Estilo de vida

Una artesana de Ciudad Juárez teje osos con la ropa de los muertos por coronavirus 

Para consolar a los familiares, recordar a los seres queridos y ayudar a transitar el duelo, Eréndira Guerrero, una artesana de Ciudad Juárez, teje osos con la ropa de los muertos por coronavirus que según las fotos, incluyen mensajes hermosos.

"En México recordar a los seres queridos es parte de nuestra cultura. Nosotros creemos que nuestros familiares no se van, sino que trascienden a otro plano y saberlos junto a nosotros, representados con algo como este oso, es como si estuvieran aquí", cuenta la mujer de 55 años.

Osos con ropa de muertos por Covid-19 para transitar el duelo

Su negocio ya existía desde antes de la pandemia, pero debido a que ahora muchas personas no han logrado despedirse de su muerto a causa del coronavirus, los pedidos de osos han aumentado porque la gente busca una manera de decir adiós de una forma simbólica. Y qué mejor que sentir al otro cerca.

"Hay gente que me dice que tener ese pedacito de tela de su ser querido es simbólico. Ellos se reconfortan y se sienten conectados a su familiar. Cuando reciben al oso muestran mucha ternura, caras de alivio, de tranquilidad" Eréndira Guerrero, artesana.

La mujer apunta que sus osos también son una muestra de pésame, sensibilidad hacia el dolor del otro; empatía por un duelo que muchos no conocían. Y bajo esa idea trabaja en un pequeño taller que montó en su casa, donde atiende las peticiones que le llegan a través de Facebook y envía pedidos a toda la República y Estados Unidos.

Oso de telaREUTERS

"Necesitamos ser más empáticos en lo emocional"

Su demanda es tal, que incluso ya tiene por lo menos dos semanas aseguradas, lo que habla del aumento de muertos por coronavirus. Pero cada oso representa un día de trabajo, pues además de la tela personalizada, este lleva un mensaje bordado que recuerda a quien está dedicado.

Asimismo, Eréndira cuenta que próximamente incluirán grabaciones de voz, en caso de que así lo solicite el cliente. "Ciudad Juárez es una ciudad muy golpeada primero por la delincuencia y luego por la pandemia. Eso nos ha hecho inmunes al dolor ajeno y necesitamos ser más empáticos con los demás, tanto en lo emocional, como en lo económico", dice.