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Pandemia del Covid-19 estaría controlada si todos usáramos cubrebocas

Uso de cubrebocas.Elizabeth Ruiz/Cuartoscuro.

Robert Redfield, director de CDC, advirtió que llevar el cubrebocas "no es un asunto político", sino "un asunto de salud pública".

México.- La pandemia del Covid-19 estaría controlada "en cuatro, seis u ocho semanas" si todos usáramos cubrebocas, afirmó Robert R. Redfield, director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés).

De acuerdo con el experto, incluso un tapabocas de tela es una de las armas más poderosas que se tienen para frenar y detener la propagación del coronavirius especialmente cuando se utilizan en el entorno comunitario.

En entrevista con Journal of the American Medical Association, comentó que de acuerdo con un estudio, el uso universal de cubrebocas quirúrgicas ayudó a reducir las tasas de infecciones confirmadas de coronavirus entre los trabajadores de la salud en el sistema de atención médica Mass General Brigham en Massachusetts.

"No estamos indefensos contra el Covid-19"Robert R. Redfield

Cubrebocas no es asunto político, sino de salud pública

Robert Redfield, director de CDC consideró que la pandemia del Covid-19 podría estar bajo control si “pudiéramos hacer que todo el mundo se pusiera un cubrebocas ahora mismo”.

Sus declaraciones se dan en medio de un debate sobre los tapabocas que ha sido alimentado por los mensajes cambiantes de los funcionarios federales y mundiales sobre su necesidad.

No obstante, para Redfield llevar el cubrebocas "no es un asunto político", sino "un asunto de salud pública” y una responsabilidad personal para todos.

En el mundo, los especialistas han descubierto que incluso un tapabocas básico de tela es más eficaz para reducir la propagación del Covid-19 que no llevar nada en absoluto. 

Asimismo, señalan que que su uso generalizado no elimina la necesidad de seguir otras recomendaciones, como el lavado de manos frecuente y el distanciamiento social.

Una investigación señala que ante la ausencia de una amplia disponibilidad de tapabocas N95 -consideradas entre las más eficaces pero típicamente reservadas para los trabajadores de la salud- la transmisión del coronavirus puede aún reducirse con tapabocas simples y asequibles.