Al parecer las ruinas de Pompeya y los frescos en ellas, no encontrarán la paz. Este legado histórico ha sufrido de derrumbes naturales que cada vez ponen más en riesgo su existencia, así como el robo de piedras o fragmentos de algunas paredes de las “domus” por parte de los turistas.

Este fin de semana se registró la detención de un turista francés de 51 años, quien fue atrapado por los carabinieri tras encontrar en su mochila un fragmento de yeso con un fresco que mostraba el color “rojo pompeyano”.

Al turista “se le hizo fácil”, por lo que arrancó el pedazo de domus, pequeños trozos de mármol y un asa de un ánfora de terracota. El francés, quien visitaba Pompeya con la familia, fue acusado de robo agravado.

Lo más lamentable de toda esta situación, es que este caso es sólo uno de los tantos que no son detectados, y que al final de cuentas, los restos son subastados por internet.  Uno de los casos que también ha sonado mucho va más allá de los turistas. Las apetencias por hacerse con un pequeño trozo de la ciudad romana sepultadas por las cenizas del Vesubio en el año 79 d. C. Ese deseo se extiende también a los clientes de Ebay. En esta plataforma digital de subastas un anticuario australiano puso a la venta una piedra con un fresco, perteneciente a una casa pompeyana, subrayando que había pertenecido a una vieja colección subastada hace años por la casa “Arte Primitivo” de Nueva York. Las dimensiones eran 36 x 44 centímetros y el precio 1.500 dólares (poco más de 1.000 euros), no demasiado para un fragmento auténtico del primer siglo d. C.; así al menos era promocionado, por lo que se abrió una investigación profunda para llegar al centro del problema.

Ante tal situación, Massimo Ossana, superintendente de las excavaciones, mostró su preocupación ante el aumento de los robos. El mes pasado, un turista americano trató de robar parte de un mosaico de la domus de Trittolemo.

“El último episodio es una inquietante señal de la extensión de comportamientos irrespetuosos y de actos de vandalismo”, comentó Osanna.

Al proliferar estas acciones vandálicas, la fiscalía ha pedido a los carabinieri organizar turnos vestidos de paisano para mezclarse con los turistas y frenar el fenómeno de los daños al patrimonio arqueológico más importante y famoso del mundo.

Con información de ABC.es