20 de septiembre de 2021 | 17:34
Estilo de vida

    Así se transformó la vida de niños mixtecos gracias a la Orquesta Sinfónica de Tlaxiaco

    Padres y alumnos relatan que su integración a la Orquesta Sinfónica de Tlaxiaco les ha inculcado valores como el respeto y la solidaridad.
    Orquesta Sinfónica de Tlaxiaco.
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    La Orquesta Sinfónica de Tlaxiaco, en Oaxaca, es uno de los proyectos culturales más exitosos del país, no solo por la formación musical que le da a niños y jóvenes de la comunidad. El director de la orquesta, Alejandro Zamora, cambia la vida de estos pequeños músicos.

    “A mí me empezó a gustar ese tipo de disciplina que tiene el maestro. Tocar un instrumento es estudiar, estudiar, estudiar, estudiar”.

    Arturo Cruz, Trombón largo, la Basit.

    Los integrantes de la Orquesta son muy responsables

    Después de su concierto en el Auditorio Nacional, el pasado 20 de noviembre, la Banda Sinfónica de Tlaxiaco se sigue preparando.

    “Aparte de la música, se les inculca valores como el respeto, la puntualidad. Nuestros hijos [...] ya son responsables de su compromiso con la banda”.

    Jaír Montes, padre de integrantes de la Basit.

    La Basit ensaya los 7 días de la semana, de cinco de la tarde a ocho de la noche, incluidos los sábados y domingos.

    “Tenemos que brindar una oportunidad a los niños de tener un espacio donde desarrollar sus habilidades… manifestar lo que quieren decirnos”.

    Alejandro Zamora, director musical de la Basit.

    Alejandro Zamora, músico de promer nivel que dirige la Orquesta

    Egresado de la Escuela Nacional de Música e investigador musical, el profesor Alejandro Zamora armoniza las vidas de decenas de niños mixtecos desde enero de 2015.

    “Tuve la oportunidad de estudiar con grandes amigos de Alemania, como el maestro Enrique Crespo, también con Otto Sauter,y Gustavo Rosales”.

    Los músicos de la Orquesta son ejemplo de solidaridad

    El músico afirma que dirige la orquesta con base en un estilo alemán, pero algo clave es la formación que traen los niños desde antes.

    “La facilidad que nos brindan los niños de Tlaxiaco, porque desde muy pequeños están inmersos en el arte, en las calendas de las fiestas patronales”.

    La solidaridad es otra de las enseñanzas. A inicios de noviembre, tres integrantes de la Basit quedaron huérfanos por la muerte de su padre, Ewdiviel López, durante una gira en Jalisco.

    “Hace nueve días fuimos al panteón a despedirlo, un momento muy triste, tanto para los músicos, el maestro de música y obviamente lo papás. La tradición acá en Tlaxiaco es que a los nueve días se les vaya a dejar la cruz a su tumba”.

    Carlos Vera, maestro de preparatoria.

    Ahora, todos participan en apoyo de Ángel Gabriel de 14, Brandon Darwin de 12 y Carlos Yael de nueve años, quienes quieren que su maestro, Alejandro Zamora, los adopte.

    “El trabajo que realiza Alejandro Zamora es muy bueno, lo vamos a seguir apoyando, y eso nos ha permitido constituirnos como la familia Basit”.

    Miguel Ángel Martínez, presidente del Comité de Padres de la Basit