protección de la biodiversidad del país, impulsando soluciones de largo plazo que promuevan una relación más equilibrada entre las personas y la naturaleza.