martes 19 de febrero de 2019 | 08:03
Nacional

AMLOVEmetrics: La mayoría quiere que AMLO investigue a expresidentes; Salinas, el primero en la lista

Social Research Solutions - Opinión Pública / SDPnoticias.com dom 06 ene 2019 18:31
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Dos terceras partes de los mexicanos quieren ver investigaciones contra exmandatarios, aunque la venganza no sea el fuerte de AMLO

México.- Desde que el presidente Andrés Manuel López Obrador asumió el poder el pasado 1 de diciembre, han sido numerosas las voces que le han solicitado procesar a los anteriores primeros mandatarios del país, particularmente en lo que respecta a Enrique Peña Nieto, presidente saliente. 

Lo anterior resulta todo menos fortuito en razón del claro ambiente que caracterizó al proceso electoral federal en el que se dio un amplio rechazo a la corrupción gubernamental que ha existido en México y que se ha evidenciado en tiempos recientes. Adicionalmente, AMLO hizo —y continúa estructurando— su propuesta de gobierno durante su sexenio en torno a un compromiso con la honestidad de la función pública.

Otro de los ingredientes que caracterizarán la administración lopezobradorista —al menos en lo que decisiones personales se refiere— es la de no optar por la persecución de sus antecesores. Esto es, AMLO ha repetido en numerosas ocasiones que “la venganza no es su fuerte”.

A partir de la combinación de los elementos antes descritos, Andrés Manuel ha optado por señalar que en el caso de un posible proceso contra mandatarios anteriores en México, ello sería resultado de que la ciudadanía se pronunciará a favor de llevarlo a cabo.

Es en este sentido que las empresas Opinión Pública, Marketing e Imagen, así como Social Research Solutions, a través del ejercicio demoscópico de AMLOVEmetrics plantearon las siguientes preguntas (con una metodología aleatoria y representativa, a 800 personas, entre el 5 y 6 de enero, con un margen de error del ± 3.4%):

Una mayoría muy significativa de los encuestados dijeron que sí debe iniciar investigaciones contra los ex mandatarios (64.4%), comenzando por proceder con indagatorias relativas a Carlos Salinas de Gortari (51.7%) —a quien se le asocia con el inicio de una serie de administraciones abiertamente corrompidas— y continuando con Enrique Peña Nieto (36.1%). Los otros tres expresidentes (Fox, Calderón y Zedillo) muy probablemente no figuran en el colectivo como ligados a importantes actos de corrupción y, adicionalmente, no se les asocia al PRI, lo cual incluso incluye a Ernesto Zedillo, quizá porque fue su gobierno el que permitió que el PRI se fuera por primera vez de la Presidencia.

Esto refleja que existe una clara asociación de la ciudadanía entre los regímenes, cuadros y estructuras priístas y la desconfianza al proceder de sus gestiones. 

Eso también explica el gran descrédito que tiene y la baja votación que obtuvo en las pasada contienda presidencial el PRI y quien fuera su candidato presidencial, José Antonio Meade, a pesar de que este no milita en el viejo partido autoritario.

Finalmente, cabe señalar que el discurso, argumentación o política de combate a la corrupción sigue teniendo gran apoyo y continúa siendo una bandera que significa importantes apoyos, en este caso para la administración federal que recién inició funciones. Notar que, por lo mismo, cualquier asunto de esta administración que se llegara a ligar con la deshonestidad, podría resultarle mucho muy costosa en términos de apoyos.