México.- La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) hizo un llamado al académico John Ackerman a conducirse "con civilidad" y respeto a Derechos Humanos en su trato a periodistas, luego de comparar a comunicadores con "sicarios" del crimen organizado. 

En un comunicado, el organismo a cargo de Rosario Piedra Ibarra se refirió al tuit publicado el pasado 26 de junio por Ackerman, quien acusó que los "sicarios del narco" son la contraparte de los integrantes del "sicariato mediático". 

La CNDH calificó la expresión como "desafortunada" y pidió hacer un reconocimiento del valor de la actividad periodística y de las dificultades que han existido en el país para ejercer de manera efectiva la libertad de expresión, pues al menos 159 periodistas han sido asesinados en territorio nacional desde el año 2000.

"(La) Comisión Nacional rechaza categóricamente estas expresiones del académico, exhortándolo a que se conduzca con civilidad y respeto a los derechos humanos de todas las personas y, en especial, de quienes ejercen el periodismo, porque son expresiones que pueden contribuir a agravar las condiciones en que las que desarrollan su trabajo"

CNDH

Cabe recordar que el pasado 26 de febrero, la CNDH designó, como parte de sus facultades, a John Ackerman como integrante del Comité Técnico de Evaluación del Instituto Nacional Electoral (INE).  En ese cargo, el también esposo de Irma Sandoval forma parte del órgano encargado de revisar los perfiles idóneos  para ocupar las 4 vacantes en el Consejo General del INE

El Comité está integrado por propuestas de diversas entidades públicas: dos por el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), otros dos la CNDH y tres de la Cámara de Diputados.

Luego de su polémico tuit, diversos opositores a la llamada "Cuarta Transformación", como Felipe Calderón, han lanzado una campaña en redes para exigir la renuncia de Ackerman de su responsabilidad en la designación electoral. 

Por su parte, la CNDH reiteró r su preocupación por la ausencia de acciones y estrategias coordinadas para garantizar la vida, seguridad e integridad personal de periodistas, así como por la falta de efectividad, eficiencia y vigencia de los mecanismos del gobierno para su protección.