Con el ritmo de vida moderno, a todos se nos pasa la hora de la comida, o salimos sin desayunar, o bien contamos con apenas unos minutos para alimentarnos y continuar con nuestras tareas del día a día. Por eso, siempre buscamos la opción más cómoda y económica para acabar con el hambre y darle a la chamba o a los estudios.
Así que casi siempre terminamos en un puesto callejero comiendo antojitos. lo que no están mal, pero nunca estamos seguros de dónde estuvo la mano del taquero antes de que llegáramos, o de cuánto tiempo pasó el jamón fuera del refrigerador antes de que te lo sirvan en una torta.
Y las otras opciones no pintan mucho mejor: comer en restaurantes, además de caro, puede ser también muy tardado (sin olvidar que tampoco estamos seguros de la higiene que tengan en la cocina). Finalmente, puedes traer la comida desde casa, pero para comerla debes encontrar un microondas, además de que terminarás cargando tus recipientes por toda la ciudad.
Para la gente movida de esta ciudad, en especial los trabajadores de oficio que no tienen un lugar de labores fijo, una buena opción es acudir al OXXO más cercano (te vas a encontrar uno prácticamente a la vuelta de la esquina) por un hot-dog Vikingo.
Los Vikingos son perfectos apara satisfacer al más hambriento por su tamaño, su precio justo y porque suelen tener promociones con los que te llevas dos hot dogs a un súper precio.
Además, te los sirves tú mismo, por lo que nadie tocará tu alimento y puedes ver cómo se cocinan enfrente de tus ojos con total higiene. También puedes hacerlos más sabrosos con los complementos que se incluyen: salsa pico de gallo, jalapeño, cátsup, mostaza, mayonesa y hasta queso.
