Ciudad de México.- El chayote es un ingrediente común en la gastronomía mexicana, actualmente su consumo tiene gran demanda debido a sus amplias propiedades nutricionales que lo ubican como una de las hortalizas que se incluyen en la mayor parte de dietas, por su bajo contenido de almidón y alto contenido de agua y de potasio.
Es un alimento alto en fibra, bajo en calorías y no tiene colesterol. El fruto y la semilla contienen aminoácidos, como lisina, histina, argininas, ácido glutámico, cisteína, alanina y tirosina, por lo que son recomendados en dietas en hospitales. Las hojas tiernas de las puntas de las guías son ricas en calcio, hierro, caroteno, tiamina, riboflavina, alacina y ácido ascórbico. Se ha reportado, que esas hojas son más ricas en estos componentes que muchas hortalizas y que la mayor parte de los cereales.
En la Central de Abasto de la Ciudad de México el chayote se comercializa todo el año, al menudeo en la Nave I-J y al mayoreo en las Naves K-L y M-N, del Sector Frutas y Legumbres.
Es una hortaliza que aparece siempre en distintos platillos como sopas acompañado de otras verduras, en cremas, en guisados con jamón y mantequilla, para la dieta cocido o al vapor es muy rico, también se emplea en caldos de pollo o res.
Su temporada de mayor producción y los mejores frutos se obtienen de febrero a abril y de mayo a agosto, por lo que ahora es el momento de consumirlo.
Tiene forma de pera y entre sus variedades están el blanco o amarillo de tamaño pequeño, cáscara delgada y sin espinas; el verde sin espinas, es el que más se consume, y el chayote erizo, de cáscara gruesa y con espinas.
Veracruz es el estado que más produce chayote y le siguen Michoacán, Jalisco, San Luis Potosí, Estado de México, Yucatán, Puebla, Colima y Nayarit.
Por su contenido de vitaminas B y C, es benéfico para el sistema inmune, además posee fibra lo que ayuda a mantener bajos los niveles de colesterol y glucosa.
